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Ectoplasmas, médiums y trance.

Por R. Mangieri

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En algunas ocasiones el ectoplasma atravesó la pared de gasa, haciendo sonar un tocadiscos tras algunos tanteos. Después de la sesión se constató que el ectoplasma había rasgado un gran papel de seda negro.

         Gustave Geley, L´ectoplasmie et la clairvoyance, 1924

Este ensayo se focaliza sobre lo que dentro de la tipología de fenómenos paranormales o parapsicológicos se ha denominado como ectoplasmia, la generación-producción de materias, substancias o “cuerpos” a partir del performance (desempeño, acción, dinámica corporal) de un sujeto dotado de ciertas competencias, un médium, cuerpo-sujeto mediador de un evento ectoplasmático, un suceso más o menos regulado y codificado que bien podría ser incluido en el universo semiótico de las dramaturgias sociales en sentido amplio. El sujeto-médium es un actante y un actor en el marco de un performance paranormal que hace posible la realización de una transformación signica. Esta transformación, la cual requiere de una determinada configuración espacio-temporal, implica la producción semiótica de materias y substancias, más precisamente de una semiosis de frontera o de límite productivo entre el continuum amorfo  disponible y la substanciación.

Eventualmente esta substanciación puede alcanzar plenamente o no el nivel de la forma de la expresión y de hecho, tal como diríamos en referencia al modelo de Peirce, pasar de la hipoiconicidad (la primeridad en estado casi “puro”) al reconocimiento pleno de una figura-cuerpo del mundo natural. Relato accional de transformación material, modo de producción sígnica que combina tanto la ostensión, como el reconocimiento y la invención (Eco, 1975), el performance mágico (del mago, del médium y otras figuras-cuerpo análogas instalada en este tipo de discurso multimodal) pone en juego diversas competencias, no opuestas sino polares y graduales entre dos figuras netas: el mago (ilusionista, prestidigitador, manipulador de los estados hipnagógicos) y el médium (figura-cuerpo mediadora, eslabón, conector).
Una de las diferencias más substanciales entre ellos es el nivel y la calidad de la competencia performativa y accional que deben mostrar o exhibir en la dramaturgia social de la cual son actores especiales: si por un lado el mago debe saber-poder controlar las fuerzas, las energías, los objetos y dispositivos del performance mágico, el médium no controla (en todo caso no completamente) esas fuerzas, energías y objetos. El mago debe ser dueño y señor del funcionamiento de todos los artilugios y fenómenos para que el proceso semiótico de la ilusión encaje progresivamente y perfectamente en el efecto de lo maravilloso y lo extraordinario.

El médium, debe ser apto para poder ser el depositario especial de una fuerza, una energía extraña, el cuerpo-vehículo esencial de un proceso del cual no tiene el control, sujeto de un performance en el cual (más específicamente) no puede-debe tener el control consciente e intencional. Cuando el médium actúa lo maravilloso y lo extraordinario deben ocurrir al margen de su intención. El mago es un agente en el interior de un mundo posible diagramado sobre acciones intencionalmente orientadas. El médium es un agente que forma parte de un mundo posible poblado de accidentes y acciones no-intencionales (Dölezel, 1999) El mago no puede fracasar estrepitosamente mientras que el médium puede permitírselo.

En algunos de los manuales y textos más autorizados de parapsicología la ectoplasmia se incluye dentro de la teleplastia la cual se entiende como la facultad o poder de una persona-médium para generar-materializar objetos, cuerpos, formas bajo ciertas condiciones y circunstancias:

La teleplastia es la objetivación de las formas, la objetivación de las representaciones y sobre todo la creación de personalidades más o menos semejantes a los seres vivos. Estas materializaciones  efímeras se hacen y se deshacen con la rapidez del pensamiento de quien las crea. Son a menudo incompletas, como si no hubiese alcanzado materia para terminarlas; se ven dedos, manos y cabezas que parecen suspendidas en el aire o se desprenden de un ectoplasma amorfo. Las formas presentan diversos grados de consistencia y van desde el fantasma transparente e impalpable hasta seres completos que parecen organizados y vivientes como nosotros (Sudre, 1965: 293) resaltado nuestro.

En los juegos terminológicos de la cultura espiritista del siglo XIX y del siglo XX se propusieron varios nombres para este grupo heterogéneo de fenómenos: el docente de Cambridge Frederick Myers (cuya obra en dos volúmenes sobre el tema fue leída con interés y analizada por el mismo Charles Sanders Peirce) propuso en 1904 el termino ectoplasmia (Myers, 1886), mientras que el psicólogo y fisiólogo francés Charles Richet acuñó el término ectoplasmia (Maxwell-Richet,1905; Richet, 1922). Muchos otros hablan de teleplastia en general o de ectoplastia, pero la raíz común de todas estas derivaciones es plasis, la acción de modelar, junto a plasma el objeto ya modelado y plastes el modelador o agente que realiza la acción de modelar la materia a su alcance.

Los manuales generales más consistentes establecen una clasificación general (no cerrada aún) entre varios tipos de fenómenos parapsicológicos: la telergia (poder o capacidad de generar fluidos, magnetismos, electricidad), la prosopopesis (capacidad y poder para personificar-mimetizar personas conocidas o desconocidas), la tiptología (creación-generación de ruidos, sonidos), la telekinesia (poder para mover y desplazar objetos, cosas, seres), la fotogénesis (poder-capacidad para crear imágenes, halos, luces), la telepatía (poder para comunicarse a distancia), la criptestesia (poder para descifrar y emitir mensajes en códigos desconocidos), la cristalomancia (capacidad para visualizar imágenes de situaciones en un cristal), la autoscopia (capacidad y poder para visualizar interiormente el cuerpo). La ectoplasmia también ha sido objeto de una serie de diferenciaciones y clasificaciones, entre ellas: la impresión o vaciado ectoplasmático que se produce cuando una forma teleplástica es generada a partir de la emanación del fluido material a partir del médium el cual se imprime sobre una materia determinada y siguiendo lo que podemos denominar como calco o impronta un signo de reconocimiento (Eco, 1975:285). Otro vasto grupo de ectoplasmias puede definirse como ectoplasmas por eyección o emanación directa del cuerpo del médium (boca, orejas, zonas genitales). Este vasto grupo de funciones- signo puede a su vez subdividirse en virtud de sus rasgos de movilidad, densidad, prensilidad, velocidad de aparición-desaparición, color y textura.

Si nos referimos a los relatos construidos en el interior del discurso mágico, podemos agrupar un conjunto de rasgos esenciales del ectoplasma (Heuzé, 1922).

