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Entrevista a Pim van Lommel (ECM)

Por Tijn Touber (2005)

 

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  Life goes on (La vida continúa)

El cardiólogo Pim van Lommel realizó un monumental estudio sobre las Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM) que levanta fascinantes preguntas acerca de la vida después de la muerte, del ADN, del inconsciente colectivo, y sobre el karma de todo el mundo.

Cuando The Lancet publicó su estudio sobre las Experiencias Cercanas a la Muerte, el cardiólogo holandés Pim van Lommel no podría haber sabido que eso lo convertiría en uno de los científicos de quien más se hablase en el mundo. Parece que todos quieren saber acerca del hombre que se las arregló para conseguir que su estudio sobre este polémico tema fuese publicado en una de las revistas líderes en la investigación médica. Sin embargo, no sorprende realmente que su publicación en 2001 crease una conmoción. Nunca anteriormente se había realizado un estudio tan sistemático sobre las experiencias de personas que fueron declaradas muertas y después volvieron a la vida. Y nunca anteriormente habíamos visto una ilustración tan clara de cómo estos relatos de personas podrían afectar nuestra manera de pensar acerca de la vida y de la muerte.

Van Lommel, de 63 años, no es alguien que busque nombre y fama. En este encantador día de verano en su jardín cerca de la ciudad holandesa de Arnhem, él demuestra más interés en lo que pasa en la revista Ode que en su propia historia. Esa misma profunda curiosidad estaba operando hace 35 años cuándo Van Lommel, trabajando como médico ayudante en un hospital, escuchó atentamente a un paciente contar su Experiencia Cercana a la Muerte. Él se quedó inmediatamente fascinado. Pero no fue hasta años más tarde, cuando leyó el libro “Regreso del Mañana” [Return from Tomorrow] en el que el doctor Americano George Ritchie describe su propia Experiencia Cercana a la Muerte con todo detalle, cuando Van Lommel se preguntó si habría muchas otras personas que habían atravesado por experiencias semejantes.

Van Lommel decidió desde entonces preguntarles a todos sus pacientes si ellos recordaban cualquier cosa que hubiera sucedido durante sus paros cardíacos. “La respuesta era generalmente ‘no’ pero algunas veces ‘¿por qué?’ Cuando yo escuchaba esto último, prolongaba la visita a la oficina.” Durante dos años él escuchó relatos de 12 pacientes y su curiosidad científica se despertó. Esos relatos fueron el principio de un estudio que duró años.

“Miraba hacia abajo a mi propio cuerpo desde allí arriba, y vi médicos y enfermeras luchando por mi vida. Podía oír lo que decían. Entonces tuve un sentimiento acogedor y yo estaba en un túnel. Al final de ese túnel había una luz brillante, acogedora, blanca y vibrante. Era maravilloso. Me dio un sentimiento de paz y confianza. Floté hacia ella. El sentimiento de acogida llegó a ser más y más fuerte. Me sentía en casa, amado, casi en estado de éxtasis. Vi mi vida destellar como un flash ante mí. De repente sentí una vez más el dolor del accidente y regresé disparado a mi cuerpo. Estaba furioso de que los médicos me hubieran traído de vuelta.”

Casi todas las descripciones de las Experiencias Cercanas a la Muerte son así de hermosas. Las personas se sienten conectadas y apoyadas. Llegan a comprender cómo funciona el universo. Experimentan amor incondicional. Se sienten libres de las opresivas preocupaciones de la existencia terrenal. ¿Quién no querría una experiencia así? “Suena fantástico, ¿no es así?” Van Lommel se ríe. “Pero no siempre es fácil afrontarlas. Cuando las personas regresan, a menudo tienen el sentimiento de que están encarceladas. Y puede llevar años antes de que sean capaces o tengan el valor de integrar en la vida cotidiana ese nuevo entendimiento que han obtenido en su experiencia.”

Sin embargo, una mayoría de personas que han tenido una Experiencia Cercana a la Muerte la describen como algo magnífico y dicen que les enriqueció la vida. Van Lommel explica que “la cosa más importante que les dejan [estas experiencias] a estas personas es que ellas ya no tienen miedo a la muerte. Esto es porque ellas han experimentado que su consciencia sigue viva, que hay continuidad. Su vida y su identidad no terminan cuando el cuerpo muere. Ellas simplemente tienen la sensación de que se han quitado su abrigo.”

Eso puede sonar como si viniese de alguien que ha estado más tiempo de la cuenta frecuentando librerías de la New Age [La Nueva Era]. Pero por lo que Van Lommel ha visto, las Experiencias Cercanas a la Muerte no están en absoluto limitadas a miembros de esa comunidad “espiritual”. Estas experiencias son igual de frecuentes entre personas que eran muy escépticas de antemano en relación a este tema.

“Llegué a estar “separado” del cuerpo y floté sobre él y sobre sus alrededores. Era posible ver el dormitorio circundante y mi cuerpo, aunque mis ojos estaban cerrados. Yo era de repente capaz a “pensar” cientos o miles de veces más rápido—y con mayor claridad—de lo que es humanamente normal o posible. En este momento me di cuenta y acepté que había muerto. Era hora de continuar. Era un sentimiento de total paz—completamente sin temor o dolor, y no implicaba ninguna emoción en absoluto.”

La cosa más notable, dice Van Lommel, es que sus pacientes tienen tales experiencias de expansión de la consciencia durante el tiempo en que sus cerebros no registran actividad. Pero eso es imposible de acuerdo con el nivel actual del conocimiento médico. Debido a que la mayoría de los científicos creen que la consciencia ocurre en el cerebro, esto crea un misterio: ¿Cómo pueden las personas experimentar la consciencia [o tener actividad cognoscitiva] durante el tiempo en el que están inconscientes mientras tienen un paro cardíaco (una muerte clínica)?

Después de todos esos años de intenso estudio, Van Lommel todavía habla con reverencia acerca del milagro de la Experiencia Cercana a la Muerte. “En ese momento estas personas no sólo están conscientes; su consciencia está incluso más expandida que nunca. Ellos pueden pensar con extrema claridad, tienen recuerdos que se remontan a su niñez más temprana y experimentan una conexión intensa con todo y con todos a su alrededor. ¡Y sin embargo el cerebro no muestra ninguna actividad en absoluto!”

Esto ha suscitado varias grandes preguntas para Van Lommel: “¿Qué es la consciencia y dónde está localizada? ¿Qué es mi identidad? ¿Quién está haciendo las observaciones cuando veo mi cuerpo allí abajo en la mesa de operaciones? ¿Qué es la vida? ¿Qué es la muerte?”

“El cuerpo que observé y que estaba tumbado en la cama era el mío, pero yo supe que no era tiempo de partir. Mi tiempo en la tierra no había terminado todavía; todavía había un propósito.”

Para convencer a sus colegas de la validez de estas nuevas percepciones [o conocimientos. Insights], Van Lommel primero tuvo que demostrar que esta expansión de la consciencia ocurría, de hecho, durante el período de muerte cerebral. Eso no fue difícil de demostrar. Los pacientes eran a menudo capaces de describir con precisión lo que había sucedido durante su paro cardíaco. Ellos sabían, por ejemplo, exactamente dónde la enfermera puso sus dentaduras postizas o lo que habían dicho los médicos y los miembros de la familia. ¿Cómo una persona cuyo cerebro no estaba activo podría saber estas cosas?

No obstante, algunos científicos continúan afirmando que estas experiencias deben suceder en el momento durante el cuál todavía se está produciendo alguna función cerebral. Van Lommel es claro como el cristal en su respuesta:

“Cuando el corazón deja de latir, el riego sanguíneo se detiene en el plazo de un segundo. Entonces, 6,5 segundos más tarde, la actividad del EEG [Electroencefalograma] comienza a cambiar debido a la escasez de oxígeno. Después de 15 segundos hay una línea recta y plana, y la actividad eléctrica en la corteza cerebral ha desaparecido completamente. Nosotros no podemos medir el tallo cerebral, pero experimentos en animales han demostrado que esa actividad también se ha detenido allí.”

“Más aún, se puede demostrar que el tallo cerebral ya no está funcionando porque regula nuestros reflejos básicos, tales como la respuesta de la pupila y el reflejo de tragar, que ya no responden. De ese modo puedes introducir fácilmente un tubo por la garganta de una persona. El centro respiratorio también se detiene. Si el individuo no es reanimado dentro de un plazo de 5 a 10 minutos, sus células del cerebro se dañan de forma irreversible.”

Él es consciente de que sus conclusiones sobre la consciencia se oponen abiertamente al pensamiento científico ortodoxo. Es extraordinario que una revista científica con autoridad como The Lancet estuviese dispuesta a publicar su artículo. Pero no fue sin una lucha. Van Lommel recuerda con una sonrisa, “llevó meses antes de que me diesen la luz verde. Y luego de repente querían concluirlo, en un día.”

