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Pruebas de clarividencia en red.

Por Mª José Pérez y Juankar Moreno

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PROPUESTA 

La idea fue empezar con algo simple para ir paulatinamente a algo más complejo, aunque se valoró que podría ser un proceso pesado (al tener la necesidad de repetir muchas veces lo mismo para  descartar el factor casualidad), el grupo se mantuvo muy receptivo durante todo el experimento.

El método llevado a cabo fue el siguiente:

Un sujeto ajeno al grupo y desconocido por  los participantes sería el encargado de elegir las tarjetas (color/símbolos) realizando una fotografía del sobre o sobres cerrados y custodiándolos hasta su apertura y muestra final.

El experimento se llevo a cabo en un grupo privado de facebook, se inició el 19/06/2012 y finalizó un mes más tarde.

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Sobre expuesto al grupo para adivinar su contenido

PRIMERA PRUEBA

  • UNA PERSONA AJENA AL GRUPO GUARDA UN SOBRE CON UNA CARTULINA DE COLOR EN SU INTERIOR. INTENTAMOS, DE ESTE MODO, EVITAR QUE PUEDA DARSE NINGÚN TIPO DE INFLUENCIA TELEPÁTICA YA QUE, EN ESTE PRIMER EXPERIMENTO, SÓLO QUEREMOS VER SI SE OBTIENEN RESULTADOS DE CLARIVIDENCIA.
  • LA PERSONA QUE CUSTODIA LOS SOBRES Y HA HECHO LA FOTOGRAFÍA SE LA PASA A UNO DE LOS EXPERIMENTADORES QUE LA SUBIRÁ  AL GRUPO Y ESTARÁ DISPONIBLE PARA QUE TODOS PUEDAN CONCENTRARSE EN ELLA. LOS COLORES USADOS SERÁN COLORES BASE (ROJO, AZUL, AMARILLO, BLANCO, NEGRO)
  • NO CONVIENE PENSÁRSELO MUCHO, ASÍ QUE DAREMOS UN TIEMPO PRUDENCIAL Y UNA VEZ SE ESTÉ SEGURO CADA PARTICIPANTE MANDARÁ LA SOLUCIÓN A UNA PERSONA ASIGNADA PARA RECOGER LOS RESULTADOS, ESTO SE EFECTUARÁ POR MENSAJE PRIVADO O POR EMAIL.
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Exposición de resultado

UNA VEZ SE TENGAN TODOS LOS RESULTADOS SE PASARÁ A LA SEGUNDA PRUEBA (NO SE DARÁ LA SOLUCIÓN NI LOS RESULTADOS HASTA QUE NO TENGAMOS TODAS LAS PRUEBAS REALIZADAS)

SEGUNDA PRUEBA CLARIVIDENCIA

  • IGUAL QUE LA PRIMERA PERO CON DOS SOBRES NUMERADOS Y DOS COLORES DIFERENTES (LO SOBRES VAN NUMERADOS DE FORMA: 1-COLOR/ 2-COLOR)

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TERCERA PRUEBA CLARIVIDENCIA

  • IGUAL QUE LAS PRUEBAS ANTERIORES PERO CON TRES SOBRES NUMERADOS CONTENIENDO DOS COLORES DIFERENTES Y UNA FIGURA BÁSICA (CÍRCULO, CUADRO, ESTRELLA) DE FORMA ALEATORIA.

CUARTA PRUEBA CLARIVIDENCIA (No llegada a realizar)

  • DE FORMA SIMILAR A LA PRUEBA ANTERIOR EL MÉTODO ES CON TRES SOBRES PERO CON UNA VARIACIÓN: EL SOBRE 1 TENDRÁ UN COLOR, EL 2 UNA FIGURA BÁSICA (CÍRCULO, CUADRO, ESTRELLA) Y EL 3 UNA IMAGEN (UNA POSTAL CON UN PAISAJE)

NOTA: No es necesario adivinar el paisaje en sí, por ejemplo, si fuese París con la Torre Eiffel, con aportar las primeras sensaciones como: “Es un paisaje soleado con una ciudad, con un edificio alto, con nubes o nocturna”, la base  es dar las SENSACIONES que describan esa imagen.

POR LO COMPLICADO DE ESTA PRUEBA NO SERÍA NECESARIO DAR NUMERO SOLO DECIR COLOR, FORMA E IMAGEN

RESULTADOS

Para la prueba se presentaron voluntariamente 25 personas, de las cuales tan sólo tomaron parte activa 23. Seis participantes no completaron las tres fases iniciales (a falta de una cuarta que nunca se llevó a cabo).

De los 22 que realizaron las tres pruebas tan sólo F.C acertó de pleno en todas las fases. Un segundo participante (T), acertó la prueba uno y la dos de forma hábil, la tercera, aunque no aportó el orden correcto, acertó tanto los colores como la figura.

Del resto de participantes, aun teniendo algún acierto, es indiscutiblemente debido al azar.