En primer lugar, es un cuerpo-substancia que emana del cuerpo proyectándose fuera hacia el espacio circundante dándose a la percepción durante tiempos breves y sorpresivos. Su color es blanco o blancuzco, gris, a veces negro. Posee una consistencia viscosa, no dura, incluso puede ser elástica o plástica y maleable. Posee luminescencia, es expansivo, evanescente y vaporoso. Una de sus cualidades materiales una vez eyectado del cuerpo del médium es el poder modelarse libremente y tomar formas variadas, amoldándose a objetos y seres que amueblan el mundo real externo, copiando o reproduciendo su forma total o parcialmente.

Pero lo que queremos focalizar es sobre todo el rasgo de su proyección eyectiva junto a la velocidad de aparición, desplazamiento y modelaje. El performance de esa eyección cinética de una materia extraña, evanescente y vaporosa que invade el espacio y que funciona como un puente de materia entre dos mundos, el mundo cotidiano del aquí y el mundo extracotidiano donde lo maravilloso y lo misterioso se reúnen (Geley, 1924). A otro nivel, la fenomenología y la semiosis del ectoplasma parecen basarse en el imaginario humano de la generación de otro ser, objeto o cosa sin la mediación visible o aparente de agentes causales externos.

Buena parte del imaginario socioantropológico de las culturas humanas se ha configurado históricamente sobre la base de este principio, un deseo profundo que podría definirse como la puesta en escena ( ritual, social) de una capacidad para “parir”, emanar, producir un cuerpo (extraño, misterioso, no completamente conocido). Una suerte de reproducción animal por gemación, división binaria, tal como es catalogada en los manuales de reproducción asexuada, cercana también a las formas visibles de una multiplicación vegetativa del cuerpo.

La ectoplasmia, uno de los procesos polimorfos centrales del performance mágico espiritista, puede considerarse como un repertorio de funciones-signo ostensivas, un modo de producción semiótica que se ubica en principio dentro de las ostensiones. Pero se trata de una ostensividad no-intencional: los cuerpos, entes o cosas emanan de su cuerpo en un estado especial denominado hipnótico o hipnagógico, letárgico. Para Umberto Eco la ostensión se produce cuando:

Es un objeto o evento, producido por la naturaleza o por la acción humana (intencionalmente o no) y existente como hecho en un mundo de hechos, es seleccionado por alguien y mostrado como la expresión de una clase de objetos de los cuales es miembro, La ostensión representa el primer nivel de la SIGNIFICACION ACTIVA y es el artificio utilizado por dos personas que no conocen la misma lengua (Eco ,1975:294).

La inclusión del sentido de un acto humano no-intencional y más adelante de una pragmática de la significación como base de este tipo de funciones-signo (“significación activa”) hace posible incluir los ectoplasmas en esta zona de los modos de producción semiótica, aunque de hecho pueden considerarse como actos, serie de acciones, performances que se conectan simultáneamente con otros modos de producción: el reconocimiento (cuando ocurren vaciados de materiales o improntas de cosas, seres conocidos), la réplica (cuando el ectoplasma reproduce la forma de un objeto en el entorno inmediato), la invención (cuando las teleplastias sobrepasan el nivel básico de reconocimiento y de réplica dando lugar a fenómenos perceptivos novedosos).

Atendiendo a las descripciones fenomenológicas y las representaciones visuales y fotográficas de la ectoplasmia, estas ostensiones no se ajustan completamente a la pragmática de un lenguaje a través de objetos o cosas, al menos en su sentido restringido (no es lo mismo la comunicación a través de objetos de uso como en los relatos de Jonathan Swift) pero pueden incluirse en su definición , agregando otras propiedades que quedan fuera del sentido primario de la racionalidad de la acción de mostrar. Por ello agregaríamos al rasgo general de la ostensividad no-intencional el rasgo de la invención y de la estilización (Eco, 1975: 301-302).

Fenómenos y construcciones discursivas como la ectoplasmia (además de todas las tipologías enumeradas en el campo de la magia simpática espiritista) mantienen una suerte de homología estructural con la definición del signo inferencial y abductivo del modelo de Charles Sanders Peirce y con el cuadro tipológico que Umberto Eco propuso en su Tratado de Semiótica (Eco, 1975).

Como sabemos el signo peirceano se define por una operación general de transposición de lugar, de ocupación parcial (nunca completa) del lugar del objeto o referente por el representamen o expresión , que no solamente cumple una finalidad transpositiva sino sobre todo epistemológica y heurística. La dimensión topológica del modelo de Peirce (ese “estar en lugar de..”) No significa tanto el ocupar el mismo lugar sino el de expresar, manifestar las múltiples e inagotables propiedades del objeto en la forma de la semiosis ilimitada (Peirce, 1958).
El cuadro de Eco tiene una estructura abierta de cuatro dimensiones: el trabajo físico sobre la consistencia de la materia, la ratio relativa a cada función-signo, el tipo de articulación y el tipo de codificación (hiper o hipo-codificación).

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Decidimos ubicar provisionalmente a la ectoplasmia en una zona de producción semiótica que tiene como centro la frontera entre el reconocimiento y la ostensión pero que se extiende hacia la zona de las réplicas y las invenciones. Lo que nos impulsa a este tipo de decisión es el rasgo eyectivo-dinámico y vectorial de los ectoplasmas unido al rasgo de singularidad  y testimonio (tal como aparece reiteradamente en las descripciones, definiciones parapsicológicas y en buena parte de las imágenes visuales). Pero al mismo tiempo , debemos considerar las variaciones productivas que expanden el rasgo ostensivo-vectorial del ectoplasma hacia la réplica (el ejemplo de los calcos físicos, de las apariciones o grabados icónicos de figuras reconocibles y estilizaciones) y la invención (emisionesmateriales ectoplasmáticasmuyhipocodificadas) que al carecer del reconocimiento funcionan como ostensiones inventivas tales como fluidos, halos, materias evanescentes, funciones-signos que colocan la percepción en el borde del continuum aún no-codificado por el discurso.

Los rasgos de estas construcciones discursivas, ficcionales, estéticas., metapsicológicas, de emanaciones, proyecciones, conexiones, propagaciones de signos materiales, artificios semióticos que quieren, saben y pueden manifestarse como interpretantes del imaginario humano depositado en el eje del deseo de la producción y la transformación de la materia. En el parto y la gemación de entes, seres, objetos a partir de un agente dotado de ciertas capacidades, un sujeto capaz de asumir el  “riesgo” del performance dramatológico ligado a la modalidad del trance.
Dentro del amplio espectro de una semiótica de la magia debemos tener en cuenta una pequeña enciclopedia semántica sobre la performatividad de los entes de emanación y sus significaciones. Todo este abanico  de dramaturgias bien podría pertenecer tanto a las tácticas semióticas de la magia por contacto o a la magia homeopática (Frazer, 1955). También desde una mirada más interna a la semiótica, a una combinación de la magia indexical y la magia simbólica (Nöth, 1997).

