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El campo unificado y la conciencia.

Por Jhon Hagelin

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EL DESCUBRIMIENTO DEL CAMPO UNIFICADO

Durante las dos últimas décadas, el progreso en la física teórica y experimental ha llevado a una comprensión progresivamente más unificada de las leyes de la naturaleza, lo que ha culminado en el descubrimiento reciente de las teorías del campo completamente unificado. Este descubrimiento comenzó en 1967 con la introducción por los profesores Weinberg y Salam de la teoría unificada de las fuerzas débil y electromagnética, que unía dos de las fuerzas fundamentales que gobiernan todos los fenómenos físicos en la naturaleza. El éxito  profundo de esta teoría “electrodébil” unificada confirmó que en los niveles más profundos de la dinámica de la naturaleza –en escalas espaciotemporales más fundamentales (es decir, más pequeñas) – las leyes de la naturaleza presentan una estructura más simple y más unificada en la cual leyes superficialmente diversas de la naturaleza se unifican.

A principios de los años 1970 se mostró que este mismo principio unificador podía extenderse para incluir la fuerza nuclear fuerte, lo que condujo a las “teorías de la gran unificación” de las fuerzas fuerte, débil y electromagnética. En 1974 se introdujo el concepto de supersimetría – un profundo principio de simetría matemática capaz de unificar partículas de diferente “espín”, es decir, campos de fuerza y campos de materia – lo que proporcionó la base matemática para las teorías del campo completamente unificado. Durante estos últimos años, la aplicación de este principio ha llevado al desarrollo de teorías completamente unificadas de todas las fuerzas y partículas fundamentales de la naturaleza basadas en la cuerda heterótica.

La cuerda heterótica o “supercuerda” describe todas las fuerzas y partículas fundamentales como los diferentes modos de vibración de un campo unificado único subyacente. De este modo, la supercuerda proporciona una comprensión completamente unificada de las fuerzas y partículas fundamentales de la naturaleza, además de la primera teoría mecánico-cuántica consistente del campo gravitacional.

Ahora con el descubrimiento del campo unificado, la amplitud total de la ley natural está abierta al conocimiento y la exploración científica. Puesto que el progreso de la sociedad está basado en el conocimiento científico, puede esperarse que el descubrimiento del campo unificado – el nivel más fundamental y poderoso de la dinámica de la naturaleza – tenga las implicaciones de mayor alcance para la vida humana y la civilización. Además, puesto que el descubrimiento del campo unificado constituye el conocimiento científico del potencial total de la ley natural, en contraste con los niveles más superficiales, parciales y fragmentarios del conocimiento científico, puede esperarse que su aplicación produzca beneficios holísticos, creando equilibrio y neutralizando los efectos secundarios destructivos de los niveles anteriores del conocimiento científico. Sin embargo, para que esto se realice de modo práctico es claramente necesaria una tecnología del campo unificado. Afortunadamente, esta tecnología existe y ha sido objeto de intensa investigación científica. Durante los últimos 20 años su efectividad ha sido verificada por cientos de estudios publicados en las revistas científicas más destacadas en todo el mundo. La aplicación de esta tecnología en los campos de la salud, la educación, la rehabilitación, la economía y la paz mundial ha demostrado ya su capacidad para crear una calidad de vida y de civilización que está mucho más allá de lo que era posible en base a los niveles anteriores del conocimiento científico.

 EL CAMPO UNIFICADO Y LA CONCIENCIA

Quedó claro ya incluso en el trabajo pionero de Einstein y sus contemporáneos en las teorías del campo unificado que la aplicación de este nivel más fundamental y poderoso de la ley natural sería necesariamente por medio de una tecnología de la conciencia. Esto se debe en parte a que el campo de la superunificación – la escala de Planck de 10 -33 cm. – está más allá del alcance de cualquier microscopio o acelerador de partículas concebible. Además, el enfoque objetivo de la ciencia moderna, basado en la separación entre el observador y lo observado, es esencialmente inadecuado para investigar la estructura fundamentalmente indivisible de la ley natural en su fundamento unificado. Sin embargo, aunque el campo unificado está más allá del alcance de cualquier tecnología objetiva, no está fuera del alcance de la inteligencia humana, como han demostrado hoy día las teorías del campo unificado con mayor éxito. En realidad, es bien sabido ahora que, por medio de un entrenamiento adecuado, la conciencia humana puede acceder directamente al campo unificado en el estado más fundamental de la conciencia humana – el estado de “conciencia pura”, que reside en el origen de la experiencia consciente.

Durante los últimos 20 años una amplia investigación científica, junto con la experiencia personal directa de millones de individuos que practican una sencilla tecnología subjetiva llamada la Tecnología Maharishi del Campo Unificado, ha mostrado que la inteligencia humana, al igual que la inteligencia de la naturaleza, tiene como base un campo unificado de inteligencia (ver gráfico). En este estado más fundamental de la conciencia, llamado conciencia pura o conciencia trascendental, el conocedor, lo conocido y el proceso de conocer están unidos en una sola estructura auto-interactiva de experiencia.

 Las características que definen a este campo de la conciencia pura – por ej. auto-referencia o auto-interacción, inteligencia pura y dinamismo infinito – son idénticas a las características esenciales del campo unificado derivadas del Lagrangiano de la supercuerda. La conclusión más natural es que el nivel más fundamental de la inteligencia humana (la conciencia pura) y el nivel más fundamental de la inteligencia de la naturaleza (el campo unificado) no son independientes, sino uno y el mismo, lo que proporciona una profunda unificación de los campos objetivo y subjetivo de la existencia en el nivel del campo unificado.

Esta unificación se verifica fácilmente por medio de la Tecnología Maharishi del Campo Unificado, que abre la conciencia humana a la experiencia directa de la conciencia pura, en la que la mente consciente se identifica con el campo unificado de todas las leyes de la naturaleza – el campo infinito e ilimitado de inteligencia en la base de todas las formas y fenómenos del universo. Desde este campo puro y auto-referente de conciencia se experimenta directamente que todos los aspectos subjetivos y objetivos de la existencia surgen como modos de nuestra propia inteligencia, lo que establece a la conciencia pura como la fuente unificada de la ley natural.

Una confirmación dramática adicional de la identidad fundamental de la conciencia pura y el campo unificado es la observación experimental de los efectos de campo ampliado de la conciencia resultantes de la práctica colectiva de la Tecnología Maharishi del Campo Unificado. Una extensa investigación científica ha mostrado que incluso una pequeña proporción de la población (la raíz cuadrada del uno por cien) practicando colectivamente la Tecnología Maharishi del Campo Unificado genera una poderosa influencia de positividad y coherencia que se extiende a la sociedad como un todo. La práctica en grupo de la Tecnología Maharishi del Campo Unificado aviva las cualidades evolutivas del campo unificado en la conciencia colectiva de toda la población, transformando las tendencias de la vida en la sociedad del delito, la negatividad, la guerra y el sufrimiento a la positividad, la coherencia, el progreso y la prosperidad. Estas demostraciones sistemáticas de los efectos de campo de la conciencia, lo que se conoce en la literatura como el Efecto Maharishi, descartan cualquier comprensión superficial de la conciencia y colocan de modo inequívoco a la conciencia pura en el nivel del campo unificado.

 Fuente: Economía basada en el Campo Unificado

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Publicado por en enero 15, 2018 en Artículos

 

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El Universo, la Física Cuántica y la Conciencia

Por Subhash Kak

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Hay dos partes esenciales para entender el universo: su representación en términos de objetos materiales y la manera en que esta representación cambia con el tiempo.En filosofía, estas son las posiciones de dos escuelas diferentes, una que cree que la realidad es el “ser” y otra que es el “convertir”.