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Resultados: P-1: Azul, P-2: Amarillo /Azul, P-3: Amarillo, Estrella, Azul

ESTA PRUEBA DE CLARIVIDENCIA SE PODRÍA ADAPTAR A UN EXPERIMENTO DE TELEPATÍA, ES DECIR, UN SUJETO INTENTARÍA TRANSMITIR AL RESTO LOS COLORES, FORMAS O IMÁGENES .

 
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Publicado por en mayo 14, 2017 en Casuística, parapsicologia

 

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Neuropsicología y chamanismo

Por Juankar Moreno

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En los últimos años ha nacido una nueva visión respecto a las motivaciones del arte rupestre, se trata del método etno-neuropsicológico. Aunque con antecedentes, ha sido desarrollada por el arqueólogo David Lewis-Williams con los trabajos sobre el arte parietal de los San (Sudáfrica), para luego, contemplar las mismas similitudes en el arte rupestre europeo.

Según los estudios neuropsicológicos, el sistema nervioso humano es idéntico en todos los individuos de todo el planeta, y por ello, tanto los hombres como las mujeres del paleolítico como nosotros somos iguales en ese aspecto. Por extensión, también compartimos el proceso funcional del sistema nervioso en los estados alterados de consciencia, añadiendo que los tipos de alucinaciones experimentadas en esas condiciones son uniformes indistintamente de los factores culturales. Los agentes externos que inducen a los estados alterados de consciencia se accionan por medio de ingestión de sustancias psicotrópicas, hiperventilación, sonidos (músicas), concentración (meditación), fatiga, esquizofrenia, epilepsia, movimientos rítmicos (danzas)…

De todos los tipos de alucinaciones nos basaremos en las visuales, que según los experimentos controlados en laboratorio, se engloban en tres estados sin ser necesario el estar intercomunicados:

Primer estado: Es el momento inicial del trance, el sujeto sufre una serie de fenómenos inópticos (dentro del sistema ocular al margen de estímulos luminosos externos). Seguidamente percibe pulsaciones luminosas (fosfenos), formas geométricas simples que se alargan y cambian como puntos, espirales, curvas, líneas paralelas…, los cuales con los ojos abiertos pueden “proyectarse” en paredes.

Segundo estado: En un nivel más profundo del trance se provoca la interpretación, o la racionalización de las percepciones geométricas, asimilando los fosfenos o esas imágenes geométricas simples a objetos conocidos, tomando así su forma. Dependiendo de los factores culturales y del ambiente en el que se desenvuelve la experiencia la identificación de una forma simple a un objeto con volumen será distinta, por ejemplo los zigzags pueden convertirse en serpientes, un círculo adquiere el cuerpo de un cuenco o una pelota, etc.

Tercer estado: En el nivel más profundo del trance los elementos de la fase primera persisten pero pasan a ser periféricos, las formas alcanzan ahora volúmenes (alucinaciones icónicas) de animales, personas y monstruos derivando a seres particulares en función del sistema cultural y de la mente del individuo. Los dos tipos de visiones (geométricas e icónicas) se combinan, se fragmentan y giran, y la mezcla de varias imágenes icónicas puede engendrar seres zooantropomórficos (p. ej., cuerpo humano y cabeza de animal); muchas experiencias narran un episodio de tránsito al estado más profundo a través de un “túnel rotativo” que los engulle como un torbellino, al final del cual encuentran las alucinaciones icónicas. En este estado sienten que no están sujetos a las leyes físicas, pudiendo volar o transformarse en animales.

Paralelamente, existe el fenómeno del chamanismo.

El  término chamán ha sido utilizado casi como sinónimo de “curandero”, “brujo”, “mago” u “hombre-medicina”, sobre todo cuando estas figuras actuaban fuera de las corrientes religiosas. El término chamán es procedente del lenguaje de los Evenkis, un pequeño grupo de cazadores y pastores de renos de habla tungusa (Siberia), pronunciándose Shár-man o Shay-man.

Las prácticas consideradas chamánicas han sido descritas en diferentes continentes, siendo como definió Mircea Eliade “una técnica del éxtasis” muy habitual desde tiempos ancestrales. El chamán en un estado alterado de conciencia intermedia entre el mundo real y el sobrenatural o el mundo de los espíritus, es decir, tiene la capacidad  de “ver” más allá de la realidad cotidiana. Para acceder al trance místico se ayuda de músicas (generalmente de percusión), movimientos rítmicos, sustancias alucinógenas, al padecer patologías mentales…. El chamán penetra así en el mundo de los espíritus de los animales y consigue un cierto poder o autoridad en el grupo logrando profetizar, curar, controlar a los animales, influir en el tiempo atmosférico, etc.

