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El caso Routley (comunicación en estado vegetativo)

 

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Dirigidos por el neurocientífico Adrian Oweny la Dra. Davinia Fernández-Espejo, un equipo de investigadores de la británica Universidad de Cambridge han desarrollado un sistema que permite la comunicación con pacientes con graves lesiones cerebrales, condenados a lo que se denomina un estado vegetativo persistente (EPV).

Gracias a ello, estas personas podrán comunicarse con el mundo que les rodea e incluso podrían llegar a movilizarse en sillas de ruedas motorizadas y dirigidas por sus propias mentes. Los investigadores utilizaron monitores de electroencefalografía (EEG) (técnica de exploración de la actividad bioeléctrica del cerebro en condiciones basales de reposo) que conectaron a 128 electrodos situados en un gorro, a su vez colocado en la cabeza de pacientes con daño cerebral severo. Este sistema les permitió comprender las respuestas que los pacientes les dieron a una serie de preguntas realizadas. Se cree que conectando un sistema similar a un ordenador se podrán decodificar los mensajes del cerebro de personas en estado vegetativo. De esta forma, éstas podrían comunicarse con el mundo exterior a través de un sintetizador de voz e, incluso, controlar una silla de ruedas motorizada.

“Los clínicos estaban convencidos que no había consciencia en este paciente porque lo habían visto muchas veces. Y de hecho tenían razón, no había nada que se pudiera ver desde fuera. Pero cuando le pusimos en la resonancia magnética vimos que era consciente a pesar de 10 años de evaluaciones que decían lo contrario”.  Davinia Fernández-Espejo

 

El dispositivo, que podría estar disponible para su comercialización y aplicación en una década, tiene su origen en un experimento anterior realizado también por Owen y sus colaboradores. En dicho experimento, consiguieron comunicarse con un paciente en estado vegetativo desde hace 12 años y muestra que la tecnología actual permite “preguntar sobre cualquier cosa” a pacientes que hasta ahora se consideraban perdidos. Durante más de una década, los padres de Scott Routley, un canadiense de 39 años que hace 12 quedó en estado vegetativo tras un grave accidente de automóvil, mantuvieron, contra la opinión de casi todos, que su hijo estaba consciente pese a no poder demostrarlo. Tras años de espera, dos científicos se reunieron con los padres de Scott y les confirmaron finalmente que, tal y como sospechaban, su hijo estaba consciente y había podido comunicarse con ellos.

Utilizando una técnica de escaneo cerebral denominada exploración por resonancia magnética funcional (fMRI) les permitió registrar la actividad cerebral del joven mientras éste contestaba ‘sí’ o ‘no’ a preguntas como “¿tú padre se llama Thomas?”.

“En el primer paciente las preguntas eran del tipo cuál es su nombre o el nombre del padre. No se le hicieron ningún tipo de preguntas de las que no se pudiera verificar la respuesta y desde luego ningún tipo de preguntas con impacto posterior en la vida del paciente”. Davinia Fernández-Espejo

 

Anteriormente, la fMRI había sido empleada en un estudio de tres años de duración para averiguar si existían o no signos de conciencia en 23 pacientes en estado vegetativo. En cuatro de los casos estudiados (el 17 por ciento de ellos) se descubrió que dichos pacientes sí mantenían ciertos niveles de conciencia a pesar de no poder moverse ni hablar. En el caso del joven, los resultados fueron aún más sorprendentes, dado que los científicos consiguieron, además de constatar su consciencia, comunicarse con él. Para ello, el paciente tan sólo tuvo que modular sus pensamientos. Dado que las señales cerebrales asociadas al “sí” o al “no” son complejas y muy similares, los científicos pidieron al joven que imaginara que jugaba al tenis cuando quería decir “sí” y que paseaba por algún lugar cuando quería decir “no”. Pensar en los movimientos del tenis pone en marcha regiones del cerebro relacionadas con las actividades espaciales, mientras que pensar que se está dando un paseo por cualquier sitio activa regiones cerebrales vinculadas con la orientación. Gracias a este cambio en sus pensamientos, y a su reflejo diverso en la actividad neuronal consecuente, los científicos pudieron interpretar las respuestas del paciente a las preguntas que se le realizaron. Posteriormente, los investigadores utilizaron monitores de EEG, en lugar de la técnica de fMRI, para hablar con pacientes en estado vegetativo. La tecnología EEG presenta algunas ventajas con respecto a la exploración por resonancia magnética funcional. Por un lado, es más barata, pequeña y portátil que la fMRI, que utiliza campos magnéticos y ondas de radio para detectar las pulsaciones eléctricas del cerebro. Por otro lado, la EEG genera resultados más rápidamente que la fMRI, lo que hace posible mantener una conversación con un paciente en este estado. Los resultados obtenidos son algo extraordinarios. La comunicación con pacientes en estado vegetativo es una obligación ética y moral, ya que un simple “sí” o “no” en estos casos podría servir, por ejemplo, para tratar de manera ajustada el dolor que puedan estar sufriendo los pacientes.