En los ritos de trance son las sombras, las trazas, las vibraciones, los dobles, las varias materias y substancias que geman del cuerpo del médium (o del oficiante, del operador mágico) que al nascer proyectadas hacia el mundo natural invaden el espacio circundante adquiriendo una dimensión física lenta o sorpresiva (Devéroux,1973).Todo este proceso o buena parte de él parece descansar sobre esa eficacia simbólica de la emanación material de una evanescencia temporal que deja sin embargo las huellas, las improntas, de su aparición en el mundo. Un motivo que, sin duda, resulta fascinante dentro de la experimentación artística por su conexión profunda con los imaginarios humanos de la creación, de la invención.

No es casualidad (sino conectividad de una interpretancia que reposa sobre un mismo objeto dinámico de la semiosis) que así como en los gabinetes de médiums paranormales aparecen las gazas, las telas transparentes, los fluidos casi inmateriales, en las propuestas de los artistas contemporáneos aparece el humo del cigarrillo, los algodones que flotan, pañuelos que emanan, alientos materializados por el cambio de temperatura: breves nebulosas personales, ligados al cuerpo que los produce en la forma más “pura” de la contigüidad del index y al mismo tiempo, las reverberaciones interpretativas de aquello que aún evade el código, la norma, el logos y, por tanto, puro artificio del invención proyectiva articulada sobre el imaginario.

Queremos concluir este trabajo con la reiteración de algunas propuestas del historiador y etnólogo italiano Enesto Di Martino sobre el mundo mágico en general que nos parecen significativas y relacionadas con algunas cosas de las cuales hemos venido planteando, Di Martino, decía a comienzos de los años cincuenta que uno de los principios fundamentales de la magia es de la generación de un estado dramatológico existencial a través del cual los sujetos deben disponer, aceptar y arriesgarse en ser los actores sociales principales de un relato de riesgo y de rescate, un relato de desafío a los procesos de dispersión intersubjetiva.

Por tanto, procesos dramatúrgicos y existenciales en los cuales el sujeto acepta “…perder las dimensiones de su existencia en el mundo a través de la soledad, el aislamiento, el viaje y el tránsito, el descenso al inframundo , de los demonios, el paso por la tempestad, el encuentro con lo otro desconocido” (Di Martino, 1948:148).  El escritor italiano nos hablaba del drama existencial mágico que se inserta en este tipo de performatividad donde el cuerpo frágil (del mago, del médium, del shaman u operador mágico) debe ser ayudado por un colectivo para “descender” o conectarse con otros mundos no visibles y regresar de nuevo a este mundo. El sujeto-cuerpo de la trance ectoplasmica es un cuerpo frágil que debe encontrar la competencia para funcionar como puente material entre mundos y espacios. De hecho en varias culturas actuales (a pesar de la extensión silenciosa de la globalización y sus efectos notables sobre la de-semantización del mundo) se cultivan las tácticas grupales o sociales de la producción controlada de experiencias traumáticas necesarias para lograr que los sujetos puedan renovar sus puentes con el mundo.

Las prácticas artísticas en general, vinculadas de algún modo con el sentido profundo de estas experiencias rescatan de algún modo, alejándose del simple efecto-espectáculo del consumo, la necesidad humana de las tácticas del ilusionismo, del aparecer-desaparecer, de la huida temporal a los otros mundos del imaginario dramatológico de nuestra existencia y de nuestra memoria.
Lúdica y ética de relatos y procesos performativos en cuanto experiencias que pueden lograr que tengamos una experiencia (una erlebnis) de frontera entre el ser y el no-ser, entre un sí-mismo y ser-el-otro. Un vaivén de mundos que, aunque sea posible solo sobre la base de una suerte de suspensión de la incredulidad, puede conservar la eficacia de restituir lazos sociocolectivos sin hacernos perder la significancia del viaje y la travesía personal.

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Publicado por en julio 24, 2017 en Artículos, parapsicologia

 

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Estudio cerebral en médiums podría revelar problemas psiquiátricos.

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Un estudio realizado en el año 2012 sobre imágenes de los cerebros de un grupo de médiums brasileños, mientras estaban en un estado disociativo o de “trance” puede arrojar luz sobre las “desastrosas condiciones psiquiátricas como la esquizofrenia”.

Los investigadores utilizaron la tomografía computarizada por emisión de fotón único (SPECT) para escanear los cerebros de 10 médiums que se encontraban en un estado de trance mientras estaban haciendo psicografía, una práctica en la que se cree que una persona fallecida o espíritu escribe a través de la mano del médium.

Los resultados mostraron que los médium que se consideraban con más experiencia tenían niveles significativamente más bajos de actividad en varias áreas del cerebro, como el hipocampo izquierdo, la circunvolución temporal superior derecha, y las regiones del lóbulo frontal de la corteza cingulada anterior izquierda y giro precentral derecho durante la psicografía frente a otros que no se encontraban en trance.

Sin embargo, los médiums menos experimentados mostraron mayores niveles de flujo sanguíneo cerebral en las áreas frontales.

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Andrew Newberg

Según del Dr. Andrew Newberg, autor principal del estudio y director de investigación en el Centro de Myrna Brind de Medicina Integrativa del Thomas Jefferson University Hospital -Philadelphia, Pennsylvania, dijo a Medscape Medical News:

“Creo que este tipo de efecto del entrenamiento entre los dos grupos fue interesante. Cuando alguien está más decidido en su intención, pueden trabajar más duro, como se muestra por el aumento de los niveles de activación en el área de procesamiento cognitivo”.

Por ejemplo, alguien que está aprendiendo a tocar el piano es muy consciente de mover los dedos y golpear las teclas correctas. “Pero a medida que te conviertes en un experto, lo haces casi sin pensar, y disminuye la actividad cerebral”, explicó el Dr. Newberg.

“Esto es parte de una gran área de investigación, que pregunta: ¿cuál es el impacto de las diferentes prácticas espirituales y experiencias sobre nuestro bienestar? ¿Son compatibles con una buena función cognitiva y un buen estado emocional, proporcionando algo beneficioso para las personas?”.

Prácticas Espirituales

El Dr. Newberg y sus colegas han realizado una investigación que examinó la función cerebral durante las prácticas como la meditación y la oración. Refiriendo lo siguiente en un comunicado:

“Como es bien sabido, las experiencias espirituales afectan la actividad cerebral. Pero la respuesta cerebral a la mediumnidad, la práctica de supuestamente estar en comunicación con o bajo el control del espíritu de una persona fallecida, ha recibido poca atención científica”, 

Para el estudio, los investigadores se centraron principalmente en la corteza prefrontal y el cingulado anterior, las áreas del cerebro que se sabe que están implicadas en la red de atención del cerebro.

Además, también se evaluó el hipocampo y la región temporal superior, que están implicados en la recepción de lenguaje, y el giro precentral, que puede estar relacionado con la escritura.