Según Douglas Sharon, los aspectos del poder chamánico son los siguientes:

  1. Conocimiento, ritual, de los augurios y de los símbolos. El conocimiento de la verdadera naturaleza de las cosas, la capacidad de la “atención”, de “ver” más allá de la realidad cotidiana.
  2.  Destino. El Chamán busca el poder a través de diferentes métodos, pero el destino, o la propia naturaleza interior, determina si puede uno recibir o no electivamente el poder.
  3. Individualidad. Llega sólo a individuos que estén preparados, no a grupos.
  4. Variabilidad. Los chamanes tienen más poder que el individuo medio y hay diferentes grados entre los chamanes. El poder chamánico se adquiere por medio de un esfuerzo tenaz y perseverante y unas veces se posee con más fuerza que otras.
  5. Éxito. El poder del chamán puede garantizar buena fortuna.
  6. Enfoque, del poder en los objetos especialmente cristales, piedras, sonajas y báculos, en las plantas y los paisajes naturales (montañas y agua).
  7. Ambivalencia. El poder puede ser usado para el bien o para el mal, sea como fuere que se los defina en la sociedad del chamán, ello depende de la disposición innata de quien lo utilice.

El aprendizaje chamánico es muy variado según las culturas. Lo común es, que un joven que pretenda acceder a esos conocimientos sea apartado de la comunidad a una cueva, desierto, bosque.. sin alimentos y con el propósito de meditar; esta situación puede llevar consigo la automortificación física, llegando con la fatiga, el hambre, la soledad y la concentración mental al trance espiritual, momento en que según que cultura se aparece el espíritu de un animal para adquirir de ese modo un poder sobrenatural. El tránsito al estado profundo de trance, con efecto de torbellino, es asimilado a un túnel o cueva que pone en comunicación los dos mundos.

Al comparar Lewis-Williams el arte rupestre San con el conservado en las cuevas europeas comprobó ciertas semejanzas, ya que los artistas subterráneos plasmaron puntos, retículas, arcos concéntricos, animales rodeados de puntos, imágenes geométricas simples, animales naturales, híbridos y monstruos, personajes humanos con cabeza animal…, e hicieron uso de las aristas y relieves naturales del soporte rocoso. Se ha querido interpretar los signos circulares y cuadrangulares paleolíticos como la representación de tambores, al mismo tiempo los claviformes, circulares y tectiformes serían las setas con facultades psicotrópicas, y las hileras de puntos las marcas del ritmo de percusión.

La temática del arte paleolítico coincide plenamente con los motivos de los tres estados alterados de conciencia, y por ello, es sencillo de discurrir que parte del arte de las cuevas fue la plasmación del universo de las alucinaciones, o quizás, los cultos paleolíticos estaban centrados en esos estados alterados que se desarrollaban en la oscuridad de las cuevas y vinculados con el poder animal.

Quienes defienden esta teoría reconocen que no es admisible reducir todo el arte paleolítico sólo a las sensaciones neurológicas, ni pretenden englobar todos los motivos artísticos de diferentes lugares. De igual modo que saben que, cualquier expresión puede presentar signos simples similares a los fosfenos sin estar necesariamente inspirados en ellos o sus autores bajo efectos del trance .

 
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Publicado por en mayo 13, 2017 en Artículos, parapsicologia

 

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Experiencias y experimentos de Hiroshi Motoyama con los chakras

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Me inicié en el camino de la realidad espiritual a una edad muy temprana. Tanto mi madre biológica, como mi nodriza, empezaron a llevarme, cuando tenía 4 años, a los templos y santuarios de las montañas de la isla de Shodo, mi tierra natal. Me enseñaron a recitar los sutras budistas y las plegarias shito; y los tres nos pasábamos interminables horas recitando juntos esas oraciones.

También me llevaban a lugares que tenían fama de ser centros de gran energía para el ascetismo religioso, como eran las cascadas de Kobo. Es ese un lugar que recuerdo de forma muy particular, había que hacer una caminata de ocho km a través de un espeso bosque, oscuro incluso a pleno día, en una región que estaba infestada de serpientes de agua. Me parecía terrorífico.

Durante esta época vivida con mis dos madres llegué a conocer y a experimentar la existencia de entidades no humanas, de entidades que residen en dimensiones superiores. Debió ser la combinación d e este entorno maravilloso y de mi propio karma, lo que me llevó a introducirme en el mundo de una realidad dimensional más elevada. Este fue el motivo por el que empecé a practicar yoga, hace ahora treinta años

EL DESPERTAR DE MULADHARA CHAKRA

A los 25 años. Mis primeros ejercicios consistían en levantarme a la mañana, hacer asanas durante una media hora y sentarme en meditación durante 3 o 4 horas .La primera parte de al meditación estaba dedicada al pranayama y la última a la concentración en un determinado chakra. Inhalaba prana por el orificio nasal izquierdo hasta que llegue al abdomen inferior, durante 4 segundos. Retenía el prana durante 8 segundos en el abdomen hinchado. Después elevaba la kundalini hasta svadisthana chakra y contraía los músculos del abdomen. Visualizaba la fusión y la unificación del prana y de la kundalini durante 8 segundos. Se repite el proceso inhalando a través del orificio derecho y exhalando por el izquierdo y siga así de forma alternada.