Routley es el segundo paciente en estado vegetativo con el que el equipo de Owen ha conseguido comunicarse. La diferencia es que con Routley, los científicos han dado un paso cualitativo con profundas consecuencias científicas y éticas. Fernández- Espejo advierte que solo un 20 % de los pacientes en estado vegetativo están conscientes y no hay ninguna señal exterior que indique cuáles lo están y cuáles no.

“La mayoría de los pacientes que están en estado vegetativo no son conscientes, no tienen ningún tipo de comprensión del lenguaje. No sabemos bien lo que significa estar en este estado porque no lo pueden expresar pero sabemos que no tienen ningún tipo de conciencia de su propia situación ni de lo que está ocurriendo alrededor”

“Aplicamos esta técnica a un grupo de más de 50 pacientes que externamente estaban en estado vegetativo y vimos que el 20 % de ellos sí estaban conscientes y lo podían demostrar con la resonancia magnética. Este 20 % es una estimación”, añadió.En el caso de Routley, los investigadores le pidieron que para responder a sus preguntas se imaginase jugando al tenis para decir “no” y caminando por su casa para responder “sí”, mientras se le analizaba con un escáner de resonancia magnética.”Hay una región que está en la parte superior de la cabeza que se activa cuando nos movemos. Y sabemos que esta región se ilumina cuando nos imaginamos ese movimiento. Caminar por las habitaciones de tu casa provoca la misma respuesta, iluminación de un área, pero en la parte inferior del cerebro”.

La investigadora señaló que el descubrimiento y la tecnología abre muchas puertas.

“Tenemos la tecnología que nos permite preguntar sobre cualquier cosa. El problema de preguntar sobre sentimientos es que son preguntas más difíciles de interpretar. Describir un sentimiento sería mucho más complicado y no sabemos hasta qué punto el paciente es capaz de entender la complejidad de esa pregunta”.

“Si imaginamos que un 20 % están conscientes, pueden pasar años y años sin que sepamos que son conscientes. El objetivo principal es identificar a estos pacientes y asegurarnos que reciben una atención que es la que requieren”.

El equipo de Owen preguntó a Routley si sentía dolor y su respuesta fue “no”.

Los próximos pasos de la investigación de Owen y Fernández-Espejo es facilitar las pruebas para detectar los pacientes conscientes, lo que podría lograrse con electroencefalogramas, una técnica más sencilla y barata que la resonancia magnética, y “avanzar en el entendimiento de las causas de este estado vegetativo”.

“Saber qué es exactamente lo que pasa en el cerebro de un paciente para que se quede en un estado vegetativo con el objetivo de saber si lo podemos revertir, si lo podemos tratar”.

El estado vegetativo es una condición neurológica compleja que actualmente se diagnostica mal en un 40 por ciento de los casos (se determina que no tienen conciencia pacientes que sí la tienen). Las causas principales de estos diagnósticos erróneos están relacionadas con la incapacidad de los pacientes para hacer saber que están conscientes. Los métodos de registro de actividad cerebral serían, por tanto, la única vía de detección de la cognición y la conciencia que puedan tener, e incluso de establecer un medio de comunicación con ellos.

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Publicado por en junio 16, 2018 en Casuística, parapsicologia

 

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Caras espontáneas en cemento.