Diez médiums de edades comprendidas entre los 33 y 59 años (mujeres 60%) del área de Sao Paulo, Brasil, fueron incluidos. Cada uno era diestro, se consideró que tenían una buena salud mental, e informaron haber realizado 2 a 18 psicografías al mes durante 15 a 47 años.

Cinco de los médiums fueron considerados como novatos (edad media, 48,6 años), mientras que los otros 5 tenían por lo menos 20 años de experiencia (edad media, 48 años). Ninguno de ellos había obtenido beneficios económicos por la realización de psicografía para otros.

Ausencia de Focus

Todos los participantes fueron inyectados con un marcador radioactivo y fueron escaneados utilizando SPECT para evaluar las áreas del cerebro que estaban activas e inactivas durante la práctica de la psicografía, que incluye que el médium entre en un estado de trance,así como durante las actividades de escritura controlada en su estado normal de conciencia .

Las muestras de escritura producidas durante ambos tipos de conciencia fueron examinados y marcados por un lingüista brasileño y experto en literatura.

Los resultados mostraron que durante la psicografía, el grupo de médiums con experiencia tenían menores niveles de actividad en los culmen, el hipocampo izquierdo, la circunvolución occipital inferior izquierda, la cingulada anterior izquierda, la circunvolución temporal superior derecha, y el giro precentral derecho que cuando se estaban llevando a cabo las tareas normales de escritura (P <.05 general en comparación con los médiums menos expertos).

Las áreas del lóbulo frontal se asocian con el razonamiento, la planificación, la generación de lenguaje, el movimiento y la resolución de problemas, reflejando una falta de enfoque o centramiento en éste área durante la psicografía.

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Los médiums con menos experiencia habían aumentado más significativamente los niveles de flujo sanguíneo cerebral en estas regiones del cerebro durante la psicografía que durante la escritura normal (P Además, los resultados de complejidad para todas las muestras de escritura producidos durante la psicografía fueron significativamente mayores que para aquellos controlados durante la escritura (P = .007), como lo fueron las puntuaciones sólo de los medios experimentados (P = 0,04).

Correlatos neurofisiológicos

El comunicado final de este estudio aporta los siguientes explicaciones:

“Una especulación es que a medida que disminuye la actividad del lóbulo frontal, las áreas del cerebro, la escritura mediúmnica, el resto de estructuras están más desinhibidas (similar al uso de alcohol o drogas), de modo que la complejidad global puede aumentar”.

“De una manera similar, el rendimiento de improvisación musical se asocia con menores niveles de actividad del lóbulo frontal, lo que permite una mayor actividad creativa”.

Sin embargo, los investigadores señalan que esta actividad de psicografía, así como los estados durante el uso de alcohol / drogas, son “bastante peculiares y distintos”.

“Aunque la razón exacta es difícil de alcanzar en este punto, nuestro estudio sugiere que existen correlatos neurofisiológicos de este estado”, dijo el Dr. Newberg.

Tras la obtención de datos se realizó una comparativa sobre la actividad cerebral en estos médiums y con lo que sucede en aquellos que han aprendido un nuevo idioma. Inicialmente, la persona a menudo trata de traducir cada palabra, pero tiempo después esto se anula para empezar y razonar y pensar en el nuevo idioma.

“Sigues hablando el mismo idioma. Sólo estás cambiando la forma en que tu cerebro se activa durante ese ejercicio en particular”, dijo el Dr. Newberg.

Señaló que se está a la espera de futuros estudios que examinen algunas de estas cuestiones.

“Las diferentes líneas de investigación se están uniendo en un desarrollo prometedor apuntando hacia una mayor comprensión profunda de la conciencia y la disociación”.

“El presente estudio proporciona datos preliminares útiles y señala la utilidad potencial de estudios epistemológicamente informados en profundidad … para mejorar nuestra comprensión de la mente y su relación con el cerebro.” 

No es místico

Al comentar sobre los hallazgos para Medscape Medical News, Charles L. Raison, MD, profesor asociado en el Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina y de la Escuela de Ciencias y Consumo de la Familia Norton de la Universidad de Arizona en Tucson, dijo que el estudio es interesante – tanto de forma específica y de una manera generalizable para los psiquiatras.

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Charles Raison

Según el Dr. Charles Raison:

“Este estudio mostró que las personas tenían diferentes patrones de cambios en el cerebro cuando se encontraban en las experiencias disociativas, algo muy similar y conocido con lo que solía llamarse trastorno de personalidad múltiple y trastornos como esos”.

“Así que desde un punto de vista científico, no debemos ser sorprendidos por estos resultados. Hay una gran cantidad de evidencia de que nuestro funcionamiento mental, la forma en que pensamos y lo que sentimos y las experiencias que tenemos, parece ser creado por el complejo funcionamiento del cerebro.”

Según informó Medscape Medical News, el doctor Raison y cols. publicaron recientemente un estudio en las Fronteras de la Neurociencia Humana que mostró que los adultos que se sometieron a los 2 meses de cualquiera de los 2 tipos de entrenamiento de meditación tenían una mayor respuesta a los estímulos emocionales en la amígdala derecha que los de un grupo de discusión de la salud.

“La gente tiene un increíble interés en la meditación. Y hemos aprendido que la meditación cambia la forma en que el cerebro responde a cosas. Eso es fascinante para la gente. Pero también sabemos que puede hacer crecer partes de su cerebro al aprender a hacer malabares”.

“La cuestión de si las prácticas espirituales de los fenómenos disociativos generales y específicamente pueden cambiar el funcionamiento del cerebro también es muy interesante para las personas, pero en realidad no deben sorprenderse por estos hallazgos. Y yo no veo nada particularmente místico sobre lo que estos autores encontraron .”

Comprender los cambios cerebrales

El doctor Raison, que anteriormente fue profesor asociado y director clínico del Programa Mente-Cuerpo de la Emory University School of Medicine en Atlanta, Georgia, agregó que también tiene sentido que los médiums más experimentados mostraran diferentes patrones de actividad.

“No podemos tener una visión general de lo que un médium está haciendo realmente o si está en un estado de meditación avanzada. Pero con el tiempo, se obtiene más competencia en una actividad y se hace más automática. Eres capaz de hacerlo con circuitos de control más eficientes y menos esfuerzo.”

Señaló que a le gustaría ver un estudio de seguimiento que analice si inducir patrones de cambio cerebral visto en estos médiums podría producir experiencias similares o sentimientos de disociación.

“Eso sería muy útil para la comprensión de ciertos fenómenos en condiciones psicóticas, como alucinaciones en la esquizofrenia -. Especialmente el tipo que da la sensación de ser controlado o manejado por una fuerza externa”

Agregó que los resultados son también trasladables a los trastornos disociativos. “Estas son las condiciones terribles y catastróficas. Para estas personas, su conciencia es como un queso suizo, ya que entran y salen de la conciencia.”