Yo realizaba este ejercicio de 14 a 21 veces, al cabo de uno o dos meses era capaz de prolongar el período de kumbhaka (retención de la respiración) hasta un minuto, un minuto y medio, cuando me concentraba en svadhidtahana o en Ajna, dejaba de tener conocimientos mundanos. Empezaba a sentir mi cuerpo y mi mente llenos de una energía extraordinaria. A consecuencia d estos ejercicios empecé a sentir cambios en mi estado físico y psicológico. Solía padecer de alteraciones gástricas y molestias de oído. El mal tiempo meteorológico también me ponía muy nervioso y me afectaba tanto física como mentalmente. Al cabo de 6 meses de hacer yoga, estos problemas habían desaparecido.

Con la práctica continuada empecé a sentir nuevas sensaciones. Sentía un picor en el cóccix, una sensación de hormigueo en la frente y en la parte superior de la cabeza, y una sensación de calor en el bajo abdomen. Podía oír un sonido como zumbido de abejas alrededor del cóccix. En mi vida diaria se afino tanto el sentido del olfato, que no podía resistir los malos olores. Esta situación se prolongó durante dos o tres meses, cierto día me hallaba meditando y sentí un calor especial en el bajo abdomen y vi allí una luz roja oscura, como una bola de fuego. De repente me recorrió la espina dorsal una fuerza increíble que ascendía hasta la parte superior de la cabeza, duró uno o dos segundos, mi cuerpo se elevó del suelo unos cuatro centímetros. Me sentí aterrorizado, con estado febril que duró dos o tres días. Lo único que pude hacer para aliviar mi dolor fue golpear la Puerta de Brahman, un punto en la parte superior de la cabeza. Fue mi primera experiencia de elevación de mi Kundalini Shakti.

EL DESPERTAR DE SVADHISHTAHANA CRAKRA

La sensación febril que tuve alrededor de este chakra, durante la práctica inicial del pranayama, algunos meses antes del despertar de la Kundalini, fue como una mezcla de hielo y fuego. Estaba acompañado por la visión de vapor blanco. Unos dos meses más tarde empecé a ver una redonda bola de fuego carmesí en mi abdomen. También por aquella época empecé a tener sueños proféticos, a vivir de forma involuntaria experiencias paranormales, como telepatía, y a comprobar que se cumplían mis de deseos de forma espontánea.

Mi facilidad para despertar este chakra puede deberse al ascetisismo del agua, que practiqué desde chico. Tradicionalmente se ha dicho que la conexión entre Svadhisthana y el agua es muy fuerte, ya que este chakra domina el principio y el poder del agua.Tras el despertar de este chakra me volví una persona extremadamente sensible, tanto física como mentalmente. El menor ruido percibido durante mi meditación me parecía un trueno y me desazonaba mucho. Mis emociones se hicieron inestables y me excitaba con facilidad A esta etapa se la ha llamado a veces período peligroso de la disciplina yóguica, durante la cual es importante disponer de un guía o gurú experimentado. Yo me las arreglé para pasar por esta etapa sin demasiados problemas, gracias a la ayuda de mis dos madres y con la ayuda de lo que suele denominarse protección divina.

Se dice que Svadhishthana controla el sistema urogenital y las glándulas adrenérgicas. También se cree que tanto los riñones como la vejiga y el meridiano triple calentador se encuentran vinculados a este sistema. Es interesante anotar que cuando se comprueba el estado de los meridianos de mi cuerpo, hay una anormalidad concreta en el meridiano del riñón y de la vejiga, aunque no se presenten disfunciones en estos órganos .También he podido advertir anormalidades en casos similares, y creo que e suna muestra de la incrementada actividad del Svadhishthana.

EL DESPERTAR DE MANIPURA CHAKRA

Durante mi infancia y hasta que empecé a practicar yoga, mis digestiones eran dificultosas, lo que me obligaba a tener una dieta muy estricta. Tal estado de cosas empezó a mejorar seis meses después de que empezara a practicar yoga. Comencé a sentir nuevas sensaciones, con frecuencia veía una luz rojiza centrada en mi ombligo que se volvía intensamente blanca y que se mostraba mucho más brillante que el sol.

Me sentía aturdido y no podía ver nada durante unos diez minutos. Empecé a distinguir una luz púrpura que brillaba entre las cejas o en el abdomen. Aunque desde mi infancia he visto con frecuencia fantasmas, seres astrales inferiores, en es a época empecé a verlos con más frecuencia, durante la meditación, a veces me ponía enfermo o mal humorado sin motivo alguno, estuve hasta una semana en cama con fiebre, también me afectaba positivamente sintiendo gran paz.