El trabajo de Van Lommel suscita profundas preguntas acerca de lo que realmente significa “la muerte”: “hasta ahora, ‘la muerte’ simplemente significaba el fin de la consciencia, de la identidad, de la vida,” él indica. Pero su estudio derriba ese concepto, junto con los actuales mitos médicos acerca de quienes tienen Experiencias Cercanas a la Muerte.

“En el pasado, estas experiencias eran atribuidas a razones fisiológicas, psicológicas, farmacológicas o religiosas. Así como a una escasez de oxígeno, a la liberación de endorfinas, obstrucciones de receptores, al temor a la muerte, alucinaciones, expectativas religiosas o a una combinación de todos estos factores. Pero nuestra investigación indica que ninguno de estos factores determina si alguien tiene o no tiene una Experiencia Cercana a la Muerte.”

“Esta experiencia es una bendición para mí, pues ahora sé con seguridad que el cuerpo y el alma se separan, y que hay vida después de la muerte. Me ha convencido de que la consciencia vive más allá de la tumba. La muerte no es la muerte, sino otra forma de vida.”

Van Lommel afirma que el cerebro no produce la consciencia ni almacena la memoria [o los recuerdos]. Él indica que el experto americano en informática [o ciencias de ordenadores. Computer Science] Simon Berkovich y el investigador holandés del cerebro Herms Romijn, trabajando independientemente el uno del otro, llegaron a la misma conclusión: que es imposible para el cerebro almacenar todo lo que usted piensa y experimenta en su vida. Esto requeriría una velocidad de procesamiento de 1024 bits por segundo. Simplemente viendo una hora de televisión ya sería demasiado para nuestros cerebros. “Si usted quisiera almacenar esa cantidad de información—junto con los pensamientos asociativos producidos—su cerebro se quedaría bastante lleno,” dice Van Lommel. “Anatómicamente y funcionalmente, es simplemente imposible para el cerebro tener este nivel de velocidad.”

De ese modo, esto significaría que el cerebro es realmente un receptor y transmisor de información. “Se Podría comparar el cerebro con un aparato de televisión que sintoniza con ondas electromagnéticas específicas y las convierte en imagen y sonido.”

“Nuestra consciencia en estado de vigilia, la consciencia que tenemos durante nuestras actividades diarias,” continúa Van Lommel, “reduce toda la información que hay a una única verdad que experimentamos como ‘la realidad.’ Durante las Experiencias Cercanas a la Muerte, sin embargo, las personas no están limitadas a sus cuerpos ni a su consciencia en estado de vigilia, lo que significa que experimentan muchas más realidades.”

Esto explica por qué las personas que tienen una Experiencia Cercana a la Muerte tienen a veces gran dificultad para funcionar en su vida diaria posteriormente. Ellas retienen la sensibilidad que les permite sintonizar con diferentes canales simultáneamente, lo que hace que una fiesta-cóctel o un viaje en autobús se conviertan en una experiencia agobiante, ya que toda la información de las personas a su alrededor les llega a través de todos los canales.

“Vi a un hombre que me miró de forma amorosa, pero al que yo no conocía. En el lecho de muerte de mi madre, ella me confesó que yo había nacido de una relación extramarital, mi padre era un hombre judío que había sido deportado y asesinado durante la Segunda Guerra mundial, y mi madre me mostró su retrato. El hombre desconocido que yo había visto hacía años durante mi Experiencia Cercana a la Muerte resultó ser mi padre biológico.”

Según Van Lommel, las Experiencias Cercanas a la Muerte sólo pueden explicarse si asumes que la consciencia, junto con todas nuestras experiencias y memorias, se localizan fuera del cerebro. Cuando se le pregunta dónde se localiza la consciencia, Van Lommel sólo puede especular. “Sospecho que hay una dimensión en la que se almacena esta información—una clase de consciencia colectiva a la que sintonizamos para acceder a nuestra identidad y nuestras memorias.”

Por medio de este campo colectivo de información, nosotros no sólo estamos conectados a nuestra propia información, sino también a la de los demás, e incluso a la información del pasado y del futuro. “Hay personas que ven el futuro durante una Experiencia Cercana a la Muerte,” dice Van Lommel. “Por ejemplo, había un hombre que vio a su futura familia. Años más tarde, él se encontró en una situación que ya había visto durante su Experiencia Cercana a la Muerte. Sospecho que así es como también funciona el ‘déjà vu’.”

De acuerdo a la investigación de Van Lommel, durante una Experiencia Cercana a la Muerte las personas también pueden ponerse en contacto con los muertos, incluso si no los conocen.

¿Pero cómo hace el cerebro para “saber” con qué información sintonizar? ¿Cómo puede alguien sintonizar con sus propias memorias y no con las de otras personas? La respuesta de Van Lommel es sorprendentemente corta y sencilla: “ADN. Y principalmente el llamado ‘junk ADN,’ [o ‘ADN basura’] que supone alrededor del 95 % del total, cuya función no entendemos.” Él sospecha que el ADN, único para cada persona y cada organismo, funciona como un mecanismo de recepción, una especie de traductor simultáneo entre los campos de información y el organismo.

La idea de que el ADN funciona como un mecanismo receptor para sintonizar a las personas con sus campos específicos de consciencia arroja nueva luz en la discusión de los transplantes de órganos. Imagínese que usted obtiene un nuevo corazón. El ADN de ese corazón se conectará con el campo de consciencia del donante, no del receptor. ¿Significa eso que usted de repente obtiene información diferente? Sí, dice Van Lommel: “hay relatos de personas que desarrollaron deseos y estilos de vida radicalmente diferentes después de un trasplante de órgano. Por ejemplo, hay un relato de una bailarina de ballet que quiso de repente manejar una motocicleta y comer comidas basura” .

“Percibí no sólo lo que había hecho, sino incluso de qué manera eso había influido a los demás.”

El cliché es verdad: Las personas ven su vida destellar [como un flash] ante ellas en el momento de la muerte. Y las personas adquieren percepciones [o conocimientos. En inglés: gain insight] sobre las consecuencias de sus actos. Ellas quizás se vean a sí mismas como si tuviesen 4 años de edad, quitándole los juguetes a su hermana, y sientan su dolor. Van Lommel comenta, “en esos momentos es como si tuvieses los pensamientos de otra persona dentro de ti mismo. Se te dan percepciones [o conocimientos. Insights] sobre el impacto de tus pensamientos, palabras y actos sobre ti mismo y sobre los demás. De ese modo, parece que cada pensamiento que tenemos es una forma de energía que continúa existiendo siempre.”

La gente que ha experimentado tal “revisión de la vida” dice que no es tanto acerca de lo que haces como de la intención que hay detrás de ello. “Es extremadamente intenso experimentar que todo lo que va, vuelve.” Van Lommel se inclina hacia adelante para asegurarse de que sus palabras se entienden bien. “Nadie evita las consecuencias de sus pensamientos. Eso es muy fuerte [o impactante. En inglés: confrontational]. Algunas personas descubren que hay algo que nunca pueden corregir. Otras regresan e inmediatamente comienzan a llamar a personas para disculparse por algo que hicieron hace 20 años.”

¿Así que hay un Juicio Final después de todo? Van Lommel es claro: “Absolutamente no. Nadie es juzgado. Es una experiencia de percepción propia [o de entendimiento propio, o de interiorización. En inglés: “It’s an insight experience”]. La mayoría de las personas atraviesan por esta escena retrospectiva [o revisión, destello. En inglés: flash back] en presencia de un ser hecho de luz. Ese ser es completamente amoroso, absolutamente acogedor [o que acepta. En inglés: absolutely accepting], que no juzga, pero que tiene una percepción completa [o entendimiento completo. En inglés: “complete insight”].

La escena retrospectiva [o revisión, destello. En inglés: flash back] cambia la comprensión que las personas tienen de la vida. Ellos adoptan otros valores. Ellos sienten que son uno con la naturaleza y con el planeta. Ya nunca más hay ninguna diferencia entre ellos mismos y los demás. No es acerca del poder, de las apariencias, de los coches agradables, de las ropas, de un cuerpo joven. Es acerca de cosas completamente diferentes: amor por ti mismo, por la naturaleza, por tus prójimos los seres humanos. El mensaje es tan viejo como el tiempo, pero ahora lo han experimentado por si mismos y tienen que vivir en consonancia con él.”

Entonces, después de un corto silencio, dice pensativo: “Hasta casi da miedo darse cuenta de que cada pensamiento tiene una consecuencia. Si reflexionas en profundidad sobre ello… cada pensamiento que tenemos, positivo o negativo, tiene un impacto en nosotros, en los demás y en la naturaleza.”