“Para los psiquiatras, la mediumnidad podría ser un modelo para comenzar a entender cómo el cerebro cambia involuntariamente en estas condiciones psiquiátricas desastrosas”.

Fuente.

 
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Publicado por en enero 1, 2016 en Artículos, parapsicologia

 

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Significado Transcultural de Los Estados Alterados De Conciencia.

Por Gustavo Cia

Introducción

Es conocida la relación que poseen los resultados de las investigaciones de abducciones y los mitos de las iniciaciones chamánicas: el abducido o “elegido por los dioses o espíritus sagrados” manifiestan casi el mismo desarrollo en la cadena de eventos: “separación, ordalía y regreso”, temor a lo desconocido, rapto, luminosidad sobrenatural, implantes, mutilaciones, muerte, regeneración y descenso a la tierra con amplitud de la conciencia por el contacto con los Dioses, antepasados o espíritus familiares, además de un designio divino o advertencia a la humanidad. Esta cadena de eventos se encuentra en la mitología de muchos pueblos y civilizaciones antiguas y forma parte también del mito moderno.

Las personas que sufrieron esta cadena de eventos, eran considerados con poderes sobrenaturales: don de ubicuidad, talentos curativos, proyección de la conciencia a lugares distantes, y, sobre todo, la capacidad de comunicarse con el mundo espiritual más allá de los límites de la materia: “los chamanes”.

Estos sabios-brujos, tenían un papel preponderante de índole religiosa y social, eran el nexo entre esta realidad y otra más allá del alcance del humano ordinario. Los toltecas, los mayas, en Centroamérica, como así también los yaqui, los anasazi,, en la frontera norte mexicana y algunas áreas de Nuevo México y sur de California, los nativos australianos y los chamanes siberianos entre otros. También las tribus amazónicas y otros pueblos de Europa y Oriente, tenían la creencia de que ciertos individuos dentro de su grupo étnico estaban en contacto con el mundo espiritual.

Casi todos los diferentes chamanismos de las sociedades “primitivas” utilizaban determinados “lugares sagrados” y administraban “plantas sagradas” o visionarias para inducir Estados Alterados de Conciencia (EAC). El uso de plantas alucinógenas ha formado parte de la experiencia humana por milenios, algunas plantas alucinógenas contienen compuestos químicos capaces de provocar alucinaciones visuales, auditivas, táctiles, olfativas e incluso, gustativas, o de inducir psicosis artificiales que permitían la comunicación con lo sobrenatural. Es importante destacar la importancia de los “lugares sagrados” para el aspirante a la iniciación chamánica y las últimas investigaciones sobre geomagnetismo y síntomas del lóbulo temporal.

También es necesario destacar la repetición en un contexto cultural moderno y tecnológico la misma cadena de eventos entre los abducidos por presuntas inteligencias extraterrestres, y su relación profunda con actividad geomagnética de baja intensidad, y alteraciones o labilidad del lóbulo temporal.

Anatomía De Una Abducción

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La abducción o rapto tiene antecedentes desde 1961 en New Hampshire en las Montañas Blancas. Los protagonistas fueron Betty y Barney Hill, entre las 22 hs. y la medianoche del 19 de septiembre de 1961. Luego de este suceso una oleada de “raptos por parte de extraterrestres” se inició por todo EEUU.

Después en la década de los ´80 (1985), el escritor Whitley Strieber, declaró ser abducido por criaturas grises de 1,25 a 1,50 m. Strieber describe además, sucesos tales como: pérdida de tiempo, amnesia, y la inserción de implantes cerca del oído. Recuerda además haber sido abducido desde niño, y entiende que estos seres o entidades han operado en su conciencia de manera no ordinaria. Describe su experiencia en un libro llamado “Comunión”.

Budd Hopkins en su libro “Intrusos: Los episodios de “Copley Woods”, relata una colección de casos de abducciones que van desde Los Ángeles hasta Nebraska. Este autor sostiene que una raza de seres extraterrestres “los grises”, están abduciendo regularmente a la población del planeta (hombres y mujeres), fecundando artificialmente a nuestras mujeres, y extrayéndoles el feto, para iniciar una cruza humano-extraterrestre con propósitos inconfesables. Sostiene además que implantan a los abducidos sondas que colocan, ora en la cavidad nasal, ora en los oídos, para monitorear al abducido en todo momento. Hopkins sostiene que esta raza, es agresiva y planea conquistarnos.

Cabe destacar en la experiencia de Strieber la modificación de la conciencia, hacia estados Un contacto no es solo un hecho aislado en la vida de un individuo, sino algo que debe verse en el contexto más amplio de su historia pasada y sus experiencias, actitudes, y conductas posteriores al contacto.

Muchos tienen personalidades disociativas, y en algunos casos hasta personalidades múltiples. Son susceptibles ad estado de trance, pero llevan una vida formal, de responsabilidad, cumplen con su trabajo, están al frente de sus familias, carecen de conducta antisocial, pero a menudo eso cambia cuando tienen una experiencia con un OVNl.

Ellos estallan como un volcán en erupción. Sus problemas psicológicos hicieron que imagine la experiencia, o una experiencia real llevó los problemas a la superficie? Sencillamente no lo sabemos. Ciertamente sabemos que, luego de esta supuesta experiencia, los perceptores pueden experimentar alternativos estados de conciencia, entrando y saliendo de estados de trance, durante los cuales pueden canalizar mensajes de entidades de extraños nombres.

En lo que refiere al contenido, estas imágenes carecen de valor. Pero, cualquiera que sea su causa, o su origen, ocurren. Otra cosa que sucede es que, alrededor del perceptor, se desatan fenómenos PSl. Tal vez esto sea de esperar, puesto que los estados alterados o trance inducen a la producción de P.E.S. (Fenómenos Extrasensoriales) y P.K. (Psicokinesis).  Quizá la experiencia OVNI sea un modo para que estas personas se realicen. A veces, resulta que el contacto con el OVNI sirve positivamente a lo que el perceptor necesita ; otras veces resulta que no, y la persona termina peor que antes.

Definición De Estados Alterados

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Sir John Tuke, presidente de la sociedad neurológica del Reino Unido lo define como: “estado mental subconciente secundario, en el cual aparece la doble personalidad ejemplificada en el sonambulismo y el estado hipnótico”. Los sueños deben ser incluidos: aportan experiencias alucinatorias más familiares, y pueden aportar información útil de los procesos inconscientes.

En un extremo se encuentra el trance, la posesión (desplazamiento del yo normal), parálisis, histeria, psicosis e invasión de otra personalidad. En el otro extremo está el sueño, los fenómenos PSI, las ECMs, y otras anomalías. Freud sostenía que el sueño es alucinatorio, es decir reemplaza el sueño por alucinaciones.