Otra consecuencia fue que me vi dotado de notables capacidades paranormales, como la clarividencia, la telepatía y la introspección espiritual. En ese momento tuve una experiencia impresionante que afectó en gran parte mi vida posterior .Una tarde de noviembre estaba jugando un juego japonés kokkurisan (ouija) con un anciano, que estaba al servicio del santuario. Al cabo de 10 minutos caí en una especie de semitrance .Me pareció que mi cuerpo ardía y empecé a sudar copiosamente. Mi mano derecha empezó a moverse violentamente y no fuicapaz de controlarla, el trance se hizo más profundo pero no perdí la conciencia.
De repente tuve la visión extrasensorial de un hombre vestido con una antigua vestidura blanca….lo vi muy claramente como si era real, se mostraba lleno de dignidad y parecía el jefe de un clan. Se acercó y me saludó inclinándose, parecía como si quisiera conducirme a alguna parte. Me dijo que se llamaba Hakuo y afirmó que en una vida anterior, yo había sido el jefe de los clanes de su entorno, incluyendo su propio clan. Me invitaba a ir al lugar donde habíamos vivido, yo podía entenderle de forma telepática…él había sido uno de mis seguidores, este dialogo duró unos 10-20minutos.

Al día siguiente fui al templo de Jindaiji, frente al cual hay una montaña que tiene muchas tumbas antiguas. Para mi sorpresa vi expuesto antiguas piezas de piedras con un letrero que explicaba la existencia de una antigua comunidad en los alrededores de Jindaiji. Cuando dejé este lugar, en el camino a casa atravesé un lugar que me atrajo espiritualmente y pensé que podía ser ese el lugar de Hakuo…distinguí un santuario y sentía que él se alegraba de que esté allí, subí al santuario y empecé a rezar, tuve una visión de Fudomyoo (divinidad budista) me sentía raro y volví a casa. Al día siguiente volví y me encontré con un monje del santuario, le conté que me había pasado el día anterior…sorprendido me dijo que sí . Que Fudomyoo estaba entronizado allí , entré al santuario y encontré que era tal cual como yo lo había visto.

Este es el mundo en el que creo que penetra la conciencia del yogui, cuando se despierta el chakra Manipura. Si se utiliza cualquier chakra excluyendo a los demás se corre el riesgo de que se produzcan anormalidades y enfermedades, tanto en el cuerpo como en la mente……..el estómago empezó a alterárseme fácilmente y con frecuencia me sentía cansado, se me produjo una úlcera… debido a mi utilización continua de Manipura, lo curé con tratamiento acupuntura y ejercicios de yoga.
Muchos de los psíquicos que han sobre cargado este chakra han muerto jóvenes. Estoy seguro que de hecho es peligroso sobrecargar cualquier chakra.

EL DESPERTAR ANAHATA CHAKRA

En esta época como era habitual, durante la temporada más fría de invierno, yo practicaba mi tradicional ascetismo del agua; salía fuera de casa y me rociaba el cuerpo semidesnudo con agua helada durante casi una hora, mientras hacía esto mi madre se hallaba allí rezando por mi.

Una mañana sucedió lo siguiente, vi como un tipo de calor surgía de mi cóccix y se alzaba a través de mi columna hasta el corazón. Sentí el pecho muy caliente y vi cómo mi corazón empezaba a brillar con un tono de reluciente oro. Con el calor se calentó el agua helada, y de mi cuerpo empezó a surgir una nube de vapor. Cuando la Kundalini ascendió del corazón a la parte superior de la cabeza, la luz adquirió un tono blanco brillante. Abandoné mi cuerpo por la parte superior de la cabeza y me elevé con él hacia dimensiones mucho más altas. Me sentía semiinconsciente y, sin embargo, estaba muy conciente de sentirme en las alturas, adorando lo Divino. Luego de diez o veinte minutos, mi madre me dijo que vio una luz dorada brillar en la coronilla y en mi corazón.
Desde entonces fui capaz de realizar curaciones psíquicas, también fui capaz de expandir mi propia existencia, o más bien otras personas podían penetrar en mi expandida existencia y vivir en mí.

También experimenté profundos cambios en mi estado psicológico. De manera especial desarrollé una actitud de desapego hacia las cosas de este mundo. Empecé a sentir optimismo hacia todas las cosas, comprendiendo en lo más profundo la verdad de que todo llega a quien sabe esperar , que los tiempos malos no duran y que lo bueno siempre sigue a lo malo. Tras liberarme del apego encontré la paz en mi y mi mente conoció la libertad, con frecuencia mis deseos se veían cumplidos de forma espontánea.

EL DESPERTAR DE VISHUDDHA CHAKRA

En este chakra no sentí una actividad tan frecuente como la había sentido con los otros chakras, pero durante mi cuarto y quinto año de mi práctica de yoga empecé a concentrarme en él después de llevar a cabo mi pranayama diario. Muy pronto se produjo en mi garganta una irritación que me dificultaba la respiración.