¿Tienes que estar cerca de la muerte para aprender estas lecciones sobre la vida? No, dice Van Lommel, que nunca ha tenido una Experiencia Cercana a la Muerte él mismo. Gracias a su investigación, él aprendió tantas lecciones valiosas que decidió abandonar su carrera de cardiología en 1992 y dedicarse a tiempo completo a profundizar en la investigación, publicando y dando conferencias sobre el tema de las Experiencias Cercanas a la Muerte. Fundó la Fundación Merkawah en la Haya, el departamento holandés de la “Asociación Internacional para Estudios Cercanos a la Muerte” (IANDS. International Association for Near-Death Studies), que ofrece información y guía a personas holandesas que han tenido Experiencias Cercanas a la Muerte.

“Trabajando en este tema y estando abierto a ello ha cambiado mi vida,” dice Van Lommel. “Yo ahora veo que todo proviene de la consciencia. Tengo un mejor entendimiento de que uno crea su propia realidad basada en la consciencia que tiene y la intención con la que vive. Entiendo que la consciencia es la base de la vida, y esa vida es principalmente sobre la compasión, la empatía y el amor.”

 

Fuente: Revista ODE nº 29

 
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Publicado por en julio 20, 2019 en Entrevistas, parapsicologia

 

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Las otras psicoimágenes.

Por Francisco Máñez, José Roselló y Jacques Fletcher

 

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Las psicoimágenes es uno de los supuestos fenómenos paranormales que mayor controversia crea en nuestros días, por su asociación directa a los fenómenos espiritistas, aunque experiencias controladas permiten pensar la posibilidad de una asociación entre este fenómeno y una influencia directa de las asociaciones básicas de ideas y la técnica utilizada para producirlas.

 

Desde los principios de la parapsicología, se han intentado obtener pruebas gráficas de los fenómenos paranormales. En la edad dorada del espiritismo existieron fotografías en las que se podían contemplar rostros y objetos de todas clases, cuya naturaleza plante6 serias discusiones entre los defensores de las manifestaciones de espíritus y los que sostenían la hipótesis de una influencia de la mente sobre la materia. Durante los años sesenta, las investigaciones del psiquiatra Jule Eisenbud con el psíquico Ted Serios, capaz de plasmar su pensamiento en placas fotográficas, parecieron decantar la opinión de los parapsicólogos hacia una influencia mental sobre la materia Por otro lado, la comunicación con los muertos, utilizando medios tecnológicos, ha sido una idea tradicionalmente defendida por diferentes ramas del espiritismo y del esoterismo en general. En 1959, pareció, que su existencia estaba demostrada cuando Friedrich Jürgenson, tras largos meses de entrenamiento, consiguió grabar en cintas magnetofónicas las supuestas voces de los fallecidos. Constantin Raudive y Leo Schmid, entre otros, reforzaron con sus trabajos las teorías espiritistas referentes al origen de las psicofonías, aunque ciertos factores, como la relación existente entre sus contenidos psíquicos y el resultado de las grabaciones, hicieron pensar a parapsicólogos de la dimensión de Hans Bender que se estaba produciendo un influjo del experimentador sobre las bandas magnéticas.
Desde los años ochenta, el posible contacto con el Más Allá a través de equipos técnicos se conoce con el término de “transcomunicación” (mensajes en programas de ordenador, extrañas llamadas telefónicas, avisos anómalos en contestadores automáticos), siendo la obtención de imágenes en monitores de televisión la que sin duda ha alcanzado mayor fama y difusión. En 1989, tras estudiar las premisas básicas para la reproducción en laboratorio de las psicoimágenes, llevamos a cabo las primeras pruebas aisladas encaminadas a la irlvestigación del fenómeno. Dos años más tarde, se decidió realizar una profunda y sistemática exploración, al comprobar que no sólo aparecían en los monitores rostros humanos, sino los más variados objetos y figuras.

PRELIMINARES A LA INVESTIGACIÓN

De los métodos conocidos para la producción de psicoimágenes, uno de los más sencillos y más divulgado, consiste esencialmente en crear un circuito cerrado entre una videocámara encarada a un monitor de televisión, obteniéndose con él un efecto denominado “retroalimentación”, siendo el resultado una serie de luces y flashes en la pantalla. Al chocar el frente de la onda de luz contra el cristal del monitor y descomponerse, el sistema nos permitió provocar, de manera controlada, una multitud de manchas luminosas que tras ser grabadas y observadas imagen a imagen, adoptaban formas concretas.

En su origen, el aspecto de las formaciones puede atribuirse exclusivamente al azar, aunque guardaban un visible orden dentro del caos. Una parte de nuestra clasificación incluía ciertos tipos de imágenes recurrente: paisajes que recordaban a vistas lunares, marcianas, montañas, desiertos, ríos; aquellas que parecían islas, penínsulas, continentes fotografiados desde un satélite artificial; y otras de aspecto espacial similares a astros, cúmulos de estrellas, galaxias, nebulosas.
La deducción de estar reproduciendo objetos que se podían incluir dentro de la teoría de los fractales, se vio confirmada al comparar los resultados con los panoramas creados por los programas Fractal Landscape Generator (especialmente en la opción contourmap), versión 1.0 (1992), concebido por Scott A. White y Fractal Point, versión 1.06 (1991), de Computer Smiths, en su adaptaciones para Windows. Los fractales son al mismo tiempo una teoría matemática y un método, creados a principios de los años sesenta por Benoft Mandelbrot, con el que es factible analizar fenómenos en apariencia aleatorios, como puede ser la forma de una costa, de una nube, o incluso de una obra de arte.

Una primera subdivisión de los fractales contenía, además de las caras mostradas por algunos investigadores, dos clases de imágenes que parecían reforzar la hipótesis espiritista: las denominadas “escenarios”, consistentes en escenas dudosas en las que se bosquejan varias siluetas de personas; y las que llamamos “Bélmez”, al tratarse de rostros completos o incompletos que igual a las teleplastias famosas de Bélmez de la Moraleda se mezclan entre sí. Por ejemplo, del ojo de uno se configura el de otro, o la nariz crea la boca de uno nuevo.
La teoría animista se consolidó con el segundo grupo, el más amplio de todos. En una ocasión, de modo casual, apareció una estrella de cinco puntas, probablemente relacionada con el trabajo paralelo llevado a cabo en ese momento por Francisco J. Mañez con las cartas Zener usadas en la experimentación de la percepción extrasensorial, lo que dio pie a intentar con éxito obtener imágenes de objetos. Un paso avanzado se logró al conseguir, bajo concentración, y como confirmación a la influencia de la psique sobre la retroalimentación, un óvalo luminoso similar a la máscara de Spiderman, un popular personaje de ficción.

No obstante, al existir la posibilidad de un contacto de tipo espiritista clásico (una hipótesis no excluye la otra), intentamos comprobar si los resultados se adaptarían a otros temas afines. Se operó mayormente en el campo de la ufología, Iográndose al poco tiempo imágenes de OVNIS, incluso obteniendo las fisonomías de varios macrocéfalos alienígenas descritos por un multitud de testigos, y relacionados especialmente con el fenómeno de la abducción.

ESTADOS ESPECIALES DE CONCIENCIA Y PSICOIMÁGENES

Durante la retroalimentación observamos una serie de efectos divididos inicialmente por nosotros en dos grupos: el viaje o túnel, consistente en un continuo desplazamiento a través de la luz hacia el fondo de la pantalla; y la reja, una serie de barras que la cruzan formando rombos y cuadrados. Sus diferentes combinaciones proporcionaban como resultado las manchas luminosas que se estructuraban dando lugar a los rostros y los objetos. Aquello recordaba en exceso a las observaciones efectuadas sobre los estados no ordinarios de conciencia.
En la década de los años veinte, Heinrich Klüver, de la Universidad de Chicago, descubrió que las visiones de los sujetos sometidos aestados alterados de conciencia se basaban en cuatro constantes geométricas: la espiral, el túnel o embudo, la telaraña y el enrejado.
Ronald Siegel, un sobresaliente psicólogo actual especializado en la producción de alucinaciones controladas, ha observado el mismo fenómeno en sujetos sometidos a la acción de alucin5genos. Diferentes patologías y mal funciones cerebrales (esquizofrenia, neurosffilis, hiperventilación), presentan una idéntica estructura en las formas vistas durante las crisis. Conforme transcurre el estado alterado, las primitivas formaciones geométricas se entremezclan hasta límites insospechados, dando lugar a representaciones de un mundo psíquico relacionado con la idiosincrasia personal de sujeto Una activación especial de las neuronas constituyentes de la corteza visual, semejante a lo que conocemos sobre los patrones y las ondas, puede describir la existencia de constantes matemáticas durante las visiones. Ante estimulantes artificiales o naturales (incluidos los fabricados por el propio cuerpo), franjas o columnas de neuronas se actuarían mientras las intermedias permanecerían en reposo, generándose unas bandas de ondas que dirigirían el dinamismo neuronal obedeciendo las leyes que rigen las formas geométricas similares a las observadas dentro de otros fenómenos naturales: en las turbulencias de algunos líquidos al ser calentados, o a las formaciones en el caso de las amebas llamadas acrasiales, que cuando el ambiente resulta hostil son capaces de reunirse en un único “organismo”, estando ligada su actuación a la relación de “retroalimentación” existente entre una sustancia denominada AMP cíclico y a una enzima, pues la presencia de una estimula la creación de la otra: “de esta manera” -en palabras del Premio Nobel de Química Ilya Prigogine- se emiten ondas que son amplificadas y que dan lugar a magníficas formas geométricas”.