Cuando el trance se ubica en el contexto evolutivo, nos damos cuenta que la explicación de Freud posee limitaciones. El contenido alucinatorio de los sueños, más allá de un mecanismo compensatorio debe ser examinado a la luz de la evolución. La vida animal en general se desarrolla en trance, pero hay insinuaciones sobre la existencia de la mente en los termiteros y en las aves que vuelan en bandadas, que sugieren el desarrollo de algo más intencionado que lo que se podría esperar de la simple evolución natural. Es como si la evolución hubiese encontrado una forma de introducir un instrumento que permita a las especies actuar de maneras más sofisticadas de las que, al examinar sus limitaciones, podríamos considerar posibles.

Pero con el desarrollo de la conciencia en el hombre, esto habría causado problemas, desactivar ese poder era necesario para la toma de decisiones. Pero el estrato subliminal continuó desarrollándose y operando. Cuando lo subliminal encontró dificultades en transmitir sus mensajes recurrió a la alucinación.

Los estados alterados, como el trance por ejemplo, son ampliamente temidos por la comunidad psiquiátrica. Desafortunadamente el término clínico “disociación” asociado al trance implica algo que necesariamente necesita ser curado. Los psiquiatras no siempre aprecian su extraordinario alcance. Liam Hudson en su obra “Nightlife” (1986), muestra la influencia de estos estados en la personalidad y la memoria, en nuestros sueños, y en la imaginación. Estos estados han sido fuente de inspiración para figuras históricas de la talla de Buda, San Pablo, Mahoma, etc. La voz del “Daimón” de Sócrates, que lo guió sabiamente, según sostuvo en su juicio, durante toda su vida, y entraba en trance para escucharle. Preocupado por un tema profundo, según Alcíbiades, permaneció en trance todo un día y una noche, como era capaz de hacer cuando su mente estaba absorta en un problema, y entonces, absorto en su meditación olvida comer, beber, y dormir, hasta que alcanza su meta, o recibe algo de luz en el problema que lo acosa.

La Hipnosis y su significado en La Investigación Psi. Ganzfeld y La Teoría De Reducción De Ruido

La hipnosis ha resultado una herramienta útil para explorar el nivel inconsciente de la persona. También es útil para desenterrar traumas profundos. La hipótesis de trabajo en cuanto a PSI ha sido la siguiente: el fenómeno PSI es inconsciente, sin embargo, por medio de la hipnosis se pude hacer tomar conciencia de lo que se conoce inconscientemente. Por lo tanto éste sería el instrumento adecuado para conocer lo percibido por medio de clarividencia, telepatía, precogniciones etc., y se mantiene en ese nivel. Además sería un medio útil para educar al sujeto y enseñarle a distinguir y emplear correctamente lo que está allí depositado; como hacer uso de PSI con seguridad y control. En el conocimiento parapsicológico se distinguen claramente dos pasos:

  1. La adquisición conciente de la información por medio de PSI
  2. La toma de conciencia de su existencia por medio de sueños, “intuiciones”, alucinaciones.

La Dra Louisa Rhine estudia 7.119 casos espontáneos conservados en los ficheros del laboratorio de Duke University y en los que parece estar involucrado PSI y los tres medios o herramientas con los que se hace presente comunmente a nivel conciente:

  1. Intuiciones: en éstas no hay percepción sensorial de ninguna naturaleza, ni hay raciocinio, pero existe una convicción del conocimiento adquirido.
  2. Alucinaciones en estado de vigilia: se trata de ciertas percepciones sensoriales que obedecen no a estímulos físicos (como serían los efectos de las lesiones, enfermedades, o drogas) sino a percepciones extrasensoriales.
  3. Sueños: que de acuerdo con los datos que suministran se los puede dividir en dos categorías: reales o irreales. En los sueños que llamamos reales el sentido está expuesto por medio de imágenes tomadas del mismo acontecimiento, y que luego se ven confirmadas. En los irreales hay una sustitución de personas, situaciones y a veces hasta una proyección de sí mismo.

Por los resultados de muchas investigaciones parece que podemos afirmar que en la hipnosis existe una combinación de relajación y eliminación de la distracción que suponen los acontecimientos externos y que puede favorecer la ESP. Honorton postuló la teoría de la reducción de ruido en el funcionamiento de la ESP, ya que tenía la hipótesis de PSI como un sentido debilitado. Sus investigaciones, basadas en los estados de Samadhi, las técnicas de relajación y concentración de la Meditación, sugeridas por los Sutras de Patanjali, sus experiencias en estados alterados de conciencia (sueños, hipnosis) le llevó a diseñar un sistema de eliminación de ruido interno (procesos mentales, impresiones del mundo externo que golpean los sentidos) llevando al sujeto a la atención interna, logrando excelentes resultados, sobre todo cuando el tiempo de Ganzfeld aumenta.

Proyecciones Extracorporales

La proyección extracorporal la encontramos expresada con otros nombres como  “experiencias fuera del cuerpo” u EFC, proyección astral, experiencia exomática, etc. Para algunos aquí se encontraría la respuesta de la dinámica PSI, clarividencias, telepatía, acción en el campo físico, etc.

¿En que consistiría esta experiencia que habrían tenido algunas personas? Los sujetos la describen como si una parte abandonase el cuerpo físico, alejándose su conciencia con dicha parte. A veces este “doble” como lo definen, se ubica en lo alto de la habitación, cerca del techo, y desde allí dicen ver su propio cuerpo físico durmiendo en la cama, o yaciendo inconsciente en un camino, luego de un accidente, o en una mesa de operaciones. Algunos observan un cordón que los une al cuerpo físico. Este doble es percibido como una formación luminosa de tal modo que aunque todo esté en tinieblas a su alrededor pueden ver sin problemas. Algunos, “unos pocos”, parecen lograr la exteriorización a voluntad. Los investigadores franceses de la época de la Metapsíquica como Charles Richet lo llamaron Bilocación, los que investigaron en hipnosis como Jagot, Rochas, “exteriorización de la sensibilidad”, otros como “desplazamientos”, “experiencias exomáticas”, etc.

Si bien la recopilación de casos espontáneos (por ejemplo Silvan Muldoon, B. Harary, etc) es importante, cuando en el laboratorio se han querido reproducir las llamadas Proyecciones extracorporales no se han logrado experiencias visuales como las que se describen en los casos espontáneos. Esto confirmado por investigadores como H. Irwin y S. Blackmore.

Otro componente que se produce tangencialmente es la aparición de la dinámica PSI causante de ESP y PK con todas sus manifestaciones. Pero cabe preguntarse si la proyección extracorporal y PSI son realmente fenómenos de la misma naturaleza, o si sólo la proyección extracorporal funcionaría como un condicionante para la manifestación de PSI. Todas o casi todas las culturas aceptan la existencia de una Mónada (ki, Atmán, Espíritu, Alma) capaz  de exteriorizarse. Obviamente el impacto cultural es enorme. El Dr. Scheil de la Universidad de Wisconsin afirma que el 95% de las culturas aceptan la realidad de la proyección extracorporal.