La concepción del cosmos, que consiste en el universo material y los observadores, ha sido moldeada por ideas que pertenecen a estas dos escuelas opuestas. La concepción del mundo como ser está asociada con el materialismo, mientras que la de convertir está asociada con el idealismo. En la visión materialista, la experiencia mental emerge sobre el terreno material y los contenidos de la mente son secundarios al mundo físico.Por el contrario, en la posición idealista, la conciencia tiene primacía.

La cuestión de la conciencia está conectada a la relación entre el cerebro y la mente. El reduccionismo los considera idénticos, con la mente representando la suma total de la actividad en el cerebro, a un nivel de representación más alto. Opuesto a esto está el punto de vista de que, aunque la mente requiera de una estructura física, termina trascendiendo esa estructura. Existe una gran cantidad de otros puntos de vista de la mente, formados por la cultura y la experiencia de la vida, que se caracterizan por una tensión entre los sistemas de creencias opuestas y aplicadas a diferentes aspectos de la vida. La mecánica cuántica es relevante para una discusión del cosmos, ya que es la teoría más profunda de la física y es una teoría de observación en la que la información es lo fundamental. John Archibald Wheeler usó el eslogan “It from bit ” para enfatizar que nuestras construcciones de la realidad se basan en respuestas en nuestros instrumentos a preguntas como si/no.
Declaró que “todas las cosas físicas son teóricas de información en origen y que se trata de un universo participativo“(Wheeler, 1990), donde el término “participativo” implica que las observaciones afectan la evolución del universo. Mientras que los observables son fundamentales para la mecánica cuántica, no hay nada en él que haga las observaciones o que los observadores encajen en su marco.
Así como existe el cosmos exterior, el universo físico, también existe el cosmos interior correspondiente de la mente. La mente procesa las señales que llegan al cerebro para obtener su comprensión en los dominios de ver, oír, tocar y probar usando su reserva de recuerdos. El acto cognitivo es un proceso activo donde la selectividad de los sensores y el procesamiento acompañante en el cerebro se organiza en función de la expectativa de la tarea cognitiva y del esfuerzo, la voluntad y la intención.

La estructura del cosmos interno pertenece al dominio de la psicología, pero es justo suponer que en algún nivel refleja el cosmos externo. En el esquema de la Figura 1 se indica que si la teoría cuántica describe procesos para el cosmos externo, la conciencia lo hace para el cosmos interno. Dado que la teoría cuántica debe en última instancia ser la base de los procesos en el cosmos interno, parece que, por el bien de la simetría, debería ser posible que la conciencia influya en el cosmos externo.

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Figura 1. Cosmos interno y externo, la ley y la conciencia.

En la visión de que la conciencia se complementa con el espacio, el tiempo y la materia, esta necesita apoyo material para ser encarnada como “conciencia”. Por el contrario, no tiene sentido hablar de un universo sin observadores. Si aceptamos que hemos descubierto las leyes básicas de la naturaleza y también que las máquinas clásicas no pueden ser conscientes, podemos suponer que el procesamiento cuántico en el cerebro, dadas las estructuras cerebrales apropiadas, conduce a la conciencia. Los diferentes estados de conciencia como la vigilia, el sueño, el duerme-vela y el coma tienen distintas firmas neuroquímicas, y estos diferentes estados pueden considerarse como modificaciones causadas por el circuito neuronal en un estado básico de conciencia. Pero no se puede asumir que las máquinas cuánticas tengan la capacidad de ser conscientes debido a la paradoja del observador que se describe en la siguiente sección.

Aunque la conciencia no se pueda estudiar directamente, es accesible para una mayor comprensión indirecta. En este artículo, mostramos por qué los observadores son esenciales en el universo. Hacemos esto no recurriendo a argumentos antrópicos, sino a la teoría cuántica en sí misma. Sugerimos que las coincidencias improbables corroboradas en la literatura respaldan la existencia de un principio de conciencia universal, pero, por supuesto, no pueden tomarse como prueba de ello.

2. La paradoja del observador

Aunque el cosmos interno está ubicado físicamente en el cerebro, no podemos hablar de dónde reside el yo que percibe en el cerebro, porque eso equivaldría a un argumento de homúnculo. El yo que percibe no puede estar en una neurona única en el cerebro, porque eso requeriría que dicha neurona tendría la capacidad de procesar toda la información que posee el individuo, lo cual es claramente imposible para una estructura celular que solo puede hacer un procesamiento simple. Por el contrario, si el yo perceptor se distribuye en un área, entonces necesitamos postular otro homúnculo dentro de esta área para procesar la información que llega al yo.

Por lo tanto, el yo consciente no puede estar localizado en una sola célula, ni asumirse que esté distribuido en todo el cerebro o una parte de él. No podemos hablar de dónde está el yo, sino solo de cómo el yo obtiene el conocimiento. Dado que el yo está asociado con el cerebro, lo usa como una lente a través de la cual percibir el mundo. Nuestro conocimiento de la palabra depende, por lo tanto, de la naturaleza neurofisiológica del cerebro. Si podemos darle sentido al mundo es porque estamos biológicamente programados para hacerlo y tenemos una capacidad innata para ello. Nuestra concepción del cosmos se basa en la relación entre nuestro cerebro y nuestra mente. Esta idea se expresa en el lema de que lo externo se refleja en lo interno. En una elaboración de esta idea, se supone que los patrones vistos en el mundo externo también se caracterizan el mundo interno.

La arquitectura sagrada en muchas culturas reproduce las concepciones del universo. La catedral es una representación de los cielos del cosmos cristiano. En la India antigua, se concluyó, usando mediciones elementales, que la distancia relativa al sol y la luna desde la tierra es aproximadamente 108 veces mayor que sus respectivos diámetros. El diámetro del sol es aproximadamente 108 veces el diámetro de la Tierra, y este hecho podría haberse establecido a partir de las duraciones relativas de los eclipses solares y lunares.

El número 108, tomado como una medida fundamental del universo, se usó en la geometría ritual y sagrada. Cada dios y diosa recibió 108 nombres; el número de posturas de baile en el Natya Shastra, un texto antiguo sobre teatro, danza y música, se compone de 108, al igual que el número de cuentas en el rosario (Kak, 2008). Los templos hindús tienen una circunferencia que mide 180 (la mitad del número de días en el año) y su eje tiene la medida de 54 (la mitad del número 108) (Kak, 2009a), y encontramos estas dimensiones en los terrenos sagrados para los altares de fuego desde el segundo milenio aC  en el templo de Vishnu en Angkor Wat. El cuerpo, la respiración y la conciencia se tomaron para ser equivalentes a la tierra, el espacio y el sol, respectivamente. El medio de las cuentas era hacer un viaje simbólico de la tierra al sol, del cuerpo a la luz interior de la conciencia.

Un tipo de conexión entre lo externo y lo interno es proporcionado por relojes biológicos en las células que funcionan según los ritmos del sol, la luna, las mareas y otros fenómenos astronómicos (Winfree, 1987). Otros procesos biológicos son ajustes a las entradas sensoriales y el observador también puede ser visto como un sistema ecológico que busca su equilibrio en un entorno complejo. Desde el punto de vista de un sistema, el organismo puede verse evolucionando hacia estados atractores. En un sistema dinámico, el observador no tiene una función directa, salvo alterar las probabilidades asociadas con la evolución.