Resulta más tangible la relación entre psicoimágenes y visiones psíquicas, sobre todo si tenemos en cuenta otros hechos. Tanto en las alucinaciones como en las psicoinformaciones, los objetos vistos pueden repetirse hasta la saturación. Durante un estado no ordinario de conciencia, la silueta de un ser humano puede llegar a convertirse en una multitud, en la retroalimentación, una figura también se multiplica. Esto ya había sido observado parcialmente por los parapsicólogos en las antiguas fotografías psíquicas, como en el caso ocurrido en1924 a los marineros del buque Watertown.
La cultura y la religión de todos los pueblos se encuentran repletos de representaciones de unos universos psíquicos cargados de increíbles matices y tonalidades, procedentes de las observaciones realizadas durante los estados no ordinarios de consciencia. Tanto Oriente como Occidente han tendido a incorporar en su arte los símbolos y figuras vistos por los chamanes y los místicos durante sus estados contemplativos. El psicólogo suizo Carl Gustav Jung descubrió hasta qué punto los mismos modelos (arquetipos) se repetían
una y otra vez en lugares tan distantes como Europa, India, África y Norteamérica, lo que dio a su concepto de inconsciente colectivo un carácter universal hasta entonces inimaginado. Un clásico ejemplo es el del mandala, el círculo guardián y protector que se ha utilizado desde tiempos inmemoriales (los egipcios representaron con él a Horus), y que Jung halló en las pinturas de sus pacientes que pasaban por experiencias confusas y oscuras.

Si el cerebro al ser alterado reacciona produciendo el mismo tipo de imágenes que obtenemos en los monitores con el efecto de retroalimentación, cabía dentro de lo pensable que estuviéramos registrando las observaciones visuales descritas durante la introspección mística, o como en los sujetos estudiados por Jung, durante el estado onírico; incluso, dado el atractivo visual de determinados resultados, la capacidad artística humana. La sospecha se vio reforzada cuando obtuvimos un tipo de imágenes a las que designamos “pintogógicas” (que inducen a la pintura), consistentes principalmente en trazos dadaistas, que como en este movimiento literario y artístico eran de una belleza opuesta al orden y a las leyes de la lógica. Un pintor español de fama universal, Salvador Dalí, estampó en algunas de sus obras unos rasgos claramente influenciados por el dadaísmo, el cubismo y el surrealismo. Su pintura metafísica, onirica y delirante, es decir, su plasmación de contenidos psíquicos, eran muy semejantes a las formaciones logradas durante la investigación, aunque carezcan de realismo pictórico.

RELACIÓN MENTE – MONITOR

Entre dos sistemas capaces de elaborar los mismos efectos (el cerebral y el técnico), parecía producirse un acoplamiento capaz de trasladar los potenciales mentales al televisor, dando como resultado una manifestación de ellos en la pantalla, aunque rara vez se lograba aprehender un pensamiento concreto en una imagen exacta. El hecho podía estar relacionado con in teoría de Wately Carington (1884-1947) referente a la explicación de la telepatía, y de otros fenómenos paranormales, como una asociación de ideas semejante alas estudiadas por la psicología experimental (idea retomada actualmente por LabordeNottale). Cuando se nos habla de barcos, es más fácil que pensemos en el mar o en marinos, que en arados y tractores. Con el termino “”psicón”, Carington definió una idea concreta como entidad individual. Un solo psicón generaría grupos de otros psicones de características similares pero no iguales. La acción ha sido ampliamente investigada en las pruebas de telepatía, en donde el receptor no capta el pensamiento actual, sino un símil del mensaje.

El producto de nuestra experimentación señala en esta dirección. Las sesiones en que varios sujetos intentaban concentrarse en una figura concreta, se veían coronadas por el éxito en contadas ocasiones, mientras que si se mantenía una conversación significativa pero al mismo tiempo ligera, los frutos eran más substanciales. Interpretamos que los psicones individuales difieren en cada persona, lo que produce una interferencia que afecta a la imagen obstaculizando su clara formación, mientras que durante el debate, los contenidos psíquicos de los participantes se acoplan entre sí. Nadie tiene los mismos patrones psíquicos de un búcaro o de una flor, si hacemos dibujar a varios sujetos el mismo objeto en papel transparente y sobreponemos los dibujos queda una sombra irreconocible. La más clara muestra de ello, ocurrió con los macrocéfalos estudiados por la ufología.

Mientras mediante la concentración del grupo no se conseguían, era relativamente sencillo captarlos en el monitor durante la experimentación aislada, o cuando se entablaba un diálogo entre varios participantes. Tanto es así, que además de estos semblantes se consiguieron objetos, marcadamente parecidos a los de la realidad cotidiana (por ejemplo un jarrón), y la obtención de psicoimágenes no se limitaba únicamente al coloquio del momento, sino que se adaptaba tamb!én a la información vinculada inconscientemente con épocas del año y situaciones concretas (rostros que recordaban a Santa Claus en navidad; y a un líder político durante el debate del estado de la nación).

Una singular y en extremo sugestiva variante conseguida por José Roselló del efecto producido por la cámara y el monitor, corroboró por un lado la relación entre la naturaleza de las psicoimágenes y las visiones interiores, y por otro, señaló en inicio la influencia de la psique sobre la retroalimentación. Denominados “geometría de la luz” por su descubridor, pudimos ver en el monitor círculos en movimiento rodeados de elementos variables, discos caprichosos, esferas equilibradas en rotación, y un sinfín de variantes circularas que inmediatamente relacionamos con los mandalas.
Varias personas a las que se les mostraron las grabaciones, aseguraron que aquellas imágenes les eran familiares, encontrando concordancias con las percibidas durante el sueño, otras tuvieron la sensación de haberlas “experimentado” en su vida anímica de una manera imposible de especificar, y que habían olvidado. Una vez más, nos inclinamos aconsiderar que mediante la técnica estábamos reproduciendo materialmente manifestaciones del mundo mental. La geometría de la luz se produce al multiplicar a alta velocidad una misma figura, hasta que llega a perderse formando algo insospechado (mucho más allá de girar una figura en una ruleta). De igual modo, si las neuronas actúan como patrones de ondas, al ser sobreexcitadas, pueden, con su actividad inusual, proporcionar una idéntica configuración a las visiones.

Dentro de la experimentación parapsicológica, el procedimiento seguido fue bastante usual. Un sujeto dibujaba previamente la configuración que la geometría de la luz debía adoptar según sus deseos, después, colocado frente al equipo técnico, intentaba influir en la retroalimentación. No obtuvimos un éxito completo en estas pruebas, tal vez debido a la falta de medios, pero los resultados parecen atrayentes como para continuar con la expioración.

INTERPRETACIONES CONSERVADORAS

La influencia de la psique sobre el monitor podría encubrir efectos y fenómenos ya conocidos. Una de las explicaciones previas más argumentadas por los críticos, se fundamenta en la capacidad del cerebro para asociar manchas y puntos dándoles un significado acorde con el potencial evocador asociado a nuestras capacidades visuales. Resulta fácil ver en las marcas de los azulejos, en las brasas o en las nubes, rostros, animales y objetos. Parece imposible aportar pruebas en contra de este razonamiento, pero antes debemos paramos a considerar varias cuestiones.
Para un neófito es en extremo difícil descubrir anomalías en una radiografía, pues pocas personas ajenas a la medicina han tenido la oportunidad de aprender a distinguir qué es lo correcto y lo incorrecto en el cuerpo humano, máxime en los pequeños detalles. Algo similar ocurre con las psicoimágenes. La “máscara de Spiderman” fue mostrada a tres grupos de personas: el primero, desconocedor del personaje, sólo vio una mancha de luz;el segundo, compuesto por gente joven, la asoció al superhéroe aunque no la vieron con claridad; y el tercero, sujetos que conocían las primeras publicaciones de sus aventuras, lo reconocieron con facilidad. El investigador que se concentró en este caso pertenecía al último grupo, y para él, su recuerdo de Spiderman se asociaba a su juventud, antes de que los dibujantes realizaran las modificaciones con las que es conocido actualmente en el mundo del comic. Encontramos una respuesta equivalente con las psicoinformaciones de los “extraterrestres macrocéfalos”, puesto que sólo los distinguieron los individuos familiarizados con el tema.