Un punto importante es que hasta el día de hoy no se ha logrado probar la existencia objetiva del llamado cuerpo astral, sutil o etérico.

Comprobaciones En El Laboratorio

–Rochas y Durville (1982) exteriorización con hipnosis empleando la fotografía. 60 intentos 2 éxitos (que implican otras explicaciones). Fukurai-Eisenbud (PK y objetivos estáticos)

–Charles Tart (1967-69) Trabaja con sujetos especiales. Chequea variaciones constantes en los ritmos cerebrales, conductibilidad de la piel y presión sanguínea.

Observa alteraciones que se deberían a la carencia de estímulos sensoriales, que provocarían reacciones espontáneas en el cerebro cuyo resultado sería imaginar que se está fuera del cuerpo. Se le han hecho objeciones metodológicas que pondrían en duda la posibilidad de que algunos resultados pudieran deberse a actividad ESP, podrían ser la resultante se estímulos sensoriales  y la brevedad de sus trabajos que no permiten arribar a conclusiones seguras (s. Blackmore). Quizá los resultados puedan deberse a la dinámica PSI y no necesariamente a la EFC.

–Karlis Osis (1971-77) con Ingo Swann provocada a voluntad con controles psicofísicos. Los primeros sin significación. Luego con buenos resultados, aunque al no excluir a PSI (ESP) no prueba la EFC. Osis acepta la dificultad y construye un complejo aparato óptico para determinar si el conocimiento de los objetivos se debe a PSI o a la EFC.

–Robert Morris (1973) con Harary controles psicofisiológicos. Sin significación.

–Targ y Puthoff. Sujetos: Swann y Price. Buenos resultados en la detección de objetos. No se descarta la explicación de clarividencia que cuenta con largos años de comprobaciones.

–Palmer, Vassar y Liebermann (1973-75). Igual método, mismas objeciones.

–Harary y Solfvin: investigadores. Swann, Kokoris y estudiantes universitarios: los sujetos. Objetivos: auditivos y visuales. Sólo Swann tiene resultados significativos. Dichos resultados no excluyen a PSI.

Correlaciones Neuropsicológicas de la EFC

–Mario Capel (1981). Estudia el movimiento REM durante el sueño (EFC).

–Posibles alteraciones del sistema vestibular y la cóclea (mareo, desplazamiento del centro de gravedad) (exteriorización).

–Estimulaciones eléctricas del utrículo y el sáculo (mismo efecto).

–Eliminación o disminución prolongada de estímulos sensoriales (desconexión del sistema reticular ascendente).

–Persinger: Epilepsia del lóbulo temporal (imágenes vestibulares, imaginería astral). Labilidad del lóbulo temporal. Actividad inusual del núcleo hipocámpico-amigdalino-hipotalámico (imaginería, oír voces, entidades). Estos síntomas (en casos patológicos) se reducen con la administración de carbamazepina.

–Vernon Neppe (1990) Síntomas del lóbulo temporal (no patológico) Neppe administró el cuestionario a 6 personas que hablaban de experiencias PSI (incluidas EFC) y otras 6 que no hablaban de ellas (también sujetos sanos).
Primer grupo: 6,2 síntomas .Segundo grupo: 0,3 síntomas. Estadística significativa.

ECM, Trance Chamánico y Éxtasis como Experiencias Transculturales. Significado De Las Mismas

Atendiendo el significado de experiencias cumbre como lo son las ECM y el éxtasis místico, quiero evaluar elementos nucleares de dichas experiencias y tratarlas en un campo diferente tanto al de la psicología tradicional, como al estudio de la función PSI propiamente dicha. Me veo obligado a ello, atendiendo el “significante” implícito en dichas experiencias,  y a su efecto integrador en la personalidad humana.

Si bien dichas experiencias actuarían como “condicionantes” de la función PSI, su universalidad y vigencia merecen que se trate en la investigación psíquica. Escuchemos el caso de un ingeniero de 38 años de  Maryland (EEUU) experimentando una ECM:

“Cuando estuve en el hospital en junio de 1983, estaba tan enfermo que mi doctor ysus colaboradores pensaron que nunca abandonaría el lugar vivo. Una noche, tiempo después de que la enfermera nocturna hubiera pasado a hacerme una revisión, un sentimiento extraño invadió todo mi cuerpo. Supe que estaba muriendo, incluso pude sentir como la energía de la vida se me iba. Un ligero resplandor apareció en la esquina izquierda superior del cuarto. Mientras lo observaba, pareció como si lo viera envolver todo el cuarto y transformarlo en la entrada de un túnel. Comencé a moverme a lo largo del túnel, que doblaba hacia la izquierda y ligeramente hacia abajo, el resplandor siempre en aumento y lo suficientemente lejos como para que en realidad no se pudiera ver cuál era su fuente.
Inmediatamente a mi izquierda parecía haber una ventana, muy parecida a la de los trenes de pasajeros. Del otro lado estaban mi esposa y mis hijos. Al llegar al final del túnel fui consciente de una presencia inmediatamente a mi derecha ofreciéndome mentalmente que escogiera seguir adelante (a partir del final del túnel) o regresar. Supe que sólo podía responder una sola vez; mi decisión sería final. Habiendo escogido mentalmente regresar, la experiencia terminó. Al día siguiente, mi estado había mejorado considerablemente y siguió haciéndolo así con cada día que pasaba, para asombro de todo el mundo”

Ahora vamos a abordar una experiencia en un marco totalmente diferente, pero con las mismas características de las ECM: las experiencias de trance chamánico:

“Los hechiceros amerindios, por ejemplo, Alce Negro, de la tribu sioux oglalas creían poder viajar desde la tierra a otros mundos a través de “un pilar cósmico”, a menudo simbolizado por un poste o un árbol. Alce Negro solía elegir un lugar junto a un árbol para iniciar sus trances. Al poco rato, un espíritu guía, en forma de pájaro, le conducía hacia lo alto a través de una abertura semejante a un túnel y todavía más arriba, hasta llegar a un “tipi” (tienda amerindia clásica) que era un arco iris flamígero, donde Alce Negro se encontraba ante un grupo de “abuelos” y conversaba con ellos. En muchos casos, llegado a este punto, el hechicero se ve sometido a un doloroso desmembramiento corporal, en el transcurso del cual, un demonio extrae todos sus órganos, todos sus huesos, e incluso las células sanguíneas de su cuerpo. Pero luego todo vuelve a su lugar y el hechicero renace espiritual y físicamente, dispuesto a regresar junto a su gente con renovadas energías espirituales”.

Holger Kalweit, antropólogo y experto en chamanismo nos explica en su libro “El mundo del chamán” que la iniciación siempre significa “muerte y resurrección” lo que es el sello mismo de las ECMs.