Después de varios meses empecé a ver como una oscura luz púrpura se extendía gradualmente en torno a mi cabeza. Perdí la conciencia de mi cuerpo, me sentí lleno de calma y de serenidad. Experimenté el estado de vaciamiento. La experiencia del despertar de este chakra es como el vivir una tarde del final del otoño, cuando el cielo se envuelve en una suavidad púrpura y todo es puro silencio. Yo disfrutaba de una sensación de vaciamiento absoluto, y mi mente se encontraba en plena calma.
Tras experimentar este estado varias veces, me encontré encarándome a un abismo de vacío absoluto. Viví un miedo tan terrible que quise terminar con el yoga, sin embargo este miedo fue disminuyendo de forma gradual a medida que aprendí a entregarme por completo a Dios. Llegué a la conclusión de que los dioses y demonios son pasajeros, en definitiva no hay nada que temer.

Cuando logré superar mi miedo y pude gozar de la sensación de silencio a mi alrededor, logré ver con claridad que ya no estaba apegado a este mundo. Experimenté un sentimiento maravilloso y profundo de desapego y de libertad. Con semejante actitud era capaz de ver el pasado, el presente y el futuro en la misma dimensión.
Otra de las consecuencias del despertar del chakra Vishuddha tuvo que ver con mi sentido del oído, se dice que se vuelve más agudo.

Yo tenía problemas de audición desde niño, y de joven me extrajeron un tímpano y otros huesillos de mi oído. No obstante a partir del despertar de este chakra empecé a oír mucho mejor, no con mi oído físico, sino con los oídos de la mente.

EL DESPERTAR DE AJNA CHAKRA

Comencé a concentrarme en Ajna chakra visualizando la absorción de energía divina mientras inhalaba y la difusión del prana al universo en el momento de la exhalación, mientras entonaba todo el tiempo el mantra OM.
Tras realizar este ejercicio una hora diaria durante unos meses, la energía Kundalini se elevó de mi cóccix por mi columna vertebral y mi cuerpo se volvió caliente. La zona de Svadhisthana se volvió dura como el acero. La respiración se tornó fácil y lenta. Sentí como si la parte superior de mi torso hubiera desaparecido. Mi chakra Ajna empezó a vibrar muy sutilmente. Me sentía inmerso en una oscura luz púrpura, mientras que otra blanca y brillante brillaba entre mis cejas. Oí que una voz me llamaba, como si se tratara de un eco en el valle. Me llenó de éxtasis y se me reveló un símbolo divino de poder. Este estado se prolongó una o dos horas.

Me sentía sencillamente pleno de una calma divina, era un estado de conciencia amplia y profundizada. Mientras me encontraba en este estado, el pasado, el presente y el futuro podían conocerse simultáneamente. La esencia de los objetos y el karma de otras personas, de vidas anteriores, se veían claros. Tal conocimiento se denomina prajna o sabiduría divina. El aspecto más importante del despertar de este chakra es la capacidad para trascender y purificar karma y así evolucionar y ascender a un plano más elevado del ser.

EL DESPERTAR DE SAHASARA CHAKRA

He realizado ejercicios taoístas denominados Shoshuten. Se trata de un método de purificación de Shushuma, se realiza subiendo la Shakti Kundalini a lo largo de Shushuma. Sentía que mis chakras brillaban. Luego de un año sentí que una luz brillante y dorada empezó a entrar y salir de mi cabeza y sentía como si esta zona se prolongaba hacia arriba diez o veinte centímetros. En el plano astral vi lo que parecía la cabeza de Buda, brillando en un tono púrpura y azul, y descansando sobre la parte superior de mi cabeza. Una luz blanquidorada fluía hacia adentro y fuera, en la parte superior, a través de la puerta de la corona de Buda. Fui perdiendo la sensación de mi cuerpo, pero seguía muy clara la atención de mi conciencia. Podía ver como mi yo espiritual se elevaba gradualmente y abandonaba mi cuerpo. Pude escuchar una voz poderosa y tierna.

Fuente: Monografía hecha por Marcela Larrosa sobre el Libro: Chakras Kundalini del autor Hiroshi Motoyama.

 
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Publicado por en mayo 6, 2017 en Casuística, parapsicologia

 

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El tiempo serial.

Por J.W. Dunne

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“La dimensión temporal, para cualquier observador determinado, es simplemente la dimensión en que su propia linea de mundo se extiende a lo largo del continuo cuatridimensional.”

Una «serie» es una colección de puntos distinguibles individualmente y dispuestos, o considerados como si estuviesen dispuestos, en una secuencia determinada por cierto tipo de ley. Los miembros de la serie, los puntos individualmente distinguibles, se denominan «términos» de la misma.