Por Pilar Verdú

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A raíz de mi pequeña intervención en el programa de radio adimensional, muchas personas me han pedido que muestre fotografías de las “caras” que se ven en mi suelo. Como ya expliqué, las formaciones no tienen carácter paranormal, son fruto de la falta de homogeneidad del material, de las numerosas imperfecciones de la superficie y del ambiente propio de una cocina.

No obstante, el hecho de ser un fenómeno explicable y ajeno a misterios, no le hace menos curioso, sugerente y artístico. Llamarle pareidolia o pensar que solo es fruto de la  gestalt o del relacionísmo, es correcto pero  enojaría y ofendería a cualquier pintor, dibujante o escultor. “Señor, su arte no es arte, solo son manchas sobre otras manchas que uno interpreta…..”. Si no tuviésemos esa capacidad de compresión visual, las artes plásticas no existirían. Claro que en este caso, el autor no es humano, ni único, los causantes son factores diversos.

La erosión parcial de la capa superior, de cemento, provoca contrastes de tono al aflorar la capa inferior, de arena y cemento, este es uno de los motivos. En parte, ese proceso de erosión lo precipité involuntariamente, el suelo solo tiene dos años pero, hasta Junio 2004, fecha en la que me percaté de las imágenes y del estropicio que estaba provocando al tratar de quitar las manchas con cepillo y desengrasante,  había llevado a cabo esta limpieza abrasiva un par de veces al mes.  Entonces, por curiosidad, decidí observar la evolución del cemento, desde ese momento, el tratamiento es el mismo para todo el suelo de mi cocina, agua con limpiador y fregona, tratando de no alterar el fenómeno y ver lo que da de sí.

A medida que el tiempo pasa, los vahos, las grasas, los humos de los guisos, el polvo de las suelas al pisar van adhiriéndose, cosas que caen accidentalmente, la humedad ambiental que ronda el 90%, las oquedades, resaltes, depresiones, escamaciones, grietas, todo contribuye. En los seis meses que han transcurrido, el cemento ha adquirido mucha solera, las “imágenes” se ven mas definidas y otras nuevas van surgiendo.

Pedir que no se hagan comparaciones, es del todo inútil, en cuanto mostré mi suelo empezaron a hacerse. Por una parte, el color, distinto obviamente, este es mucho más claro y mate. Los cementos antiguos eran ya de por sí más oscuros por su composición.

Pero no solo existen diferencias, D. Germán de Argumosa constataba algunas particularidades de las imágenes que él estudió, releyendo los escritos, encontré algunas similitudes. Lo que él llamó bivalencia o trivalencia, refiriéndose a trazos de las “caras” que son compartidos con las colindantes, también se observa aquí. Además, esa rareza se extrema al ofrecer imágenes que invertidas son otras imágenes y otras que yo llamo “efecto muñeca rusa”, una cara dentro de otra cara…..

Un pequeño repaso al tratamiento que algunas señoras mayores aún dan en muchos lugares de nuestra geografía. Al margen de los consabidos aceite y petróleo, para disimular las manchas que por natura aparecen, suele usarse:

 -Nogalina disuelta en agua para tintar la superficie, es un colorante vegetal de color café, extraído de la cáscara de la nuez verde, su contenido de taninos le hace repelente de insectos. El inconveniente es que precisa ser protegida con cera para evitar el efecto “aguado”, sino desaparece gradualmente con los lavados en forma poco armoniosa. En el arte, la nogalina tiene su propia técnica y estilo.

-El betún de Judéa, hidrocarburo que se viene usando desde la noche de los tiempos para dar color, lustre, impermeabilizar, entre otras aplicaciones. Este producto en particular, resultó muy útil para algunas técnicas de fotograbado y litografía, se usó en las primeras fotografías.

-La pátina de anticuario, compuesta de cera de abejas y betún de Judéa, también se ha usado para estos suelos, para proteger y abrillantar, el resultado es que las partes hendidas quedan mucho más oscuras y contrastadas.

Sirva añadir que esto no es mas que un ejercicio de observación y deducción, no tengo preparación técnica ni científica suficientes para embarcarme en más y no hay necesidad. Tómenselo como un comentario ilustrado, sin mayores pretensiones que constatar un hecho natural, curioso y hasta bonito con el que me he tropezado. Disfruten de esta pequeña colección de fotos.