Me veo obligado a presentar dentro de esta comparación un “fenómeno anómalo” que por su origen, recurrencia y actualidad es inevitable analizar: el fenómeno de las “Abducciones“. Todos hemos oído hablar de luces en el cielo y raptos extraterrestres en la prensa amarillista. Dejando de lado el lamentable contexto en el que se mueven estos fenómenos y su discutida y dudosa procedencia quiero presentar aquí la “experiencia” propiamente dicha, excluida tanto del marco en donde se desenvuelve, como del contexto de los creyentes en la Ufología tradicional de los “Extraterrestres que nos visitan”. Personalmente no creo en los OVNIS, creo sí en los testimonios bien documentados de gente veraz, sometida a tests psicológicos confiables, que han experimentado una situación traumática en un Estado No Ordinario de Conciencia.

Esta situación posee los contenidos característicos de un trauma anómalo, que debe ser revisado junto a los traumas de abuso sexual infantil. Pero además de esto los contenidos de estas experiencias tienen los rasgos de un profundo “shock ontológico”. Quiero entonces hacer un relato breve de una experiencia muy bien documentada y extensamente investigada:  “El caso Andreasson”.

Alrededor de las siete de la tarde del 25 de enero de 1967, la Sra. Betty Andreasson, de South Ashburnham (Massachussets EEUU) fue supuestamente secuestrada por un grupo de seres extraterrestres. Su abducción comenzó con una luz intensa que brilló fuera de su casa y poco después hizo su aparición un grupo de seres de poco mas de 1 m de altura.
Estos seres se comunicaron con Betty y seguidamente salieron flotando con ella y se introdujeron en una nave que les esperaba donde ella fue sometida a un examen. Se encontró sentada en una silla de plástico transparente envuelta en una cubierta hermética llena de un líquido gris. Al cerrar los ojos notó unas vibraciones agradables y a través de un tubo introducido en su boca recibió un alimento dulce.
Se sintió relajada y feliz. Los extraterrestres le colocaron una sonda umbilical que era un test de fertilidad (Betty había sufrido una histerectomía “extirpación del útero” y es evidente que revivió su episodio médico). Después parece que emprendió un viaje a unos reinos extraterrestres. En el apogeo de su aventura, vio un ave enorme que le habló, y a continuación, como el ave fénix, fue consumida por las llamas, acontecimiento que Betty, devota cristiana fundamentalista, interpretó en términos religiosos. Oyó una voz que ella creyó era la de Dios, que le decía: “He decidido enseñarte el mundo” aparentemente a causa de su sincera fe. A continuación, los secuestradores de Betty la devolvieron, sana y salva, a su hogar. La supuesta abducción había durado 3 horas 40 minutos”.

El caso Andreasson presenta imágenes claras de un trauma natal. Por ejemplo los humanoides de Betty eran la clásica variedad fetal; piel grisácea, cabezas desmesuradamente grandes, ojos enormes y narices, orejas y bocas escasamente desarrolladas. Se comportaron como apariciones al pasar a través de puertas sólidas.

El Dr Alvin Lawson (en su hipótesis de los recuerdos perinatales), ha analizado los parecidos entre un humanoide típico y un bebé antes de nacer:  ej: tamaño: 0,90 a 1,70 m (1 m promedio).
“La cabeza del feto es desproporcionada a la cuarta semana de gestación igual que los ojos”.

El psiquiatra Stanislav Grof, con muchos años de experiencia en el uso terapéutico de LSD y de la respiración holotrópica (variación de la hiperventilación) sostiene que las experiencias ECM, proyecciones extracorporales, éxtasis chamánico y abducciones; parecen estar relacionadas con el nacimiento biológico, con posturas fetales incluidas. Obviamente estas experiencias poseen además un contenido arquetípico singular: nacimiento-muerte-resurrección, que no pueden ser ignorados y deben ser evaluados por su significado arquetípico, por su impacto ontológico y significado final. Holger Kalweitt en sus trabajos con el chamanismo lo muestra claramente:

“Descubrimientos recientes muestran que se trata de una experiencia humana universal que en última instancia es accesible a cualquiera y que es relativamente fácil de desencadenar: colocándose a uno mismo en una situación que facilmente podría ser fatal. Cada vez que nos vemos envueltos en un acccidente serio… o cuando nos ponemos gravemente enfermos, o nos desmayamos, o entramos en un estado de trance extático, nuestra conciencia puede hacerse independiente y pasar por una sucesión característica de motivos cercanos a la muerte. Los requisitos previos para tales experiencias de la muerte son el descondicionamiento y la aniquilación de nuestros modos habituales de percepción y la interrupción de las funciones biofísicas.
En el estado cercano a la muerte, en la EFC, y durante el camino hacia el más allá (es decir en los viajes chamánicos) nos vemos enfrentados a fenómenos reales de la conciencia, y no solamente a los símbolos del inconsciente”.

Incluso alguien como Persinger, que está inclinado temperamentalmente a la interpretación reduccionista de las experiencias extraordinarias, está dispuesto a aceptar este punto de vista. A este respecto, admite que él mismo, no percibe ningún conflicto con aquellos investigadores que creen que las ECMs son reales y no artefactos construidos por el cerebro. Si, en efecto, la estructura dictamina la función, entonces el tipo de cambios microestructurales correlacionados con las ECMs podría alterar para siempre la detección de lo que comprende la realidad por parte de los protagonistas de las mismas. Incluso los cambios transitorios que ocurren durante una ECM podrían permitir la breve detección de información que ha sido considerada tradicionalmente como parapsicológica.

De forma bastante interesante, Devereux, al final de su propia investigación sobre experiencias anómalas asume una posición muy similar a la de Persinger y, virtualmente, idénticas a la mía. Escribe:

“Hay una fuerte tendencia a pensar en la conciencia como el puro resultado de interacciones complejas en el cerebro humano, y que cuando el cerebro muere, la conciencia deja de existir. Este es el punto de vista mecanicista, que podría estar completamente equivocado, aunque hay evidencia de que algunas partes del cerebro pueden identificarse con ciertas funciones de la conciencia, esto no es lo mismo que decir que produce la conciencia. Por ejemplo, el hecho de que podamos identificar algunas regiones del cerebro que están involucradas con la función de la memoria, no es lo mismo que comprender o localizar dicha memoria. Lo que es más probable es que el cerebro sea un maravilloso y complejo órgano de procesamiento.
En mi opinión, tenemos que empezar a pensar en la conciencia como en un efecto de campo, un elemento en el universo que todo lo penetra, asociado quizá con el espacio-tiempo en formas que normalmente no son evidentes para nosotros, y afectado por la presencia de electromagnetismo y masa. Un campo semejante permitiría que la actividad de los fenómenos de ESP fuera construida en formas puras”.

 
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Publicado por en noviembre 22, 2014 en Artículos

 

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