La naturaleza de los términos, cuando se los considera fuera de su posición como miembros de la serie, tiene poca relevancia para el matemático. Los términos pueden ser, digamos, unos granos dentro de un recipiente o las oscilaciones de un péndulo, o los surcos y los canales en una tierra de labranza, o las vigas de un puente, lo mismo da. El interés del matemático se concentra en la relación existente entre los términos, la relación que vincula cada término con el siguiente y que pone de manifiesto la ley que articula el todo para formar una extensión ordenada.
Esta relación característica entre los términos puede o no afectar los valores de los términos en si mismos. Así, la importancia de una semilla no es, que yo sepa, afectada en gran medida por el hecho de que se presente en una hilera de semillas semejantes. Pero cada oscilación del péndulo debe el alcance de su movimiento a la oscilación anterior. Y las vigas de un puente, debido al peso aplicado en el extremo del puente, dependen para sus magnitudes de la relación particular que conecta la serie de vigas a lo largo de la estructura. (Por ejemplo, en la forma de la viga simple, los valores de las fuerzas que actúan sobre las verticales y las diagonales constituyen series de infinitos iguales, pero los valores de las fuerzas que actúan sobre los miembros longitudinales constituyen series en progresión aritmética.)

En el primero de los términos de una serie, la relación que vincula los términos esta ausente en uno de los lados, y esta unilateralidad puede tener una gran importancia práctica. Así, la primera oscilación del péndulo no tiene una oscilación previa que la determine: debe comenzar por efecto de un agente externo. El primer surco en una franja arada difiere en sección de todos los demás. Y la fuerza que actúa sobre los miembros finales de nuestro puente de vigas se equilibra en los extremes exteriores no por presiones y tirones en los miembros similares, cono sucede en otras partes de la serie, sino por un peso que se aplica externamente y que actúa en los extremos.
Ahora bien, hemos visto que si el tiempo pasa o crece o se acumula, o se gasta, o hace cualquier cosa excepto permanecer rígido y sin cambios delante de un observador fijo en el tiempo, tiene que haber otro tiempo que temporalice esa actividad del primer tiempo o a lo largo de él, y otro tiempo que temporalice ese segundo tiempo, y así siguiendo en una serie aparentemente infinita.

Podemos suponer que todo un filósofo que se encuentre frente a frente a esta conocida e inexorable vista de tiempos seguidos de tiempos procederá, sin perder un instante a un examen exhaustivo y sistemático del carácter de la serie, con objeto de establecer: (a) cuales son los auténticos elementos de la serie en este caso, y (b) si la serialidad tiene o no importancia. Porque, por supuesto, bien puede ocurrir que la serialidad sea una, cuestión absolutamente descartable. Pero, para personas que han dedicado sus vidas a la búsqueda de una simple explicación sobre el universo, la idea de que una de sus cuestiones fundamentales, muy próxima, en verdad, a la búsqueda de la nada, se manifieste como serial seria un supuesto a evitar a toda costa. Actuando correctamente, lo lógico es que se detengan un momento y busquen otro modo de acceder a la cuestión. No obstante, para hacer un alto en el camino uno esta obligado a establecer un límite. Permanecer durante veintidós siglos mirando fijamente un camino que se abre ante nuestros ojos sin obstáculos no contradice las tradiciones reconocidas de los procedimientos filosóficos, pero seria una lástima arriesgarnos a caer en el error de tomar esta circunspección muy digna de estima por una somnolencia vulgar.

Podemos embarcarnos en el análisis del tiempo serial por una compulsión lógica o podemos hacerlo por motivos de curiosidad, para averiguar que tipo de país es ese que presenta semejante avenida, pero en cualquier caso, debemos tener en cuenta que, si descubrimos algo que no eso ya no está de manifiesto en la primera, ordinaria y aceptada etapa de las series, esto sera algo que esté fuera del alcance de cualquier filosofía desarrollada sobre la base de un tiempo unidimensional. Es decir, será algo absolutamente extraño para nuestras actuales concepciones acerca de la existencia. Por consiguiente, tenemos derecho a detenernos simplemente porque encontramos algo nuevo, porque precisamente lo nuevo es lo que esperamos encontrar. Por otra parte, debemos tener en mente que la serialidad en el tiempo significa que hay serialidad en otras materias. De hecho, encontraremos que supone un observador serial.

Mirando a través de las ventanillas de nuestro vagón de ferrocarril, dice el profesor Eddington, «vemos a una vaca deslizarse al pasado a setenta km por hora y observamos que el animal esta disfrutando de un justo descanso». Esta es una imagen muy placentera, en mas de un sentido, y lamento tener que interrumpir la contemplación del lector para dirigir su atención a otra representación pintada en colores menos atractivos, pero es preciso hacerlo.