La psicología de la percepción conoce bien este punto. Nuestros sistemas neuronales necesitan referencias para descodificar los estímulos recibidos de los sentidos, sin ellas un mensaje puede ser ignorado completamente por nuestro consciente (cuando alguien no sabe qué está mirando no lo ve). Un clásico ejemplo es el de Jhon Wilson, del Instituto Africano de la Universidad de Londres, que tras mostrar una película sobre métodos sanitarios a unos aborígenes africanos, descubrió que los aldeanos sólo habían visto un pollo que aparecfa brevemente en la filmación, debido a que posiblemente tenía una significación religiosa en su cultura. Uno moderno es el de las imágenes que se han comercializado bajo el nombre de “Ojo Mágico”, consistentes en series, en apariencia repetitivas, de pequeñas manchas o dibujos en las que esconde un diseño tridimensional que sólo puede ser visto tras un corto entrenamiento ocular que permite la descodificación.

Ante las psicoimágenes de aspecto nítido sobra toda controversia, no obstante si la mayoría son una representación física de contenidos psíquicos individuales, o del grupo investigador, para llegar a ser percibidas por una persona desconocedora del fenómeno, es necesario que se produzca una aproximación contemplativa. Un hecho análogo es reconocido por Mandelbrot en el seno de las matemáticas, pues “…allí donde un observador ve una zona bien separada de sus vecinas, con su D (dimensión fractal) característica, un segundo observador no verá más que una zona de transición global”. Que veamos siluetas en objetos fractales como los peñiles de las montañas y en las nubes, similares a los conseguidos de modo controlado en laboratorio, puede ser debido a cuestiones ajenas a las expoliaciones psicológicas tradicionales. En el test de Rorschach, en donde se muestran manchas de tinta simétricas, no existen objetos definidos, y el sujeto lleva a término su interpretación basándose en lo que le sugieren, pero en la configuración de las psicoimágenes intervienen las particularidades personales, y en algunas ocasiones hace falta conocerlas para apreciar las formaciones.

COMENTARIOS Y CONCLUSIONES

A lo largo de la historia de la ciencia ha ocurrido que viejas ideas descartadas por su apariencia absurda han demostrado ser válidas cuando hemos cambiado el paradigma.
Mientras en las últimas décadas el cerebro ha sido considerado un órgano electrico generador de sentimientos y sensaciones, los trabajos más recientes indican que puede actuar como una glándula que reacciona ante las hormonas propias y las producidas por otros órganos. La acetilcolina relacionada con la memoria, la encefalina o la dinoñina, asociadas respectivamente con las sensaciones de miedo y paz, son elaboradas también por la pituitaria, las glándulas suprarrenales, el intestino y las gónadas (testículos y ovarios). Ante esto, después de menospreciar durante años las localizaciones de sentimientos realizadas por los antiguos (el amor en el corazón, el valor en los órganos genitales), nos vemos obligados a reconocer que en absoluto parecen tan descabelladas. La línea de pensamiento pitagórica basada en una naturaleza matemática del Universo, que culminó en la frase de Platón “Dios geometriza”, mostró a las formas geométricas y sus contenidos subjetivos, como constituyentes de una parte latente en lo más profundo del ser humano. Pitágoras no nos legó ningún manuscrito, y pese a que es indudable que los individuos que encuentran una “verdad” tienen cualidades diferentes a los que los mantienen, los escritos de sus discípulos pueden mostrarnos un nuevo camino con el que comprender a la naturaleza, si somos capaces de enfocar los problemas con un nuevo paradigma.
En lo más hondo de la parapsicología se encuentra incrustado el paradigma general definido de un modo por la mayoría de la comunidad científica, y de otro por los esoteristas, con sus concepciones energéticas y sus relaciones de causa y efecto. Los investigadores han olvidado, o desconocen, que los conceptos actuales no son sólo un punto de vista con el que examinar los fenómenos, son además modificadores y transformadores de la realidad, por un lado, al considerar y clasificar los hechos que deben ser calificados como paranormales y los que no, por otro, al restringir la investigación al exclusivo ámbito de los paradigmas parapsicológicos clásicos.

La física de Aristóteles parece incoherente, sobre todo en lo relativo al movimiento, si no nos percatamos de que “movimiento” significaba para él no sólo un desplazamiento en el espacio, sino también de un estado a otro (de la enfermedad a la salud, de la felicidad a la desdicha). Igual de incomprensibles nos resultan los hechos que estudiamos, al haberlos encuadrado y clasificado en extremo, produciendo dos explicaciones antagónicas: la espiritista y la animista, cuando en realidad ninguna ha conseguido dar una clara interpretación a los fenómenos.
Las psicoimágenes ofrecen un ámplio abanico de oportunidades para la investigación parapsicológica, al permitir la rápida generación de formas fractales y el análisis de sus concordancias con la psique humana, e incluso animal. La estructura de la mente y su interrelación con el mundo podría tener una base matemática mucho mayor de lo que jamas hubiera imaginado Pitágoras, pero al igual que su hallazgo al plasmar el pensamiento teórico matemático en un hecho físico, cuando estableció la proporción que debía existir entre las Iongitudes de las cuerdas de un laud para producir sonidos armóniosos, permitiendo desde entonces que la música fuera leída además de escuchada, las psicoimágenes pueden dejarnos acceder de forma material al hasta ahora esquivo reino de la mente.

Hablar de psicokinesis (influencia de la mente sobre la materia) en esta investigación, nos parece demasiado rígido, aunque no estamos dispuestos a entrar en controversias sobre términos correctos. Lo primordial es continuar e incitar a otros parapsicólogos a que confirmen nuestra experimentación o la refuten. Desde luego, harán falta muchos más medios técnicos y horas de trabajo, pero es evidente que los frutos recolectados pueden ser más que sabrosos.

Fuente: Psi comunicación: Enero-Diciembre 1995

 
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Publicado por en junio 23, 2019 en Artículos, parapsicologia

 

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Teoría del Universo

Por Alexander V. Kargopolov

 

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El dispositivo del Universo

Para una mejor percepción de algunos de los temas presentes, presentaré mi opinión sobre los principios de la construcción e interacción de la materia en este Mundo o, si lo prefiere, en nuestra Dimensión del Universo. Mi teoría aún no está completa, pero para comprender este trabajo, del tema de la parapsicología se necesitan algunos de sus elementos, los que describiré solo la parte necesaria.

La teoría del Universo, el enfoque del modelo filosófico.

Los puntos de partida son la teoría de la construcción periódica de partículas elementales por parte del académico de la Academia de Ciencias de la BSSR N. Akulov, y la teoría del vacío “en ebullición”, de la que no sé qué autor y cuyos fragmentos leí en la revista Science and Life.

Para construir una teoría necesitas tener el conocimiento de un tema en cuestión, luego crear tu propia teoría, y solo luego, compararla con otras. De lo contrario, existe el riesgo de pasar por el camino y entrar en un callejón sin salida.

¿De donde parte mi teoría?

Desde el vacío, en general. Desde cualquier tipo de escala Todo es Vacío.

¿Qué respiramos?

Atmósfera, aire. Los átomos y las moléculas de los gases son transportados, alejándose elásticamente.

¿Qué tenemos entre los átomos?

El vacio

¿Que existe entre los huecos de las moléculas?

Vacío.

Echemos un vistazo al interior de los átomos: el electrón se mueve alrededor del núcleo como mosca en el vacío. Y el núcleo atómico no es un monolito, allí también hay más vacío que contenido. Dentro de las estrellas de neutrones y los agujeros negros el vacío es más pequeño, pero allí eso es suficiente.

Tengo que decir, que el vacío es una cosa muy interesante. En el vacío, la materia de todo tipo se propaga: desde la luz hasta las galaxias. En el Vacío todas las interacciones y fuerzas de la Materia también se propagan. Es decir, el vacío no existe ni es vacío en absoluto, es la base de las interacciones, el conductor y, como describiré más adelante, también es la esencia de todo.

El Gran Vacío se suele llamar Espacio.

N. Akulov presentó y mostró la estructura de la carga (el término del autor es un “único”) de todas las partículas elementales, así como la posibilidad fundamental de construir las más complejas de las más simples. En la teoría del vacío “en ebullición”, se demuestra la capacidad de fluctuación de un Espacio neutro eléctricamente para descomponerse en cargas positivas y negativas separadas, que son la base de todas las interacciones. Las fluctuaciones son muy transitorias y las cargas se colapsan, creando nuevamente un vacío neutral.
Teniendo tal base, solo podía suponer que los “unicantes” y las cargas del vacío “en ebullición” son lo mismo. ¿Pero qué distingue al vacío de la materia?
En el vacío, las cargas fluctúan linealmente. En la materia, las cargas giran en sus órbitas de una manera ordenada, sostenidas entre sí por fuerzas eléctricas. Su diferencia en el PULSO de la EXISTENCIA. Hay impulsos, hay materia, no hay impulsos, solo un vacío “estático”.