3. Física cuántica, observadores y el cosmos

El asombroso éxito de la ciencia moderna descansa en el descubrimiento de que la representación y su tasa de cambio son proporcionales. Por ejemplo, en la física cuántica, la evolución de un sistema o un objeto, representado por ⌊φ〉  está dada por la ecuación de Schrödinger:

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Del mismo modo, en los sistemas clásicos, la función desconocida y sus diversas derivadas están relacionadas, lo que hace posible calcular los valores futuros. En muchos sistemas de tiempo (discretos) que se encuentran en la vida animal y vegetal se caracterizan por series de Fibonacci, siendo la diferencia de tiempo de la función generativa igual a la función en sí misma.

La física cuántica es diferente de la física clásica en tanto que el sistema cuántico es una superposición de muchas posibilidades y si bien la evolución del estado cuántico es determinista (dada por la ecuación de Schrödinger) su observación da como resultado un colapso del estado en uno de sus componentes de una manera probabilística.

Tanto la física clásica como la física cuántica presentan una vista de máquina del universo. Esta máquina, que puede ser determinista o estocástica, no tiene lugar para los observadores. En las ciencias sociales y la filosofía se postula la libertad y la agencia para el observador, pero estas disciplinas no se derivan de la física. O la libertad es ilusoria o el paradigma de la máquina es incompleto al describir el mundo.

Dado que la ciencia material solo puede tratar con asociaciones objetivas, no puede hacer otra cosa que ver cada sistema como un mecanismo, lo que lleva a varias dificultades. El cerebro es visto como una máquina, pero la máquina cerebral tiene conciencia, mientras que la computadora no. La física cuántica se asocia con sus propias paradojas relacionadas con los observadores, como la propagación de efectos instantáneos a través del espacio (para partículas enmarañadas) y el tiempo (como en el experimento de elección retardada de Wheeler) si se usa el lenguaje ordinario para describir fenómenos (Penrose, 1994; Kak, 2004). Esto indica que la realidad tiene aspectos que no son capturados por narrativas lingüísticas consistentes.

La física trata con el espacio, el tiempo y la materia. Como observadores, somos más que materia en un lugar específico en el espacio y el tiempo; también tenemos consciencia. Aunque es lógico ver la conciencia como emergente en la materia, también es tentador ver que tiene una existencia más fundamental. Afirmar que la conciencia es emergente y, por lo tanto, inherente a la ley científica,  negarla comoa realidad ontológica no es razonable.

Si vemos la teoría cuántica como una teoría de totalidades, entonces deberíamos aplicarla a una gran agregación de objetos. Más específicamente, dado que los organismos biológicos son entidades y su comportamiento debe ser gobernado en algún nivel por leyes cuánticas .

El principio antrópico ha sido invocado para explicar la naturaleza de las leyes. En una formulación del principio, las leyes físicas están restringidas por el requisito de que deben conducir a la vida inteligente en algún momento de la evolución del universo.Como la vida en la Tierra cesaría cuando el sol agotara su combustible, y como la evolución de la conciencia no podría haber sido en vano, los defensores del principio argumentan que el hombre creará “máquinas conscientes” basadas en el silicio que sembrarán el universo y la totalidad el universo se convertirá en una máquina consciente (Barrow y Tipler, 1986). En la visión arcaica, el universo es consciente. En versiones más sofisticadas de esta visión arcaica, la conciencia misma es la base de la realidad y sobre esta base se siembra el complejo de espacio, tiempo y materia.

La evolución en la mecánica cuántica es determinista como en la mecánica clásica, excepto por la diferencia de que a medida que el sistema interactúa con otro sistema, su función de estado colapsa. Esta dicotomía existe solo para sistemas separados, en donde uno de ellos es observado por el otro. Dado que el estado del universo entero se define en el punto inicial, su evolución debe ser completamente determinista. Cualquier aparente aleatoriedad debería ser simplemente una amplificación de la aleatoriedad en el estado inicial y la entropía, y en el origen no debería cambiar a medida que el universo evolucione. En otras palabras, el universo físico gobernado por leyes cuánticas no tiene lugar para el surgimiento de la vida.

Nuestras concepciones actualmente aceptadas del comienzo del universo postulan mucha más uniformidad de lo que existe ahora. Una forma en que la entropía podría aumentar en el universo es mediante el proceso de reducción de su función de estado por algún otro sistema. Dado que el universo, por definición, no puede tener ninguna otra materia en él, se vuelve esencial postular un mecanismo distinto al de las leyes físicas, que permite reducir la función del estado. Este otro mecanismo puede ser el funcionamiento del “principio de la conciencia” que puede simplemente por el proceso de “observación” aumentar la entropía (Kak, 2007).

Debería enfatizarse que el “principio de la conciencia” no puede ser una nueva ley física, porque si fuera así, entonces solo reemplazaría las dinámicas del universo actualmente aceptadas por una diferente. Tal ley física no alteraría la concepción del universo como una máquina determinista o estocástica sin ninguna posibilidad de vida. Conciencia o consciencia implica vinculación a eventos y entidades, abstractas o reales, que están separadas en el tiempo y el espacio, y la influencia perceptible del “principio de conciencia” se puede ver en correlaciones improbables como resultado de la deriva de probabilidades en las ecuaciones de dinámica .

4. Información en el cosmos

No se puede hablar de información en un universo sin observadores. La información surge de un juego de comunicación entre un emisor de señales y su destinatario. Para los sistemas físicos, el juego puede verse como realizado entre lo Natural y lo científico. La información promedia obtenida de un sistema cuántico viene dada por la medida de von Neumann, que es una generalización de la entropía termodinámica y perfectamente de acuerdo con el sentido común cuando consideramos un estado cuántico mixto. Pero esta entropía para un estado puro desconocido es cero, aunque probar muchas copias de dicho estado puede revelar información sobre la elección realizada por el remitente.

La idea de la entropía cero para un estado puro desconocido es razonable desde la perspectiva de que una vez que el estado ha sido identificado; no hay más información que obtener al examinar sus copias. Pero no es razonable si el juego se juega entre  varios seres. Supongamos que el emisor elige uno de un cierto número de estados de polarización (por ejemplo, para un fotón) y suministra varias copias al receptor. Las mediciones realizadas por el receptor en las copias revelarán información sobre la elección realizada por el remitente. Si el conjunto de opciones es infinito, entonces la “información” generada por la fuente no tiene límites. La información en estado puro está limitada por la “relación” entre la fuente y el receptor, y por la precisión del aparato de medición del receptor. Si el emisor eligió un estado de polarización con el que el aparato de medición del receptor ya estaba sincronizado, el receptor podría reconocer el estado con bastante facilidad. Investigué recientemente la información que se puede obtener de un estado puro desconocido en el marco de la comunicación entre el origen y el receptor (Kak, 2007; Kak, 2009b). Propuse una medida de entropía que abarca estados puros y mixtos. En general, entonces, la entropía tiene dos componentes:

Uno informativo (relacionado con los componentes puros del estado cuántico, que puede variar de receptor a receptor) y el otro que es termodinámico (que es receptor independiente). El aumento de la información con el tiempo es una consecuencia de la interacción entre evolución unitaria (relacionada con estados puros) y no unitaria (relacionada con estados mixtos), que permite transformar un tipo de información en otro. Esta complementariedad indica que una dualidad fundamental es esencial para la información.