Nos encontramos sentados en el mismo vagón, que ahora está detenido en una escación de ferrocarril. Al mirar a través de las ventanillas de uno de los lados, aquel que esta mas lejos del anden, vemos otro que esta también detenido sobre las vías. Mientras lo hacemos suena un silbato y nos damos cuenta de que nuestro tren se pone en movimiento. Lo hace cada vez mas rápido, las ventanillas del tren que esta enfrente del nuestro se desplazan velozmente por el campo de visión pero… surge una duda… nos extraña no percibir esa vibración tan conocida en nuestro vehículo. Miramos a las ventanillas que dan al anden y descubrimos, con gran sorpresa, que nuestro vagón sigue detenido. Es el otro tren el que se ha puesto en movimiento.
Ahora bien, en el primero de estos dos casos la atención se fija sobre el fenómeno visual de una vaca. Este fenómeno se mueve a través del campo de presentación y la atención lo sigue. Juzgamos que esta atención se dirige a un punto de dicho campo que corresponde a algo que esta fijado en el espacio exterior y que, mientras la atención siga fijada de esta manera, el campo de presentación y el observador se mueven en relación con ese espacio.
En el otro ejemplo, una vez mas, el fenómeno visual de una ventanilla del tren que está enfrente del nuestro se mueve a través del campo de presentación y la atención sigue tal fenómeno. Nuevamente juzgamos que esta atención esta fija y que el campo —con el observador— se mueve, pero mas adelante, a la luz de otras evidencias, invertimos el juicio emitido y decimos que el campo y el observador deben de haberse fijado y que esa atención debe de haberse movido.

En cada caso, pues, el juicio puede diferir pero en cada caso la experiencia psicológica directa es del mismo carácter general. El fenómeno observado, ya sea la vaca o la ventanilla del tren se enfrenta, se mueve a través del campo de presentación, seguido por el foco de atención, hasta que desaparece por el borde de ese campo.

Y en cada caso el campo de presentación permanece fijo en relación con el observador. Tal campo de presentación, fijo con respecto al observador, y en el cual se supone que se produce la observación, condensada en ese foco móvil llamado «atención», ese campo, está destinado a ser el punto de partida de nuestro análisis. (Todas las lecturas de instrumentos se perciben como cosas que aparecen dentro de ese campo.) Debe recordarse, sin embargo, que el campo contiene fenómenos distintos de los visuales; de hecho, abarca todo tipo de fenómeno mental que, sea o no inesperado, se presente para observación. Representa la versión del espacio que tiene el observador. Y, de acuerdo con la teoría del paralelismo psiconervioso, ocupa la misma posición especial que la porción del cerebro del observador que se encuentra en el estado de aparente actividad asociada con la producción de fenómenos psíquicos observables.

Representaremos esta posición especial del campo y el cerebro mediante la recta CD en la figura 1, la dimensión vertical del papel sera considerada el espacio. Las mediciones temporales aún no aparecen.

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Dado que los contenidos de CD deben ser considerados como en estado de aparente actividad, deben ser imaginados como si aparentemente se movieran hacia arriba y hacia abajo en la dimensión que representa el espacio. Por otra parte, la longitud de CD es indeterminada, puesto que posiciones mayores o menores del cerebro pueden activarse en diferentes instantes. El diagrama debe ser mirado, de hecho, no solo como modelo, sino como modelo operativo. Indicamos esto colocando dos pequeñas puntas de flecha en el indicador de dimensión simulado en la parte inferior del diagrama, y demostrativo de que se considere que se produce un movimiento en el espacio. (Debe recordarse que, de acuerdo con una visión comunmente aceptada del espacio, la propia recta CD puede moverse como un todo en la dimensión espacial.)

La Figura 1 es nuestro punto de partida. No representa un término en la serie del tiempo, puesto que el tiempo no se indica en ella en absoluto.

Para aquel observador cuyo campo de presentación ocupa la posición espacial CD, los acontecimientos se presentan en sucesión. Para este observador el tiempo parece una característica propia de la existencia, una característica que, aunque tiene suficiente realidad como para adquirir una inmensa importancia personal, no puede definirse en términos de los límites tridimensionales de esta versión espacial.

Los fenómenos en este campo parecen moverse, alterarse y desvanecerse. Y estos cambios aparentemente emplean tiempos. El observador intenta identificar este «tiempo empleado» con una porción del espacio desplazado por cierto indicador, como por ejemplo la manecilla de un reloj, pero fracasa porque no puede despojarse del conocimiento de que el movimiento de la manecilla del reloj no puede medirse en los términos del cuadrante del reloj solamente. La manecilla emplea tiempo para realizar su movimiento: puede atravesar el cuadrante del reloj lenta o rapidamente. Detener el reloj no impide que otros movimientos «cumplen tiempo». El observador se da cuenta de que hay un caudal creciente de recuerdos pero esta seguro de que este crecimiento es también un proceso que «requiere o emplea tiempo». Incluso cuando permanece sentado en la oscuridad pensando, se da cuenta de que pensar «requiere tiempo». Y cuando se recupera de una anestesia, tiene pruebas de que ha «transcurrido tiempo», Comprende que este «tiempo» que se ha «empleado» es algo mensurable, que la medida de la que se trata es del tipo simple, ese tipo de sentido único que se denomina «extensión» y que, en esta extensión, los fenómenos que observa persisten en longitudes mas largas o mas cortas. Y, puesto que coincidimos plenamente con sus opiniones, introduciremos esta dimensión de la extensión dentro de nuestro diagrama considerándola la dimensión horizontal del papel.

 
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Publicado por en abril 17, 2017 en Artículos, parapsicologia

 

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