El impulso de la existencia es un proceso guía e informativo. Quita los impulsos de la existencia y las cargas de la Materia y colapsa, aniquila y da origen a la energía. El resultado es la destrucción de la Materia siemdo la transición a la energía “pura”.

En la trayectoria orbital de las cargas de la Materia hay dispersas cargas fluctuantes del vacío “en ebullición”. Ocurriendo la aniquilación de cargas opuestas, la recombinación y el impulso de la existencia se transfiere a las cargas restantes. Todo el material del universo de ese modo se actualiza.
Toda la Materia del Universo somos nosotros y todo lo que nos rodea, un cuerpo lleno de impulsos de existencia. Esta es la base del Universo.

Volviendo a la estructura “divina” de los impulsos de la existencia. ¿Cómo son los procesos de interacción de la materia? ¿Qué es la gravedad y el tiempo? ¿Qué es un campo magnético convencional?
A estas preguntas, si se pregunta a cualquier Académico; en el mejor de los casos, obtendría una respuesta que, según dicen, cumple las siguientes leyes en el área de interés conocidas desde la escuela.

En este punto volví a hacer hacerme preguntas y sufrí una larga y tediosa recapacitación de la esencia de la gravedad, el tiempo, con sus propiedades y el magnetismo. Diré brevemente que la materia tiene una naturaleza de impulso-carga (informativa), y la gravedad y el tiempo son propiedades de la materia. Magnetismo, es una cierta polarización de los impulsos de la existencia …

El tiempo, directamente, no tiene nada que ver con las cadenas de causa-efecto. El tiempo es relativo, cada objeto de la materia tiene su tiempo. El tiempo está acelerando constantemente su curso. La materia está en constante expansión.

¿Cuánto dura todo esto?

En el siglo pasado, los experimentos a gran escala de D. Weber se llevaron a cabo en la búsqueda de ondas gravitacionales. No dieron resultados. No es de extrañar el hecho de que la gravedad sea estática. La velocidad de su propagación es la luz.
Pero en la naturaleza hay ondas de tiempo gravitaciona teniendo al menos dos componentes similares a las ondas electromagnéticas. Aparentemente, las ondas de tiempo de gravedad tienen más componentes, pero se encuentran en otra dimensión del espacio. Esta es solo la manera de explorarlo.

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Ilustración 1

V – velocidad
G – gravedad (para aumentar)
T – tiempo (para aumentar la velocidad)
L – dimensión

La parábola es el “camino” de la onda del tiempo gravitacional

Entonces piensa por ti mismo.
En vista de la unidireccionalidad, unimos las coordenadas de gravedad y velocidad G (V), así como la dimensión de tiempo T (L)

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Ilustración 2

Sobre esto, nadie ha dictaminado
que el ángulo G ( V) – 0 – T (L) tenga que ser igual a 90 grados. Ampliamos el eje de coordenadas para que la parábola se alinee en una “línea recta”.
Los “puntos de referencia” han cambiado un poco, por lo que todo en este mundo es relativo y podemos permitirnos elegir un sistema de coordenadas diferente.

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Ilustración 3

Considere la velocidad, como el intervalo de la transformación de la causa y efecto.
Cuando T es mayor que 1, la consecuencia es primaria, se elige la razón …

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Ilustración 4

¿Qué hay detrás del punto meta0? ¿Y dónde están las puntas de la ola de tiempo gravitacional “directo”?
Así que están más allá de su alcance. Las propiedades del tiempo, la gravedad, la dimensión y la velocidad son muy diferentes de las habituales.

Y, lo más probablees, que nuestra Dimensión se vea como “inusual” para un “alienígena”.

¿Cuántos mundos paralelos pueden existir?

Se pueden dibujar líneas rectas a través de un punto en el espacio – de forma infinita- realizando un conjunto de infinitos planos, dividido por 2, y volúmenes tridimensionales = un conjunto infinito dividido por 3, es decir, bastante más. Cada “plano”, cada volumen tridimensional, bordea otros mundos tridimensionales.

¿Puedo viajar a mundos paralelos?

En principio, sí. Imaginemos una pared elástica de goma. Si se “presiona” un objeto desde el “otro” lado, el “muro” puede envolver el objeto. Con una cierta habilidad obtendrás una envoltura espacial – un recubrimiento “hecho de” nuestra “dimensión” y vestido de algo “de otra dimensión”. Entonces, ¿qué veremos del recién llegado? Prácticamente nada: con el nivel tecnológico existente y la curvatura del “viaje” no la podemos definir claramente en nuestro “mundo”. Recordemos el estudio de los OVNIs durante muchas décadas: la ciencia no lo entendió nada. Por lo tanto, varias propiedades fijas (cubiertas por el plasma, el espectro de absorción que está “flotando”) pueden cambiar drásticamente la trayectoria del movimiento y desaparecer repentinamente.

El gráfico muestra que, en la dimensión espacial adyacente, la velocidad de la luz es, como tal, el mínimo aceptable y el tiempo es negativo. Cómo esto afectará su distribución aún no está claro. El hecho es que en la medición directa, el componente de tiempo debe nivelar el componente gravitacional.
Por cierto, la gravedad estática tiene un carácter impulsivo – está cuantificado, pero no es la “GRAVITON”, conocida de la ciencia ficción …

En el Espacio de Einstein se introdujo por conveniencia de descripción y claridad el término “espacio-tiempo”. De hecho, el Tiempo, al igual que la Gravedad, es una función de la Materia, que, recordemos, tiene una naturaleza cargada. El espacio es un campo de acción, un proveedor auxiliar de cargas fluctuantes. El modelo más plausible es el espacio sólido. Todo lo que importa es procesos virtuales. Y todas las interacciones de la materia también. Por supuesto, suena inusual, y para la percepción “ordinaria” es difícilmente representable.La consecuencia es que la velocidad del sonido (como una pequeña acción mecánica) en los sólidos suele ser muy alta.

Reflexiones sobre la “máquina del tiempo”.

Cuando se produce un movimiento hipotético de un “objeto” en el tiempo, el objeto “cae” de un tiempo y “está” en otro. Es decir, en el lenguaje de la ciencia, hay un proceso de “daño” de la masa en un momento, y la “aparición” de la masa en otro momento. Dichos procesos causarán una correspondiente liberación y absorción de energía (efectos del calentamiento y la congelación del espacio circundante). La magnitud de esta energía, con el “viaje” de una persona, es comparable con el equivalente a TNT de 100 megatones (si no me equivoco en los cálculos). En principio, las cargas termonucleares de una potencia similar ya han explotado en la Tierra, a partir de este hecho, se puede calcular el “efecto” del impacto ambiental, tanto en el caso de la “liberación” como en el caso de la “absorción” de tal cantidad de energía.
En esto hay agregar el efecto del movimineto. Recordemos que la Tierra, cada segundo, “se mueve” en el espacio por casi 1000 kilómetros, a lo largo de una trayectoria abierta. Entonces, ¿a dónde va el “viajero”?

Hablemos un poco sobre la “teletransportación”.

Oh, qué historias fascinantes en las películas … Están “ellos” aquí, y luego (de inmediato), en algún lugar lejano. En el caso que nos ocupa es lo mismo, en el “defecto de masa” descrito anteriormente. Sólo que no en el tiempo, sino en el espacio. Con la misma emisión y absorción de energía. Si la masa se mueve en el tamaño de los “átomos”, entonces los efectos de la energía son insignificantes, y si la masa es mayor. Pero en general … ¿es posible?
Es posible, si está cerca, es decir, si el aumento de energía es compensado por la absorción cercana de energía. Aunque, si con el tiempo se puede encontrar un mecanismo para transportar energía junto con el “objeto”. Entonces no habrá cataclismos.
Como se puede ver, en la teoría del Universo, introduzco algunos conceptos nuevos: “impulso de existencia”, “momento del Universo”, “onda de la gravedad-tiempo”. Estos términos se encuentran y requieren una aclaración.
En física cuántica, últimamente se ha dicho mucho sobre el factor de observación, es decir, la participación de la conciencia en los procesos del micromundo. Si no hay conciencia (es decir, el hecho de la observación), entonces todas las partículas de materia están representadas por ondas. Es decir, la materia consiste en paquetes de ondas electromagnéticas estacionarias. Si meditamos lo suficiente, y nadie te mira, nada se arregla, nadie te recuerda en este momento, entonces existe la posibilidad de que seas tu un paquete de ondas en este momento.

En este mundo, todo es relativo.