Para un estado mixto elemental de dos componentes, la mayor parte de la información en cada medición es de un bit, y cada medida adicional de estados preparados idénticamente también será de un bit. Para un estado puro desconocido, la información que contiene representa la elección que ha hecho la fuente de la infinidad de elecciones relacionadas con los valores de las amplitudes de probabilidad con respecto a los componentes básicos del aparato de medición del receptor. Cada medición de un estado puro de dos componentes proporcionará como máximo un bit de información, y si la fuente ha puesto a disposición un número ilimitado de estados preparados idénticamente, el receptor puede obtener información adicional de cada medición hasta que las amplitudes de probabilidad hayan sido estimadas correctamente. Una vez que esto ocurra, a diferencia del caso de un estado mixto, no se obtendrá más información al probar copias adicionales de este estado puro.

El receptor puede hacer su estimación ajustando los vectores de base para que se acerque al estado puro desconocido. La información que puede obtenerse de dicho estado en experimentos repetidos es potencialmente infinita en el caso general. Pero si al observador se le dice cuál es el estado puro, la información asociada con los estados se desvanece, lo que sugiere que existe una división fundamental entre la información objetiva y la subjetiva.

Este enfoque es consistente con la visión positivista de que no se puede hablar de información asociada con un sistema, excepto en relación con un arreglo experimental junto con el protocolo para la medición. La disposición experimental es, por lo tanto, integral a la cantidad de información que se puede obtener.

La medida informativa resumida aquí resuelve el enigma del aumento de la entropía. Podemos suponer que el universo tenía entropía informacional inmensamente grande asociada con un estado puro al principio, una porción de la cual, durante la evolución física del universo, se transformó en entropía termodinámica.

5. El problema de la conciencia

La razón por la cual la conciencia no es accesible para la ciencia es porque no es objetiva. Es la luz que el observador usa para arrojar sobre los objetos, pero esta luz no puede volcarse sobre sí misma. La ciencia racional está relacionada con las asociaciones y, por lo tanto, debe ser material y reduccionista. La conciencia no puede encajar en el marco de la ciencia racional.

Hay formas indirectas de estudiar la conciencia. Los experimentos neurofisiológicos han demostrado que la mente ordena los eventos para proporcionar una imagen consistente y que hay un pequeño retraso entre el inicio de la función neurológica y su conciencia. La mente es un participante activo en la creación de modelos del mundo, que se ve más claramente cuando se estudian sujetos que tienen impedimentos resultantes de accidentes cerebrovasculares o traumas (Joseph, 1986, 1988, Gazzaniga, 1995, Kak, 2004).

Algunos argumentan que una vez que las máquinas se vuelvan lo suficientemente complejas, serán conscientes. Pero las máquinas solo siguen las instrucciones, y no es creíble que, de repente, debido al aumento en el número de conexiones entre las unidades de cómputo se vuelvan dotadas de autoconciencia. Hablar de conciencia en el paradigma de la máquina es una contradicción en los términos. Si una máquina puede hacer elecciones verdaderas (que no está gobernada por un picking aleatorio entre diferentes alternativas), entonces ha trascendido el paradigma porque su comportamiento no puede ser descrito por ninguna función matemática.

Algunos atribuyen la conciencia del cerebro al hecho de que el cerebro es un sistema autoorganizado que responde a la naturaleza y calidad de su interacción con el entorno, mientras que las computadoras no pueden hacer eso. Pero otros sistemas ecológicos, que son comunidades biológicas que tienen interrelaciones complejas entre sus partes, se autoorganizan, sin ser conscientes de sí mismos. Esto sugiere que, si bien la autoorganización es un requisito previo necesario para la conciencia, no es suficiente. Los científicos y biólogos cognitivos han considerado aspectos evolutivos relacionados con la capacidad cognitiva, donde se considera que la conciencia emerge del lenguaje. La investigación lingüística sobre chimpancés y bonobos ha revelado que, aunque se les puede enseñar un vocabulario básico de varios cientos de palabras, esta capacidad lingüística no se extiende a la sintaxis. Por el contrario, los niños pequeños adquieren vocabularios mucho más grandes y usan las palabras mucho más creativas sin ningún entrenamiento abierto, lo que indica que el lenguaje es una capacidad innata.

Se teoriza que las capacidades del lenguaje humano surgieron de la selección natural biológica porque cumplen dos criterios claros: un diseño extremadamente complejo y rico y la ausencia de procesos alternativos capaces de explicar tal complejidad. Otras teorías analizan la música y el lenguaje que surgen de la selección sexual. Pero, por muy imaginativos y sugerentes que sean estos modelos, no abordan la cuestión de cómo surge por primera vez la capacidad de visualizar modelos del mundo que son esenciales para el lenguaje y la conciencia.

De acuerdo con el punto de vista nativista, la habilidad del lenguaje está arraigada en la biología del cerebro, y nuestra capacidad para usar la gramática y la sintaxis es un instinto que depende de módulos específicos del cerebro. Por lo tanto, aprendemos el lenguaje como una consecuencia de una adaptación biológica única, y no porque sea una respuesta emergente al problema de la comunicación que enfrentamos nosotros y nuestros antepasados. Esto se ve de manera más reveladora entre los niños sordos a quienes no se les enseña a hablar un idioma. Dichos niños crean espontáneamente sus signos personales, agregando lentamente reglas gramaticales completas, con inflexión,  y otras formas de sintaxis (Goldin-Meadow y Mylander, 1998).

6. Creatividad y descubrimiento

Algunas personas que tienen una discapacidad grave del desarrollo o una enfermedad mental importante, se desempeñan espectacularmente en ciertas tareas en las áreas de cálculos matemáticos, música, arte, memoria y percepción sensorial y percepción inusual (Joseph, 2000 Sacks, 1985). Dicha capacidad cognitiva no se puede ver simplemente como un procesamiento de información sensorial por un sistema central de extracción de inteligencia.

También existen informes que hablan del descubrimiento espontáneo en una variedad de campos creativos. Pero como eventos únicos que sucedieron en el pasado, no se pueden verificar. En el campo científico, Jacques Hadamard encuestó a 100  brillantes matemáticos de su tiempo, y concluyó que muchos de ellos parecían haber obtenido soluciones completas de forma espontánea. Esta lista incluía la afirmación del matemático francés Henri Poincaré que había llegado a la solución de un problema matemático sutil cuando subía a un autobús, y del descubrimiento de la estructura del benceno por Kekulé en un sueño (Hadamard, 1954). Más recientemente, el físico Roger Penrose afirmó haber encontrado la solución a un problema matemático al cruzar la calle (Penrose, 1989). El descubrimiento intuitivo debe ser común, y la razón por la que no escuchamos más historias es porque algunas personas no están preparadas para apreciar su intuición o traducirla en una narración significativa, mientras que otras se sienten incómodas al hablar de su experiencia personal. La preparación del científico viene en la amplificación de su intuición. También es cierto que la intuición creativa no siempre es correcta, y el juicio del científico es esencial para separar la solución falsa de la verdadera.

Las habilidades anómalas y los relatos en primera persona del descubrimiento que parecen ser espontáneos podrían indicar que la conciencia es más que un fenómeno basado únicamente en la materia o que estos relatos son solo una lista de coincidencias. Por el contrario, no hay forma de demostrar la veracidad del relato de un descubrimiento del científico. Es posible que la historia sea una que el científico haya llegado a creer con el tiempo y no corresponda a los hechos.