 

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Fuente.

 
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Publicado por en diciembre 12, 2017 en Casuística, parapsicologia

 

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Sueños, hijos de un dios menor

Por Marianna Bolko

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En 1991, junto con mi compañero Merlini con quien desde hace varios años trato aspectos clínicos y teóricos de los fenómenos E.S.P. en el psicoanálisis, hice una contribución que apareció en un volumen publicado por Bollati-Boringhieri en relación a los sueños. La exposición establecida a continuación son basadas en referencias tomadas de mi experiencia personal.

Mi contribución se limita deliberadamente a la matriz psicoanalítica freudiana. Voy a considerar algunos fenómenos que se producen durante el análisis de la constelación: transferencia-contratransferencia, para lo cual parece legítimo afirmar la posibilidad de una investigación con herramientas analíticas específicas.

¿Por qué hablo de los sueños y de los fenómenos E.S.P.? Creo que la respuesta más simple y, al mismo tiempo, más cierta es que en la práctica analítica los fenómenos E.S.P. aparecen en sueños.

El sueño y su historia es una expresión de una relación que representa un momento particular de una disponibilidad mutua, la intimidad, la modulación de la experiencia emocional que puede facilita el reconocimiento del fenómeno ESP. El sueño es un “lugar” privilegiado para de los fenómenos ESP, y éstos se han descrito incluso fuera de el. En la literatura psicoanalítica, han sido reportados sueños telepáticos que, aunque no se refieren a la relación analista-paciente, desarrollan su propia fuerza demostrativa, como se fue señalado por Freud sobre su propio material después del proceso analítico sometido. Está claro que el trabajo analítico de los fenómenos E.S.P. puede ser observado por todos lados. Pero especialmente en los sueños, para los que, hablando de sueños y telepatía, el punto de conexión puede ser colocado en el estado de alteración de la conciencia o, de conformidad con la dicción de parapsicólogos, “otro” (y no “alterado”), que ocurre en el sueño, hipnosis, bajo el efecto de drogas, el éxtasis, en la meditación trascendental, en Ganzfeld, etc ..

Es la afinidad entre los fenómenos telepáticos y sueños (estos últimos son la base sobre de la concepción del proceso primario de Freud) para sugerir la existencia de un denominador común en el cambio existencial, una condición en la que ambos ocurren. Su afinidad también se manifiesta en el hecho de que tanto los sueños como los fenómenos E.S.P. se caracterizan por la desorganización de las categorías de espacio, tiempo y causalidad.

Ehrenwald (1978) señala que el “lenguaje olvidado” de la fase simbiótica entre la madre y el niño se puede restaurar en cualquier situación que se proponga en este modelo de relación: una de ellos es el encuadre analítico. Mayor y Miller (1983), señalaron que el “lugar del interpretante” es un medio en el que se conocen y representan  partes del analista y el analizando indistintamente inconscientes, tenga en cuenta que “este proceso es similar al que vemos en la experiencia telepática”. Antes de exponer y discutir sobre los sueños cabe recordar las observaciones más significativas y esquemáticas de Freud sobre la relación entre sueños y la telepatía. También se debe decir que, para Freud, la transmisión de pensamiento y la telepatía eran casi fenómenos equivalentes. La telepatía se ve favorecida por el estado de sueño aunque el mensaje telepático llegue al destinatario cuando un evento externo se lleva a cabo, y sólo puede ser percibido por la conciencia en la noche siguiente durante el sueño .Hay dos tipos de “sueños telepáticos”: En el primero, el mensaje telepático puede considerarse un residuo durante el día que, según el esquema clásico, contribuye a la formación del sueño. En estos casos, “el mensaje telepático(…) no puede cambiar nada en el proceso de formación del sueño…”. En el segundo tipo, el sueño de forma la reproducción de un evento externo transmitido telepáticamente con respecto al que la psique mantiene en una actitud “receptiva y pasiva.” Para este tipo de sueños Freud creía que era una correcta dicción de “experiencia telepática que se producía durante el sueño”. La transmisión del pensamiento es particularmente fácil cuando una representación emerge del inconsciente o, en términos teóricos, cuando una representación pasa desde del “proceso primario” para el “proceso de secundario “