No hay una verdad absoluta, y tengo que decirlo, que algo mal debo hacer para no cerrar un proceso de mayor conocimiento. Quiero señalar que esta teoría fue creada para necesidades e intereses personales, y no tiene la intención de “hacer el bien” para la humanidad. Leí la teoría de torsión y teoría de supercuerdas y sus autores tuvieron mala suerte, se equivocaron y se metieron en callejones sin salida. Quiero aclarar que, antes de llegar al “fundamento” es mejor decir “no apropiado” y comenzar a ampliar las teorías. Como dicen: “Dios no adivinó, sino que engañó al diablo”, y el cofre se acaba de abrir …

 

 
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Publicado por en junio 23, 2019 en Artículos, parapsicologia

 

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El mundo de lo intangible

Por Sinesio Darnell

 

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En la presente concepción de la Realidad, definida por la Física Cuántica, la existencia de un número indefinido de ámbitos dimensionales es un hecho plenamente aceptado, tanto en la teoría como en la práctica. El siguiente paso lógico es deducir, en forma razonable, que al menos algunos de estos ámbitos (si no todos) han de estar habitados, como lo está el nuestro. Esta podría ser la fácil explicación de la intromisión en nuestra realidad cotidiana de legiones de seres fantásticos que desde siempre han poblado el folklore de todos los Países.

Sé y me consta, que hablar de manifestaciones Hádicas suena a trasnochado, pero ello no es freno, al menos para mí, para que toque este tema. No sé donde leí… que a cierta dama le preguntaron: ¿cree Vd. en los fantasmas…? a lo que ella contestó: No… no creo, pero me dan mucho miedo. En nuestro caso y variando los términos preguntaríamos ¿cree Vd. en las Hadas? Pregunta a lo que seguramente nos hubiera contestado: No… no creo, pero haberlas las hay.

Hoy, en pleno 1981, el mundo «intangible» de las Hadas, de los Gnomos, los Elfos y Devas, de los Trasgos y otros seres, que se dan en llamar equivocadamente (a mi criterio) Elementales, vuelve a ser tema de escritores e investigadores… Sí, así como suena, de investigadores. Estos seres fuera de nuestra tridimensionalidad, y realmente conocidos como Espíritus de la Naturaleza, ya no son sólo narraciones de Perrault, de Grimm o de Christian Andersen; hoy, por el contrario, atraen la atención de los investigadores de una temática tan dispar aparentemente como es la Ufología.

Ante la imposibilidad de explicaciones cartesianas del fenómeno OVNI, ante la irrealizable aspiración —repito— de que nuestra ciencia metódica y analista se ajuste a tal fenomenología, se trasciende hacia la búsqueda de explicaciones paranormales que, al parecer, son las que más se ajustan a las evidencias acumuladas.
El astrónomo alemán Von Hoerner, en su postulado de la mediocridad viene a decirnos: «La Tierra, es un planeta mediocre junto a un sol mediocre, de un sistema planetario mediocre, situado en una galaxia mediocre…»

Indudablemente debemos aceptar la mediocridad de nuestro mundo físico APARENTE… y digo aparente, porque fuera de la limitación enmarcada por nuestro abanico sensitivo, otros mundos que llamaremos «intangibles» vibran y evolucionan paralelamente a nosotros.

Uno de estos mundos es el Hádico.

Mundo Hádico que se escapa de nuestro concepto de mediocridad, y que se pierde en el encanto de lo misterioso. En 1887 orgullosamente Marcelino Berthelot, en una de sus conferencias en la Sorbona aseguraba: «En adelante, el universo no ofrecerá ya ningún misterio…». Ironías de la vida, casi cien años después del veredicto de Berthelot, estamos, más que nunca totalmente inmersos en profundos misterios.

Es evidente que el comportamiento de los OVNIs, es díscolo y caprichoso; tan díscolo y caprichoso como los habitantes de lo «intangible».

Autores de reconocida valía, como pueden ser David Tansley, Jacques Vallée, Jean Sendy y Salvador Freixedo, relacionan lo intangible con los OVNIs.

Por las coincidencias que se dan, podemos admitir que el Mundo Hádico constituye algo así como un Universo o mundo paralelo al nuestro, y por lo tanto coexistente sin producir habitualmente interferencias (?), pero existen puntos tangenciales por donde los «mundos» entran en contacto. Esta misma opinión sobre los mundos coexistentes, gana terreno entre los ufólogos.

El conocido Ufólogo y escritor Brad Steiger, entre las diversas hipótesis que enumera nos dice:

«Los OVNIs pueden ser en realidad formas de vida no conocidas, propias de las capas superiores de la atmósfera de la Tierra. Pueden ser formas plásmicas, eléctricas, prácticamente energía pura, y tener la habilidad de adoptar diferentes disfraces».
«Las manifestaciones de OVNIs son resultado de las maquinaciones mágicas de duendes. Hombrecillos y otros entes parafísicos, que han coexistido con la humanidad como especie compañera y que estarían participando de alguna manera con el Homo Sapiens. en una serie de objetivos evolutivos».
«Los ufonautas son los mismos entes que los Angeles, descritos por tantas religiones como los mensajeros de Dios. Se preocupan continuamente por los habitantes de la Tierra, como parte de su misión de guía y salvación…»

Adamski fue realmente uno de los contactados, podríamos decir, con más solera. Sus encuentros con los que él llama Venusianos, recuerdan indudablemente o tienen más bien carácter Dévico. Los seres de dos metros de altura, bellísimos y de dulce mirada, se acercan a las características de seres angélicos o angelicales. Los Venusianos que nos presenta Adamski, han hecho su aparición en otros lugares, y siempre con cierto porte «celestial», hasta el extremo que en más de una narración sobre contactos, se les llama Santos.

Un hecho a tener en consideración a la hora de comparar las características de los seres de lo «intangible» con los presuntos contactos ufológicos, es la relatividad del tiempo que en las dos facetas se aprecia. En todas o en casi todas las obras de Ufología encontramos casos de raptos, en los cuales el protagonista del mismo parece tener un total despiste sobre el tiempo transcurrido en el interior de la nave. Algunos creen haber estado en posesión de sus raptores algunos minutos y en realidad han estado unas horas; otros creen haber estado algunas horas en el interior de la nave, cuando la verdad es que han permanecido durante algunos días. Me contaron que cierta paracaidista deportiva, desde el momento en que saltó del avión en un día medianamente nublado, hasta que llegó a tierra sobre el punto prefijado, tardó nada menos que 72 horas. Por este y otros muchísimos casos, vemos que la noción del tiempo se «relativiza». Curiosamente otro tanto ocurre, o parece ocurrir en aquellas personas que fueron raptadas por los Espíritus de la Naturaleza. Hace muy pocas fechas recogí de los labios de una anciana, de una Masía cercana al lago de Bañolas, la siguiente historia que hace referencia a las Ondinas (Hadas que habitan en las aguas y que en esta zona de nuestra geografía, son conocidas con el nombre de Alojas). La anciana me contó:

«… el caso le ocurrió a mi bisabuela, entonces era una chiquilla de unos dieciséis años, y según creo era guapísima. En aquellos años, esta Masía no era ni sombra de lo que es ahora, éramos muy pobres. Mi bisabuela a la caída de la tarde bajaba al pueblo, donde trabajaba con una costurera. Un día regresaba a casa ya bien entrada la noche, cuando al pasar por el camino que bordea el lago y cerca de Porqueras, se encontró con un par de bellísimas «fadas» (Alojas)… Mi bisabuela se sintió atraída por la belleza de sus ropas, y como era muy decidida se dirigió a ellas, pidiéndolas que la enseñaran a tejer aquellas ropas tan finas, las Alojas le dijeron que no tenían inconveniente, que aprendería con mucha facilidad, y mi antepasada se fue con ellas. Esto ocurrió en la época de la siembra, me refiero a la siembra del trigo, pues bien, cuando regresó a su casa una noche riquísimamente vestida, el trigo ya se había cosechado y el grano molido. Toda la familia la daba por muerta, pues habían pasado varios meses, lo curioso es que ella se empeñaba en que sólo se había retrasado unas horas».

En las narraciones de Gales, Irlanda y Escocia, encontramos infinidad de casos de raptos de humanos por los Espíritus de la Naturaleza, donde el tiempo pierde todo su valor. No sólo se detiene, sino que parece retroceder, ya que los raptados, después de permanecer durante años (?) en ese mundo, al volver a nuestras dimensiones no sólo no han envejecido, sino que por el contrario habían rejuvenecido.

Sigamos con otras coincidencias: En los casos de contacto en la «Tercera Fase», y se entienden como tales aquellos en que el sujeto se comunica mediante sus sentidos con los ufonautas, es muy frecuente que por parte del protagonista se observe repentinamente una «inmovilidad». El contactado es incapaz de correr, de moverse y por lo tanto de huir, permaneciendo inmóvil generalmente durante todo el contacto, y recobrando su voluntad muscular en el momento que cesa la experiencia. Esta paralización, según los casos recopilados, se experimenta después de que «ellos» hagan algún gesto o bien empleen algún tipo de radiación, generalmente luminosa. Ahora ruego al lector me disculpe por repetir un fragmento de un artículo que publiqué en el número 67 de esta misma revista, y que se refiere a una experiencia recopilada por Peter Kolosimo, especialista él sobre la temática de los mundos «intangibles».