7. Coincidencias

La visión científica estándar sobre las coincidencias es que los eventos correlacionados espaciales o temporalmente separados deben ser totalmente aleatorios. La cosmología científica no puede suponer lo contrario, porque hacerlo implicaría que no es completa. Además, muchos reclamos de coincidencia no pueden ser aceptados al pie de la letra. Pueden ser el resultado de una mala observación o recuerdo, autoengaño o engaño por parte de otros.

En algunos eventos de coincidencia, una persona puede reclamar obtener información de otra persona sin el uso de los sentidos o inferencias conocidos actualmente, y en precognición uno puede afirmar que tiene conocimiento de un evento futuro. En los experimentos de parapsicología, los voluntarios adivinan las elecciones aleatorias que se realizan en un lugar remoto para determinar si estas conjeturas se desvían del azar. El remitente intenta comunicar mentalmente un “objetivo” elegido al azar al receptor. El emisor y el receptor están en salas acústicamente blindadas y separadas. Una computadora se usa para elegir un objetivo de una gran selección de varios que pueden estar en videoclips, y se reproduce ese clip repetidamente al remitente. Al mismo tiempo, el receptor informa en voz alta cualquier pensamiento o imagen que se le ocurra, y estos informes verbales se graban. Ni el experimentador ni el receptor tienen idea de qué objetivo está viendo el remitente. Al final del período de envío, el emisor permanece en su habitación mientras la computadora reproduce cuatro videoclips en el receptor: el objetivo más tres señuelos. La tarea del receptor es comparar cada clip a la representación, y seleccionar cuál de los clips se corresponde más con él.

Si no se lleva a cabo ninguna transferencia de información, entonces esperaríamos que el receptor identifique correctamente el clip que fue visto por el emisor el 25 por ciento de las veces por casualidad. Se infiere que la percepción extrasensorial o telepática tuvo lugar si el objetivo se identifica correctamente con más frecuencia que la expectativa de azar.

Los resultados de tales experimentos no han sido del todo de apoyo a la idea de comunicación extrasensorial. Según los investigadores de campo, la desviación del azar está limitada a los participantes evaluados por los experimentadores creyentes; los participantes evaluados por experimentadores escépticos obtienen resultados fortuitos!

Si se toma que los experimentos son negativos, solo descartan la idea de comunicación de imágenes por algún proceso aún desconocido. También hay una debilidad básica en la concepción del experimento. A diferencia de las imágenes almacenadas en una computadora, las que se presentan a sujetos humanos tienen un valor variable y se recuerdan en asociación con memorias anteriores, que son únicas para cada individuo.

Ahora hablamos de dos relatos de coincidencia y los examinamos críticamente. El relato ficticio de canibalismo en la novela La narración de Arthur Gordon Pym del autor estadounidense Edgar Allan Poe (1809-1849) publicada en 1838. Es una historia de aventura en que una nave está involucrada en  un naufragio, se menciona al grumete Richard Parker quien es matado para ser comido. En 1884, en un evento de la vida real que se convirtió en una sensación en Gran Bretaña, un joven de 17 años llamado Richard Parker, un fugitivo que se conviertió en un grumete, naufraga junto con la tripulación. Después de varios días de inanición, el equipo mata a Parker para ser comido. La tripulación finalmente es rescatada, llevada a Londres y juzgada por asesinato. Aunque esta coincidencia es sorprendente, puede atribuirse a la popularidad del nombre Richard Parker en ese período de tiempo.

Otra coincidencia es la de la novela, Futilty, sobre el barco insumergible Titán que naufraga con muchas pérdidas de vida cuando choca contra un iceberg en su viaje inaugural. En 1912, el Titanic, golpeó un iceberg a la medianoche en su viaje inaugural y se hundió el 15 de abril con grandes pérdidas de vidas. Hay varias correspondencias entre los dos barcos, pero esto puede deberse al hecho de que tanto la novela como el diseño del barco real se basaron en propuestas que se escribieron en la década de 1890. La coincidencia puede no ser tan notable como aparece a primera vista.

8. Una coincidencia científica

Una coincidencia mucho más sorprendente se refiere a un valor inicial de la velocidad de la luz en un texto del conocido Rigveda escrito por el erudito medieval Sayana (1315-1387), de la corte del Imperio Vijayanagar. Asocia la velocidad de 2,202 yojanas en media nimesha con el sol (o la luz del sol) (Kak, 1999). Las medidas de distancia y tiempo de yojana y nimesha están bien atestiguadas en textos astronómicos y enciclopédicos de la India, y este número corresponde estrechamente al valor correcto de la velocidad.

La división del tiempo según el Vishnu Purana medieval 1.3.3 (Wilson, 1840) es:

1 día = 30 muhurtas

1 muhurta = 30 kalas

1 kala = 30 kashthas

1 kashtha = 15 nimesha

Por lo tanto 1 día = 86,400 segundos = 405,000 nimesha

Por lo tanto, 1 nimesha = 16/75 segundos. La mitad de una nimesha sería 8/75 segundos. Está claro que se utilizó la mitad de una nimesha en el texto porque esa es la trigésima parte de una kala, en la secuencia regular donde las unidades más grandes son mayores en un factor de 30.

1 yojana se define en el Arthashastra (de Kautilya, que fue asesor del emperador mauryan Chandragupa, que reinó entre 322 y 298 a. C.) como equivalente a 8,000 dhanus  (Kangle, 1986). El Arthashastra además toma un dhanus para igualar 108 angulams (anchuras de los dedos). La confirmación independiente de la unidad dhanus es posible mediante el examen de monumentos antiguos y la visualización de la unidad más grande que mapea las dimensiones principales del monumento en múltiplos enteros significativos de la unidad. Esto se ha hecho tanto para la ciudad de Dholavira, en el tercer milenio a. C., como para los monumentos de la India medieval (Danino, 2008; Balsubramaniam, 2009), y se encuentra que existe continuidad a través de los años en el uso de esta unidad . La unidad de dhanus en uso en Dholavira y más tarde en India es 1.904 metros.La unidad de angulams ha sido validado de escalas obtenidos en Harappa y TI 1.763 cm de largo. Por lo tanto, la velocidad de 2202 yojana en medio un nimesha es:

(2202 × 8000 × 1,904 × 75) / 8 = 314,445.6 kilómetros por segundo.

Encontramos un buen ajuste entre la velocidad de la luz en esta cuenta antigua y el valor real. Dado que no había manera de que esta velocidad podría haber sido medida en la India medieval, es una coincidencia muy improbable. Tenga en cuenta, además, que hasta hace poco más de 200 años ni siquiera se conocía en la tradición occidental que la luz tenía velocidad finita. En 1676, Romer calcula esta velocidad en función de la velocidad de rotación de la tierra alrededor del sol, y este valor, ahora sabemos, que era aproximadamente el 8% menos que el valor moderno. Sayana no podría haber obtenido esta cifra desde el oeste o en cualquier otro lugar.

Tal vez el valor de la velocidad de la luz no nos debe sorprender, ya que hay otros números de la precisión de cuyo valor en los textos antiguos no se puede explicar. Estos incluyen el tamaño de la tierra que se describe en las cuentas de Eratóstenes, Aryabhata, y al-Biruni.