Caso del Dr. Alexander Calvesi

Esta es la exposición de Alexander Calvesi sobre el trayecto que hace para ir a su consulta y da matices de lo que ve y hay en el trayecto:

“Por lo general estaciono mi coche en la Piazza Navona, y luego ando – nunca me canso de admirar la fuente central de la plaza y la fachada de la iglesia de Santa Inés -por la Via del Corso hacia el Renacimiento- hasta alcanzar, con sólo unos pocos pasos de distancia, la puerta del edificio donde esta el estudio dónde se encuentra la casa del analista al que vengo, subo a pie las escaleras (al no haber ascensor), llegando al final de los dos primeros tramos de escaleras, habían vidrieras compuestas por un mosaico siendo un patrón de diamantes rojos y verdes. Entro en la casa-estudio. Por lo general, espero unos minutos antes en una habitación con antiguas mosaicos rojos, en el fondo de la cual había una mesa de madera. En invierno, la sala de espera se calentaba con un pequeño calentador portátil (no había ningún sistema de calefacción). Así que accedo al verdadero estudio, donde entre otras cosas, estaba el sofá y una biblioteca alta y ancha “.

La paciente se encuentra en el segundo mes de tratamiento. Es la primera vez que va a este consultorio e informa a Calvesi sobre un sueño que tuvo días antes de acudir a visitar al doctor:

“Me voy a una especie de consultorio médico en la Piazza Navona, o tal vez cerca de la Piazza Navona, el estudio está situado en un antiguo palacio, de aquellos que no hay ascensor y hay un sistema de calefacción central. Hay un pasillo estrecho de escaleras, todo interno, cerrado, al final de esta rampa hay una vidriera con dos colores: rojo y verde, entonces hay otro tramo de escaleras y otra ventana similar, la puerta de la casa del médico es de madera vieja, robusta. Dentro de la casa veo una especie de sala de estar con una mesa de madera en la parte inferior, veo el antiguo suelo de baldosas rojas, una especie de cama que se parece a una de esas camas de doctor, pero no es realmente así, veo estantes, pero donde no hay medicinas como en los estudios médicos. Veo una vieja máquina de coser.. un estante marrón de madera, viejo, carcomido, está montado sobre un bastidor de hierro, a continuación una plataforma con ruedas “.

Caso de la Dra. Loredana Micati 

G., es un estudiante universitario en el segundo año de análisis. Durante el período experimental del sueño, G. tiene que ir a otra ciudad para asistir a la Universidad, lo que se traducirá en la reducción de los períodos de sesiones y se concentrarían en unos pocos días.

Unas semanas antes de la fase de sueños, mientras G. acababa de entrar en el estudio, Loredana Micati siente un fuerte dolor repentino en el centro del pecho, “Dios Mío” – piensa ella- lo que es una molestia podría llegar a ser un ataque al corazón ¿Debo renunciar para siempre a las actividades deportivas?. El paciente dice: “Al venir aquí me dio un ataque de ansiedad por el miedo, mi corazón parecía romperse, estaba seguro de que iba a morir de un ataque al corazón y estaba a punto de renunciar a venir para ir al hospital.”

Micati  fin de semana a la última sesión con G. el viernes:

El sábado por la noche se reúne con un cirujano y “joven amigo” y le pidió examinarle un bulto en el pecho que se había descubierto hacía unos meses; se fijó la reunión para el día siguiente, domingo por la mañana: “Yo no estaba preocupada, pero consideré mi descuido un poco. Durante la noche soñé con la visita prevista, pero me dio vergüenza como si hubiera matices eróticos por la joven edad de mi amigo, a través de una serie de pasos que había invertido como una figura materna. El domingo me encontré con el cirujano, pero ambos nos olvidamos del problema que yo había mencionado la noche anterior. “

El lunes siguiente G. relata un sueño: “Yo estaba en casa de mi prima, estaban también sus dos hijos. Ella me llama y me pide que mirarle el pecho porque estaba preocupada por el descubrimiento de un bulto, me siento incómodo,.. Yo estaba emocionado y aterrado a la vez “.