«… un día, junto con el hermano y un primo —nos dice el protagonista— recorría una región salvaje. De pronto, apareció en el suelo una nube de pequeños seres danzantes. El primo, más curioso y también más valiente que sus acompañantes, se acercó al grupo. Apenas se había inclinado hacia adelante, cuando una minúscula mujer, vestida de rojo y con un rostro en modo alguno afable, hizo un extraño gesto y entonces pareció brotar de ella una llamita verde, que hirió al muchacho en el pecho. Los tres corrieron asustadísimos a su casa. Apenas franqueado el umbral de la misma, el primo se derrumbó en el suelo aparentemente sin vida. Se llamó a un «experto», al reverendo Ryan, el cual le hizo volver en sí.

—. «Ha sido castigado por su curiosidad», comentó secamente el religioso… y se fue sin añadir nada más».

La similitud de los hechos es evidente y podríamos extendernos en casos de contactos en la Tercera Fase, donde el contactado queda paralizado, al igual que en numerosas narraciones de encuentros con habitantes del mundo hádico, que experimentan exactamente las mismas consecuencias.

Tanto en los encuentros con el mundo de lo «intangible» como con los ufonautas, existe por parte del humano una peculiar reacción o modo de comportarse. En un principio y ante los primeros segundos de visión, cierta sensación de miedo se apodera de la persona que sufre el encuentro, luego ocurre lo contrario, se experimenta cierta paz, sintiéndose uno atraído por la desconocida forma de vida. Pero una vez terminada la experiencia, se desarrolla un profundo pánico, que puede llegar a desequilibrar el psiquismo del protagonista. Todos hemos leído en muy diversas obras sobre OVNIs, innumerables casos de trastornos psíquicos, que se han presentado algunas semanas o meses después de haber tenido el contacto, llegando incluso al desequilibrio total y a la muerte. Exactamente lo mismo ocurre según las leyendas recogidas, a aquellas personas que, por tiempo más o menos largo, han permanecido en contacto con el mundo de los Espíritus de la Naturaleza. Cuentan en la zona de Guardiola de Berga, que cierto minero al regresar una noche a su casa, después de su dura jornada de trabajo, tuvo un encuentro con entes de lo intangible. Nadie sabe en realidad lo que pasó, pero a partir de aquel momento, mejor dicho, de aquella noche, su salud se quebrantó tanto psíquicamente como físicamente, hasta tal extremo que tuvo que abandonar su trabajo, marginándose voluntariamente del contacto de sus amigos y vecinos. Cuando, preocupada la madre ante el comportamiento de su hijo, le preguntaba insistentemente qué le pasaba, él, invariablemente contestaba:

— Por favor madre… por favor, no pregunte, vale más no saber.

El joven minero, murió pocos meses después llevando el secreto de su visión.

Brad Steiger, en su obra «Contactos con Extraterrestres», de Editorial EDAF, entre los numerosísimos casos que con toda profusión de datos nos cuenta, hay uno que indudablemente se asemeja muchísimo a la narración que anteriormente he transcrito de Peter Kolosimo. Brad Steiger lo refiere así:

«… el 19 de Agosto de 1965 en East Liverpool (Ohio), cuatro chicos estaban acampados en un patio trasero cuando un gran OVNI descendió y quedó suspendido encima de ellos. Corrieron aterrorizados hacia sus casas, pero uno de ellos, un poco más valiente, se quedó fuera para mirar al aparato unos momentos más. Mientras estaba allí se abrió una puerta debajo del OVNI y por ella salió un «rayo de luz» que le dio en un lado de la cabeza. El oído del niño quedó dañado durante algún tiempo…».

Cuentan las viejas narraciones nórdicas, que las hadas son bellísimas y caprichosas, que en más de una ocasión han solicitado el favor amoroso de esbeltos campesinos, que han sido requeridos insistentemente. Dicen las historias que cuando las Hadas, por un motivo u otro, se cansan de los favores del humano elegido, éstos son devueltos al mundo de lo «tangible» sin más, y normalmente maltrechos y enfermizos (?). Pues bien otro tanto parece ocurrir en aquellos casos en que un terrestre fue capturado, y después de ser llevado al interior de una nave, es obligado a yacer con una bella extraterrestre (?). Recordemos el célebre caso de Antonio Villas Boas de Brasil, el cual en 1957 fue raptado y conducido a un OVNI, posteriormente llevado a una dependencia del mismo, donde encontró que le esperaba una ufonauta desnuda. Según las declaraciones del tal Antonio Villas, a excepción de algunos rasgos faciales, era en todo igual a una terrícola. Este es uno de los numerosos casos de «seducción».

Prácticamente sería inacabable la lista de ejemplos con los cuales queda demostrada la similitud de comportamiento entre nuestros legendarios duendecillos de los bosques y de los posibles ufonautas. Pero ya no sólo nos llaman la atención dichos comportamientos y las consecuencias que de ellos se derivan, también, en muchas ocasiones, lo que nos llama la atención es el enorme parecido físico entre unos y otros.

En líneas anteriores comentamos, que las descripciones que hace Adamski de sus Venusianos concuerdan con otras en las cuales se mencionan a extraterrestres de casi dos metros de altura, de bellísimas facciones y exquisito comportamiento, y que a estos «seres» más de un autor los compara con los Devas o Angeles. Toda medalla tiene su cara y cruz… y por lo tanto en contraposición a los «elegantes Venusianos», encontramos otros extraterrestres, de características muy diferentes, tales como: Seres de menos de un metro de altura, algo contrahechos, de orejas puntiagudas, de ojos saltones redondos y de mirada turbia, barbilla prominente y de grueso apéndice nasal, y normalmente vestidos con colores chillones en los que predominan el verde y el rojo… ¿no recuerdan estas descripciones a los llamados duendecillos o enanitos de los bosques? Los Puck, o bien los Pooka son entes que los irlandeses califican o definen como hombrecillos de los bosques, que se desvanecen y que además, en décimas de segundo, pueden hechizar o hipnotizar a hombres y mujeres. En nuestro folklore catalán nos encontramos con el revoltoso «FOLLET» del cual Apeles Mestre nos dice que en más de una ocasión son impalpables e invisibles. El Follet es conocido en general, dentro de nuestras comarcas, como generador de vientos, en realidad de un viento insoportable. En la Ribera de Cardós, se le achaca la formación de fuertes torbellinos de viento, y otro tanto ocurre en todo el valle de Aneo. Igualmente y en la bella comarca de Olot se cuenta que se le ve por lo general en los torbellinos de viento que levanta la hojarasca y el polvo, y en Campellas se dice que el Follet es un mal Espíritu que cabalga junto al viento provocándolo. Si nos de tenemos a pensar unos instantes, resulta verdaderamente curioso y ¿por qué no?, sospechosa esta relación del Follet con los remolinos del viento.
Estas características del Follet, concuerdan perfectamente con las que nos describe el reverendo Kirk de Edimburgo, sobre los hombrecillos que componen lo que él llama la Comunidad Secreta.

Los Farfadets. hombrecillos negros y peludos sobre los que hay abundante documentación en la Biblioteca Nacional de París, coinciden perfectamente con otro «geniecillo» catalán, conocido con el nombre del Girafaldilles. Todos estos hombrecillos del bosque, duendes, genios o como queramos llamarles, también están representados en el mundo de la Ufología, donde pequeños entes, negros, deformes y peludos, se han dedicado a atemorizar ciertas comarcas.

Sucintamente hemos podido apreciar la similitud entre el mundo de lo «intangible» y el apasionante mundo de los OVNIs y sus ocupantes.

Son muchos ya los autores e investigadores, así como expertos en la materia, que admiten y aseguran la posibilidad de que ambas «cosas» sean en realidad manifestaciones de un mismo mundo. Efectos procedentes de una misma motivación.

Pero a mí… personalmente a mí, la idea de fusionar la fenomenología de lo intangible, con el mundo de los OVNIs, me resulta fría y desagradable… mientras no se demuestre lo contrario (en tal caso, no habrá mas remedio que aceptarlo) prefiero seguir desligando ambos «mundos» y pensar que si bien los OVNIs pueden pertenecer a un mundo donde la razón prevalece sobre los sentimientos, en el de lo «intangible», ocurre lo contrario… es aquel otro donde el sentimiento acalla al frío y en ocasiones devastador razonamiento.

 

Fuente: Revista Karma-7 nº 100 (marzo-1981)

 
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Publicado por en junio 22, 2019 en Artículos, parapsicologia

 

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