El problema de los descubrimientos científicos se discute desde otra perspectiva por el filósofo escocés David Hume en su “Ensayo sobre el entendimiento humano”. Hume sostuvo que el conocimiento científico es una consecuencia de la inferencia inductiva, lo que implica un salto de la imaginación del mundo de lo observado a la de lo no observado, que en sus palabras era “más allá del presente testimonio de los sentidos, y el registro de nuestros la memoria.” Él argumentó que era el instinto, en lugar de la razón, que explica nuestra capacidad de hacer inferencias inductivas. En la explicación tradicional del funcionamiento de la mente, hábitos recogidos en la infancia y en la escuela son los impedimentos que nos impiden estar conectado a la intuición (el instinto de Hume). La verdadera creatividad requiere el dogma desafiante, así como las propias certezas. Se cree que uno ve conexiones inesperadas, que es un elemento de creatividad, en los estados extraordinarios de la mente. Mirando dentro puede revelar el conocimiento sobre el universo inesperado ya que somos una parte del universo (Kak, 2004).

9. Comentarios finales

Argumentamos que las coincidencias improbables corroboradas en la literatura apoyan la idea de que las entidades no materiales tienen una existencia independiente. La más convincente de ellas es la velocidad de la luz en la literatura medieval, que no podrían haber sido obtenidas de la medición debido a que la ciencia y la tecnología para hacerlo no existía en ese momento. También es fascinante que esta coincidencia parece haber sido justificada por su montaje en la concepción del universo actual en la antigua India. Sin embargo, tales pruebas, al igual que las cuentas en primera persona del descubrimiento científico espontáneo, no pueden, en sí mismas, ser concluyentes para establecer que el mundo de las ideas tiene existencia independiente.

La evolución en la física cuántica es determinista, pero cuando el sistema interactúa con otro sistema colapsa su función de estado. Ni el marco de la física cuántica ni el de la física clásica tiene lugar para los observadores. Un universo mecánico y cuántico evolucionará por un operador unitario mundial de una manera puramente determinista.

La mecánica cuántica no es una teoría local en el sentido de que las partes alejadas dejan de estar conectados causalmente entre sí; el entrelazamiento entre partículas persiste sin importar lo que estan separados. No se puede asumir que como el universo evolucionó, la interacción entre las diferentes partes aisladas acontecieron de una manera no unitaria, lo que lleva a la creación de la información. La entropía en el origen no debe cambiar a medida que evoluciona el universo.

Dado que la información en el universo es cada vez mayor, que sólo puede tener lugar por un principio que se encuentra fuera de la teoría cuántica, el aumento de la entropía en el universo requiere la reducción de su función de estado por algún otro sistema físico, pues el universo, por definición, no tiene ninguna otra materia en él. Nos vemos obligados, por lo tanto, a postular una función de estado reduciendo el mecanismo que no sea la de las leyes físicas. Hemos sostenido que este mecanismo se desarrolla a partir del principio de la conciencia, por medio de la mejora de probabilidad de eventos (que es no unitario), generando condiciones en todo el universo que favorecen la vida.

 
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Publicado por en enero 14, 2018 en Artículos

 

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Caras espontáneas en cemento.

Por Pilar Verdú

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A raíz de mi pequeña intervención en el programa de radio adimensional, muchas personas me han pedido que muestre fotografías de las “caras” que se ven en mi suelo. Como ya expliqué, las formaciones no tienen carácter paranormal, son fruto de la falta de homogeneidad del material, de las numerosas imperfecciones de la superficie y del ambiente propio de una cocina.

No obstante, el hecho de ser un fenómeno explicable y ajeno a misterios, no le hace menos curioso, sugerente y artístico. Llamarle pareidolia o pensar que solo es fruto de la  gestalt o del relacionísmo, es correcto pero  enojaría y ofendería a cualquier pintor, dibujante o escultor. “Señor, su arte no es arte, solo son manchas sobre otras manchas que uno interpreta…..”. Si no tuviésemos esa capacidad de compresión visual, las artes plásticas no existirían. Claro que en este caso, el autor no es humano, ni único, los causantes son factores diversos.

La erosión parcial de la capa superior, de cemento, provoca contrastes de tono al aflorar la capa inferior, de arena y cemento, este es uno de los motivos. En parte, ese proceso de erosión lo precipité involuntariamente, el suelo solo tiene dos años pero, hasta Junio 2004, fecha en la que me percaté de las imágenes y del estropicio que estaba provocando al tratar de quitar las manchas con cepillo y desengrasante,  había llevado a cabo esta limpieza abrasiva un par de veces al mes.  Entonces, por curiosidad, decidí observar la evolución del cemento, desde ese momento, el tratamiento es el mismo para todo el suelo de mi cocina, agua con limpiador y fregona, tratando de no alterar el fenómeno y ver lo que da de sí.

A medida que el tiempo pasa, los vahos, las grasas, los humos de los guisos, el polvo de las suelas al pisar van adhiriéndose, cosas que caen accidentalmente, la humedad ambiental que ronda el 90%, las oquedades, resaltes, depresiones, escamaciones, grietas, todo contribuye. En los seis meses que han transcurrido, el cemento ha adquirido mucha solera, las “imágenes” se ven mas definidas y otras nuevas van surgiendo.

Pedir que no se hagan comparaciones, es del todo inútil, en cuanto mostré mi suelo empezaron a hacerse. Por una parte, el color, distinto obviamente, este es mucho más claro y mate. Los cementos antiguos eran ya de por sí más oscuros por su composición.

Pero no solo existen diferencias, D. Germán de Argumosa constataba algunas particularidades de las imágenes que él estudió, releyendo los escritos, encontré algunas similitudes. Lo que él llamó bivalencia o trivalencia, refiriéndose a trazos de las “caras” que son compartidos con las colindantes, también se observa aquí. Además, esa rareza se extrema al ofrecer imágenes que invertidas son otras imágenes y otras que yo llamo “efecto muñeca rusa”, una cara dentro de otra cara…..

Un pequeño repaso al tratamiento que algunas señoras mayores aún dan en muchos lugares de nuestra geografía. Al margen de los consabidos aceite y petróleo, para disimular las manchas que por natura aparecen, suele usarse:

 -Nogalina disuelta en agua para tintar la superficie, es un colorante vegetal de color café, extraído de la cáscara de la nuez verde, su contenido de taninos le hace repelente de insectos. El inconveniente es que precisa ser protegida con cera para evitar el efecto “aguado”, sino desaparece gradualmente con los lavados en forma poco armoniosa. En el arte, la nogalina tiene su propia técnica y estilo.

-El betún de Judéa, hidrocarburo que se viene usando desde la noche de los tiempos para dar color, lustre, impermeabilizar, entre otras aplicaciones. Este producto en particular, resultó muy útil para algunas técnicas de fotograbado y litografía, se usó en las primeras fotografías.

-La pátina de anticuario, compuesta de cera de abejas y betún de Judéa, también se ha usado para estos suelos, para proteger y abrillantar, el resultado es que las partes hendidas quedan mucho más oscuras y contrastadas.

Sirva añadir que esto no es mas que un ejercicio de observación y deducción, no tengo preparación técnica ni científica suficientes para embarcarme en más y no hay necesidad. Tómenselo como un comentario ilustrado, sin mayores pretensiones que constatar un hecho natural, curioso y hasta bonito con el que me he tropezado. Disfruten de esta pequeña colección de fotos.

 

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Fuente.

 
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Publicado por en diciembre 12, 2017 en Casuística, parapsicologia

 

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Alteraciones de la conciencia y sentimientos de la realidad

Por Imants Barušs

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“Si la manifestación física resulta ser una proyección de la mente, entonces la conciencia es ontológicamente primaria en relación con la materia.” 