En estos dos sueños, tal y como se puede ver, en el paciente se dieron matices de algo que afectaba a la vida de la analista. Pero cada uno de manera diferente. Empecemos por los aspectos formales, recordando la observación de Freud (1921) sobre los sueños telepáticos: “… el mensaje telepático se trata como de una parte del material que contribuye a la formación de los sueños, que también se sufre en el trabajo del soñar. La experiencia telepática prefiere jugar desde el exterior deformando el evento.”

El sueño que Freud había sugerido para estas observaciones fue la de un hombre que sueña que su esposa había dado a luz a gemelos en la misma noche que su hija, en otra ciudad y con un mes de antelación a la fecha prevista.

El sueño del paciente es uno en el que la transformación de la realidad parece ser la más relevante. Se podría decir que la realidad se rompe y luego se vuelve a montar en un orden diferente. Cabe señalar que todo el sueño manifiesto, aunque en diferente orden, representa la realidad emocional y fáctica del analista. Para que este sueño pueda valer en la observación de Freud debe desarrollar su fuerza demostrativa sólo después de procesamiento analítico.

El sueño de la paciente se coloca en el extremo opuesto en el caso de Calvesi: la realidad es, de hecho, casi fielmente reproducida. Casi, porque en el sueño, hay tres versiones: la primera es la parte “que se ve a través de algo estrecho”, la segunda, el entorno único que lo coloca en la sala de espera y el estudio, y la tercera y el más importante, es representada por la presencia de una “máquina de coser antigua”. Es este último elemento el que da al sueño el mágico ambiente presente en ciertas pinturas de Magritte y Delvaux. Sobre este último elemento, se debe tener en cuenta el desarrollo de Calvesi para con el resto del sueño pareciéndose a la realidad, siendo “una experiencia telepática” que parece que tiene el único propósito de atraer su atención.

El sueño del paciente de Micati es una reproducción fiel de la situación del analista, pero con el reemplazo de los personajes: este aspecto recuerda al sueño de tener gemelos reportados por Freud.

Tal vez hay más, porque en el sueño parece estar también representada la situación emocional del analista, como se desprende del sueño y sus posibles consecuencias: la visita no se hace por olvido.

Sobre la base de esta primera aproximación se puede observar que, en todos los sueños, el nivel manifiesto es siempre un mensaje telepático bien reconocible con los personajes, la singularidad y especificidad que Ehrenwald (1978) reunió bajo el término “elemento trazador”. También en el sueño informado por Micati el elemento telepático se refiere explícitamente a la realidad fáctica y emocional del presente, mientras que se informó de los aspectos materiales presentes en el de Calvesi, aunque de manera implícita (la máquina de coser). Uno puede preguntarse si estas diferencias formales son irrelevantes o pueden tener algún significado. Dicho de otra manera: el sueño telepático tiene un significado único, porque lo telepático no es el hecho de que los los pacientes sepan que su analista ha escrito una carta, esto es diferente a saber el tipo de sensaciones y sentimientos en el momento preciso. La telepatía es la situación concreta en el contenido del sueño y esta revela algo.

Dejando en suspenso la cuestión de investigar qué parte juega el paciente en el sueño y lo que son sus identificaciones. El paciente es Calvesi en sí mismo: “Yo voy a …”, pero no sabe que está representando a Calvesi que va a la Piazza Navona. La máquina de coser es en cambio la de su madre, este es el paciente mismo, pero él no sabe que es también la madre de Calvesi: ¿A quién pertenece el coche? ¿Quién es el soñador?

El paciente de Micati es definitivamente el joven cirujano amigo y primo, Micati son dos personas distintas. Pero entonces el paciente es también el analista en sus componentes.

En estos dos sueños hay algo curioso: el soñador ve a su analista como, por ejemplo, por las escaleras del apartamento, en  la Via del Corso y se ponen en marcha, sin embargo todos son los protagonistas.

“Con el motivo de dar a luz ” Freud escribe eliminado la esfera del padre y vinculando a que la psique despierta el deseo inconsciente: Es este deseo la discrepancia entre el contenido manifiesto del sueño y el evento real.

Por lo tanto, es el deseo inconsciente el que anima a todos los soñadores a ser protagonistas, de ponerse en los zapatos de su analista o de personas significativas para ellos en ese momento. Pero, ¿es realmente así?. En el ejemplo de Freud, no se puede imaginar que su padre había soñado con que el deseo incestuoso de su propia hija transmitido telepáticamente. O incluso que el sueño expresa el encuentro de dos deseos complementarios. “Yo soy todas las operaciones del paciente”.

Consideremos ahora el posible significado para el trabajo analítico, atribuido por diversos autores al sueño telepático.

Esquemáticamente, podemos identificar dos posiciones: una primera, mejora el sueño telepático sobre todo la revelación potencial de una situación contratransferencia “negativa” del analista.

La perspectiva de contratransferencia  puede tener las siguientes consecuencias:

El contenido del sueño es muy específico porque proporciona una información en profundidad sobre la situación transferal-contratransferal en vigor en el momento del sueño y detallado; el valor terapéutico que se refiere a la descripción de esta situación no es reconocida, y puede dar lugar a dificultades para el trabajo terapéutico; el sueño telepático no es un medio específico, ya que es, por lo menos, teóricamente admisible para la inauguración de la situación transferencial-contratransferencial ocurrida por otras vías.

Un segundo punto de vista considera el sueño telepático especial para la posibilidad de la experiencia “fusional” o de “co-identidad” para un importante significado terapéutico. Micati en su contexto dice que se “mantengan organizadas y bien diferenciadas (…). La comunicación ESP necesita para superar la barrera de la individualidad porque esta existe.

Las implicaciones de esta perspectiva pueden ser:

El contenido del sueño tiene poco o ningún valor, ya que es la única ocasión en que nos damos cuenta de la necesidad de fusión. Hay pacientes tales como, por ejemplo, el que Micati menta que, para lograr la experiencia de la fusión, antes de usar el sueño prueba otros caminos. En otros pacientes, sin embargo, como el de Calvesi, el sueño telepático aparece de repente, por decirlo así, sin ninguna advertencia.
El valor terapéutico se refiere a la posibilidad de experimentar una situación de fusión, mientras que el mantenimiento de los límites de su individualidad es distintiva.
El sueño telepático (y cualquier otro evento ESP) es altamente específico como factor terapéutico, ya que hay otras posibilidades fuera de ella para hacer la experiencia más elevada.

A partir de la observación de que el material inconsciente del sueño telepático contiene generalmente el paciente y el analista, se ha argumentado (Hollos 1933 Servadio, 1935) que, en principio, se produce un sueño debido a la aparición y la intersección de los componentes inconscientes de ambas “partes formadas con el sufrimiento estructural similar” definido por Calvesi (1980).

En este sentido, Fodor (1942) argumentó que el análisis de un sueño ESP no termina con las asociaciones sólo del paciente, sino que también requiere que el analista y su material onírico. Como se puede ver, incluso en el contexto de la fusión, las cosas son un poco “más complejas, o al menos pueden serlo y el contenido no sería indiferente, porque está vinculado a “las mismas partes” que se reactivaron atrayendo de esta manera la “atención al hecho de que la colocación de clavos en procesamiento analítico no se debe sólo a la del paciente.

A eso es lo que pertenece “la máquina de coser” del sueño del paciente de Calvesi. Como observó el mismo Calvesi, son experiencias originales similares que se entrelazan y pueden encontrar una reestructuración conjunta. El hecho de que usted tenga una regresión en las primeras etapas de la relación (fusión simbiótica…) no daría lugar a una regresión similar de los contenidos. Por último, los pacientes a través de los sueños y otras experiencias ESP pueden satisfacer sus necesidades fusionales que generalmente disponen en una organización psíquica intacta. Ehrenwald señaló acertadamente que los pacientes con trastornos de la personalidad, paranoico o dudosos son capaces de hacer frente a estas experiencias. El nivel de intimidad en los cuales se aplica el riesgo de que se pondría en marcha un colapso de organización psíquica regresiva son incontrolables de forma rígida y están unidas por las defensas primitivas.

En conclusión: los artículos de Freud, “Psicoanálisis y telepatía” (1921) y sobre todo “El significado oculto de los sueños” (1925) ya plantearon este problema: la capacidad de la vidente de “leer” el deseo reprimido de los que la convocan, Freud cambió no obstante en la consideración general de que “un deseo intenso junto con los pensamientos inconscientes y los conceptos que se derivan de ella son recuerdos con un tono emocional muy fuerte” y pueden ser fácilmente transmitidos. Jones, sin embargo, no era de la misma opinión aunque la considera aceptable desde el punto de vista de la integridad de la teoría psicoanalítica de los sueños.