Antes de hablar sobre cuestiones específicas que surgen en un estudio de los estados alterados de conciencia, sería instructivo simplemente enumerar algunas de las alteraciones relevantes de esta. Utilizo la expresión “alteración de la conciencia” como un término más general que “estado de conciencia alterado” (que implica un estado estable que es claramente separable del estado normal de vigilia a lo largo de algunas dimensiones apropiadas). La siguiente es una lista de alteraciones de conciencia junto con algunas notas explicativas.

1. el estado normal de vigilia, soñar despierto, la absorción y la atención plena.

Hay varias definiciones de soñar despierto, dependiendo de la combinación de espontaneidad, subjetividad y fantasía que uno adopta para la definición de cada uno. Usualmente, uno conceptualiza el soñar despierto como opuesto al pensamiento enfocado. En nuestra tradición occidental, hemos privilegiado epistemológicamente el pensamiento racional enfocado en el estado de despertar ordinario, aunque reconociendo que las ideas podrían ocurrir durante la ensoñación como describe, por ejemplo,  Graham Wallas (1926) sobre las cuatro etapas de la resolución de problemas. La absorción es un estado mental enfocado con autorreflexión atenuada puede ocurrir por sí misma o en el contexto de un trance hipnótico o estilos de meditación y de concentración. La atención plena, por lo general, se refiere al monitoreo sostenido de los eventos de la corriente experiencial de cada uno e incluye la no identificación con los contenidos de la mente, así como una actitud de ecuanimidad hacia esos contenidos.

2. restricción sensorial.

La restricción sensorial, conocida previamente como privación sensorial y también llamada “técnica de estimulación ambiental restringida”, se refiere a la reducción de la entrada sensorial. Esto se puede hacer, por ejemplo, permaneciendo en una habitación oscura y silenciosa, acostado en un tanque de flotación, o experimentando un campo sensorial uniforme, como en los llamados experimentos de Ganzfeld.

3. sueño, parasomnias.

El sueño es un estado de conciencia alterado inducido biológicamente. Las parasomnias son trastornos del sueño tales como terrores nocturnos y sonambulismo. Conductas altamente complejas pueden ocurrir durante el sonambulismo, como en el caso de Kenneth Parks, quien condujo su automóvil hasta la casa de sus suegros y mató a su suegra mientras dormía.

4. estados hipnagógicos e hipnopómpicos.

Los estados hipnagógico e hipnopómpico son estados de transición que ocurren mientras se duerme y se despierta, respectivamente, a menudo caracterizados por imágenes vívidas. Estos son a veces estados liminales en los que el material no consciente emerge en la conciencia.

5. soñar, pesadillas, incubación de sueños, sueños lúcidos, sueños precognitivos, sueños compartidos.

Durante el sueño ocurre el movimiento lento ocular, durante el cual hay un metabolismo cerebral reducido, así como el movimiento ocular rápido en el que el metabolismo cerebral es aproximadamente el mismo que durante el estado de vigilia. Las pesadillas son sueños disfóricos. El sueño lúcido es soñar teniendo consciencia de lo que uno está soñando; esa habilidad puede ser cultivada deliberadamente.
Los sueños precognitivos implican soñar con eventos que ocurren en el futuro. Los sueños compartidos incluyen tanto sueños engranados, en los que dos personas sueñan los mismos contenidos y los sueños reunidos, en los que dos o más personas se encuentran en sus sueños. La experimentación con los sueños compartidos implica volverse lúcido mientras sueña y luego buscar un encuentro con otro soñador lúcido para intercambiar información específica (Waggoner, 2009). Mientras que hay evidencias considerables sobre el sueño precognitivo, hay escasas pruebas para los sueños compartidos, aunque su ocurrencia parece ser probable.

6. trance hipnótico, propensión a la fantasía, trance, estados disociados, trastorno de identidad disociativa, posesión, mediumnidad.

El trance hipnótico es cualquier estado al que uno ingresa al ser hipnotizado. Este no es el mismo estado para todos, pero depende de la susceptibilidad hipnótica de cada cual y de las disposiciones que permiten tal susceptibilidad. En algunos casos, tal trance es simplemente un comportamiento obediente en el estado de vigilia. En otros, podría ser debido a la propensión a la fantasía o la disociación. La propensión a la fantasía se refiere a la capacidad de una persona para imaginar algo como si fuese real, sin confundir los eventos imaginarios como reales. A menudo, el comportamiento hipnótico es el resultado de la disociación, por lo que hay desconexiones funcionales dentro de la psique de una persona. “Trance”, en general, es un término usado para una serie de estados en los que aparece la presencia de la conciencia subjetiva y la autodeterminación, pero no existe una conciencia real o autodeterminación significativa.
El trastorno de identidad disociativo es un trastorno psiquiátrico en el que las personas o fragmentos alternativos se turnan para ser esa persona. La posesión se refiere a estados en los cuales una persona parece haber sido tomada por otra cosa que no sea aparentemente esa persona. Puede haber confusión entre la posesión y el trastorno de identidad disociativo porque esa posesión podría ser simplemente la manifestación de una persona derivada en la psique nosotros mismos, es decir, personas que se creen poseídas por entidades tales como parientes fallecidos. En otros casos, parece que tanto el trastorno de identidad disociativo como la posesión se producen dentro del mismo cuerpo.
La mediumnidad es la transmisión ostensible de información o energía desde dimensiones de la realidad distintas de la manifestación física ordinaria.

7. experiencias fuera del cuerpo.

Las experiencias extracorporales son experiencias en las que una persona tiene una sensación somástica de estar fuera de su cuerpo, independientemente de si tiene algún sentido o no fuera de el.

8. experiencias de abducción alienígena.

Las experiencias de abducción alienígena son experiencias en las que una persona cree haber sido secuestrada por extraterrestres y puede incluir sentimientos de terror extremo, falta de tiempo y cicatrices o marcas corporales. En la actualidad no se conocen explicaciones para estas experiencias. 

9. estados inducidos por drogas.

Las drogas psicoactivas inducen alteraciones de la conciencia en diversos grados. Los estados inducidos por fármacos más interesantes son los causados ​​por sustancias psicodélicas como la ayahuasca, la dimetiltriptamina, la dietilamida del ácido d-lisérgico, la psilocibina y la mescalina.

10. flujo, estados místicos, estados trascendentes, conciencia pura, estados no-duales, estados de no “yo”.

El flujo es un estado de bienestar excepcional en el cual uno está absorto en una actividad desafiante para la cual uno tiene las habilidades requeridas. Los estados místicos se caracterizan, en resumen, por un sentido de unidad con todo lo que existe, revelación noética y alegría. Los estados trascendentes son estados que, en algún sentido, se consideran superiores al estado normal de vigilia. La conciencia pura se refiere a estados de conciencia sin intencionalidad, es decir, estados de conciencia en los que se produce el sentido de la existencia pero en los que no hay contenidos de conciencia. Los estados no duales son estados en los que la dualidad entre sujeto y objeto desaparece. Y los estados de no “ser” son estados en los cuales el sentido de sí mismo de una persona desaparece (por ejemplo, Roberts, 1993).

11. muerte, estados de muerte inminentes, experiencias cercanas a la muerte, experiencias cercanas a la muerte compartidas.

La muerte es un estado de conciencia alterado, aunque no está claro exactamente de qué tipo. Los estados de muerte inminentes son estados de conciencia cercanos a la muerte en los que una persona puede alucinar con la presencia de parientes fallecidos u otros seres. Las experiencias cercanas a la muerte son informes de experiencias en las que una persona generalmente ha estado cerca de la muerte durante un período de tiempo sin respiración, latidos ni ondas cerebrales. Las experiencias compartidas cercanas a la muerte son similares a los sueños compartidos, ya que una persona que posiblemente esté en la misma habitación, pero que no está moribunda, comparte la experiencia de una persona que tiene esa experiencia (Moody, 2010).