Es el momento que en la actualidad se tomen en serio los problemas que atormentaban a Jones, ya que la historia está haciendo de una manera su justicia.

 
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Publicado por en junio 18, 2017 en Casuística, parapsicologia

 

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Transmisión telepática cualitativa

Por Hans Bender

 

Una fuente de información de la investigación parapsicológica es la experimentación cualitativa con los sensitivos, los mediums. Me limitare a mostrar algunos aspectos de la telepatía que proceden de las experiencias cualitativas, las cuales se escapan a la investigación puramente estadística.

Un ejemplo de ello es la transmisión de dibujos efectuada por el escritor americano Upton Sinclair con su esposa y las experiencias de René Warcollier, antiguo director del Instituto Metafísico de París.

Sinclair consiguió transmitir dibujos por vía telepática a su esposa Craig hasta distancias de doscientos kilómetros. Publicó sus experiencias en el libro Mental Radio en 1930. Es interesante el detalle que para una traducción al alemán, que se proyectó, pero que no llegó a publicarse, Einstein el eminente físico, escribiera un prólogo muy favorable.

No hay que descartar de esas experiencias más que un rasgo que se encuentra a menudo en las transmisiones telepáticas: sólo se percibe una imagen cuya significación es desconocida para el sujeto. Sinclair escribe sobre este punto: “A veces mi esposa hace un buen dibujo del objeto pero lo define mal. Yo dibujaba un azadón, ella percibía la forma pero decía “quizás tijeras o lentes con abrazaderas largas para los oídos“. Cuando Sinclair -el agente- dibujaba un reno con su típica cornamenta, su esposa reproducía una forma que recordaba la cornamenta pero calificaba a su dibujo de “rama de acebo”. Sinclair añadía por comentario que desde el punto de vista psicológico era interesante fijarse en el hecho de que los renos y las ramas de acebo estaban relacionados para su esposa, desde la infancia, con la Navidad.

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Observamos bien a menudo que la información telepática no es comprendida por el percipiente que interpreta su impresión según sus propias asociaciones de ideas. La percepción extra-sensitiva presenta raras veces los rasgos de una verdadera cognición, es más como una emergencia de imágenes cuyo significado permanece dudoso. Así, los mediums no tienen criterio alguno para un juicio de la realidad: no pueden discernir entre unas imágenes producidas  por su fantasía y otras inducidas por una información paranormal. Además, las impresiones paranormales son muchas veces fragmentarias y no suministran más que un aspecto de lo que tiene relación con el contenido de la transmisión. Ya lo hemos visto en el caso de la cornamenta del reno.

Otro ejemplo nos lo mostrará con más detalle: Warcollier intentaba transmitir la fotografía de un grupo de soldados a cinco percipientes que se hallaban a cierta distancia de él, en otras habitaciones. El se hallaba en el grupo fotografiado y al empezar a concentrarse en los soldados con sus bayonetas caladas, pensaba en las trincheras, en las alambradas y en el paisaje desnudo y cretáceo de la campiña polvorienta donde se había hecho la fotografía.

Doris, una de las percipientes, remarcaba: “Brazos yertos, una impresión de fuerza, de cosas puntiagudas, que causan heridas y hacen llorar, de batalla. Un montón de latas mohosas detrás de unas alambradas”. Luisa escribía: “Un soldado, parece un granadero, con un sombrero de piel de oso” y una tercera: “El sol de Waterloo, un campo de batalla, espadas y fusiles, caballos muertos, idea de muerte“. Otra vio: “Montañas en la nieve, paisaje blanco sobre el cual aparecen unos puntos negros, hombres quizá”.

Warcollier dice que la última impresión es exactamente lo que él había pensado de la campiña polvorienta y es indudable que los percipientes tuvieron por blanco su pensamiento.

 
Fuente: Los fenómenos parapsicológicos como objeto de la investigación científica.

 
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Publicado por en junio 11, 2017 en Casuística, parapsicologia

 

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