12. Memorias putativas de: experiencias prenatales, experiencias de vidas previas, experiencias futuras de vida, experiencias entre vidas.

Ya sea de forma espontánea o mediante hipnosis, imágenes guiadas u otros medios, las personas parecen “recordar” experiencias que ocurrieron antes de nacer, experiencias de vidas aparentemente previas, experiencias de vidas “futuras” o experiencias de entre vidas.

13. estados patológicos tales como des-realización, des-personalización, depresión, psicosis, ansiedad, el estado ordinario de vigilia.

La conciencia también puede alterarse en estados patológicos como el desorden de des-realización en el que se pierden los sentimientos de realidad; desorden de des-personalización, en el cual se pierde el sentido del yo; depresión, psicosis y ansiedad. Y, por último, no es difícil argumentar que el estado ordinario de vigilia es también un estado patológico (véase Walsh, 1984; Malamud, 1986).

Sentimientos de realidad

Los sentimientos de la realidad (FOR según sus siglas en inglés) son “cómo se siente la realidad (real)”. Una manera de pensar sobre ellos es considerar la noción de William James de: es una penumbra que rodea un pensamiento particular que crea el contexto dentro de ese pensamiento (James 1890/1983). El estudio psicológico de la experiencia ha consistido en gran medida en el examen de sus contenidos, siendo el foco de atención y no el contexto en el que ocurren. Una razón para ello es simplemente que es más difícil observar empíricamente su contexto, precisamente porque no es el foco de atención. Esto es comparable al estudio de la materia oscura y la energía oscura cuya existencia debe inferirse de las observaciones de la materia de sí refleja la luz (Panek, 2011). Uno de mis estudiantes de tesis estudió los FORs con participantes en estado ordinario de vigilia, en una experiencia imaginaria cercana a la muerte y en una experiencia real cercana a la muerte. Encontró que los FOR variaron en diferentes estados de conciencia (Sangster, 2004).

Para la mayoría de la gente, la realidad se siente de forma real. Sin embargo, hay estados de FORs disminuidos, como los que ocurren en el trastorno de des-realización, en el cual los eventos que suceden para una persona no se sienten como si fueran reales. Esto puede ser un sentimiento aterrador.  Pero el FOR también se puede mejorar en algunos estados de conciencia alterados, como experiencias cercanas a la muerte, sueños lúcidos, experiencias de abducción extraterrestre y estados trascendentes. En la tesis anteriormente mencionada se descubrió que los FOR eran más claros, más intensos y más distinguibles en los estados alterados que estudiaba en comparación con el estado normal de vigilia (Sangster, 2004).
La pregunta es obvia, ¿los sentimientos de realidad son un buen criterio para lo que es realmente real? Si la respuesta es afirmativa, entonces algunas experiencias cercanas a la muerte, sueños lúcidos, experiencias de abducción extraterrestre y experiencias trascendentes son más reales que la realidad ordinaria. Si la respuesta es no, entonces la realidad de la realidad debe descansar en criterios distintos a los FOR. Si es así, ¿qué son exactamente? ¿Cómo se determina la realidad de lo que está sucediendo? ¿Qué válida es la confiabilidad, por ejemplo, como un criterio de lo que es real?, Y hay alguna evidencia de que el estado normal de vigilia es epistémicamente ¿privilegiado? Y si no es así, y vamos a la suposición de que lo que está sucediendo en el estado ordinario de vigilia es “real”, entonces, ¿qué nos queda?.

¿Por qué importa esto?

Samuel Johnson refutó el idealismo del obispo Berkeley* quien pateó una gran piedra para avalar su teoría (Boswell, 1823). La idea detrás de esta refutación es que nadie puede negar la solidez objetiva de la manifestación física porque se siente real. En otras palabras, porque los sentimientos de la realidad son tan evidentes en el estado ordinario de vigilia que los fenómenos en ese estado deben estar hechos de “cosas” sustanciales. Por supuesto, lógicamente, eso no tiene sentido, pero a veces todavía escucho ese tipo de “refutación” cuando la substancialidad de la materia es desafiado. En un sueño lúcido, me encontré en una habitación en un edificio alto que era indistinguible. Recordando el “argumento” de Samuel Johnson, deliberadamente caminé hacia la pared de los sueños y la golpeé con mi puño fuertemente varias veces.
SI!! Era sólida, como la piedra de Johnson. Para mí, los FORs eran lo mismo en mi sueño lúcido que en mi estado ordinario de vigilia. Al escuchar esta historia, una de mis estudiantes repitió mi experimento en su sueño lúcido y también encontró las paredes en su sueño de forma sólida.
Sin embargo, el hecho de que las paredes en nuestros paisajes oníricos fueran sólidas, no significa que estuvieran hechas de cualquier cosa. Los sentimientos de la realidad en mi sueño no me permiten concluir que la pared estaba hecha de “cosas”. De manera similar, solo porque la manifestación física nos parece ser sólida no significa que esté hecho de cualquier “cosa material”. Y, de hecho, sabemos por la física subatómica que las partículas elementales no tienen existencia continua, extensión espacial o propiedades estables (Kempf, 2008; Kochen y Specker, 1967; Barušs, 2010). En otras palabras, no hay nada allí abajo para construir la realidad. La materia no está hecha de nada.

Entonces, ¿qué nos dice esto sobre la conciencia? Los sentimientos de la realidad nos aporta suposiciones sobre la naturaleza de la realidad y nos da una mayor oportunidad para cuestionar la naturaleza de la manifestación física. Las teorías materialistas de la conciencia, como las propuestas por Christof Koch (2012), dependen de la viabilidad de una materia ontológicamente robusta, al menos en el ámbito macroscópico.
Pero si podemos engañar tan fácilmente sobre la solidez de los objetos en nuestra experiencia, entonces, ¿cuán entusiasmados deberíamos estar con las teorías materialistas que prometen dar una explicación de la conciencia, en términos de lo que podría terminar siendo tan alucinante como la pared de mis sueños?

Mi ejemplo también sugiere un camino a seguir para comprender la naturaleza de la conciencia. En las experiencias de sueños mediante el yoga, por ejemplo, la idea es dominar el estado del sueño. Esto incluye usar la voluntad para dirigir eventos de ensueño. En mi sueño lúcido, después de golpear la pared, decidí atravesar el techo para llegar a la parte superior del edificio. Al principio no pude, porque el techo era sólido, pero como sabía que estaba soñando, sabía que era solo un techo de ensueño, por lo que me mantuve dispuesto a pasar por él hasta que lo penetré con éxito. La fórmula es que las ideas y habilidades aprendidas durante el estado de sueño pueden trasladarse al estado de vigilia, hasta que se reconozca que el estado de vigilia es tanto una proyección de la mente como el estado de sueño (LaBerge y Rheingold, 1990). Entonces, tal vez cuando pateamos la piedra de Johnson, el pie pasa a través de ella.

*De Berkeley negaba la existencia del mundo exterior, pateo una gran piedra mientras decía: así es como lo refutó

 

Fuente: What We Can Learn about Consciousness From Altered States of Consciousness (Extractos)

 
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Publicado por en diciembre 2, 2017 en Artículos, parapsicologia

 

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