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Psicofonías, interpretación y audición.

Por Juankar Moreno.

Comprensión auditiva

Según el Instituto Cervantes de la comprensión auditiva nos dice:

“Los procesos de comprensión auditiva se han concebido tradicionalmente desde una perspectiva de procesamiento sintético (bottom-up); un ejemplo sencillo es la teoría de Koster (1991): una vez desechados los ruidos y los sonidos no lingüísticos que percibimos continuamente y seleccionados exclusivamente los sonidos del habla (nivel fonético), éstos los clasificamos en fonemas (nivel fonológico); con los fonemas formamos palabras (nivel léxico); con éstas establecemos relaciones morfosintácticas y formamos frases(nivel morfosintáctico);a esas palabras y frases les atribuimos un significado determinado (nivel semántico); y con las frases formamos un texto coherente que interpretamos en función de la situación (nivel pragmático).

Posteriormente surgen modelos de interpretación del discurso y de enseñanza de la comprensión auditiva basados en un procesamiento analítico (top down), en los que el proceso de comprensión auditiva comienza, precisamente, por los aspectos más generales del discurso —el tipo de texto, el conocimiento de la situación, la idea general de cada párrafo oral, etc. —, y sólo posteriormente el oyente entra en los pormenores y matices de las unidades lingüísticas menores. En un procesamiento de carácter analítico el oyente se sirve de su conocimiento del mundo y del contexto discursivo específico para predecir, formular hipótesis e inferir, no sólo durante la audición, sino incluso antes o después de ella. Cuanto mejor conoce al hablante y el tema, tanto más fácil le resulta pronosticar lo que va a decir a conti­nuación.

Los dos modelos lineales anteriores —procesamiento sintético y procesamiento analítico— son perfectamente compatibles, ya que pueden funcionar de forma coordinada y simultánea; así es como se conciben en el modelo interactivo. Dado que los procesamientos cerebrales no son sólo secuenciales, sino también  en paralelo, es precisamente el modelo interactivo el que parece más apropiado para dar cuenta de los procesos de comprensión auditiva. Ilustremos con un ejemplo el modelo interactivo (en este caso, se comienza por un procesamiento analítico): a partir del título de una canción, los aprendientes imaginan el tema; tras escuchar la primera estrofa, ya tienen una idea general del contenido; estrofa tras estrofa, van construyendo una imagen auditiva y mental cada vez más detallada; (en ese momento se pasa a un procesamiento sintético) para esclarecer algunos puntos confusos, consultan diccionarios, gramáticas, al profesor, etc., reconstruyendo el valor de cada estrofa, hasta recomponer íntegramente la canción.

Una cuestión importante en el desarrollo de la comprensión auditiva son las características de los materiales didácticos que se emplean —el formato (tipo de soporte, extensión, calidad acústica, etc.), el contenido (tema, tratamiento, etc.), el nivel (léxico, gramatical, cultural, etc.)— y el uso que se haga de ellos. Por regla general, los textos orales que se ofrecen a los aprendientes de una lengua meta se caracterizan por unos rasgos que los diferencian de los que oyen los nativos; éstas son algunas de las características habituales: pronunciación estándar (no dialectal), vocalización forzada, ritmo discursivo lento y uniforme, entonación con oscilaciones exageradas; vocabulario controlado (calibrado al nivel concreto); oraciones completas y adecuadas a su nivel de gramática; repeticiones abusivas de determinadas formas lingüísticas (p. ej., de las estructuras que se acaban de presentar); lengua estándar, formal o culta, evitando el registro coloquial, el vulgar, etc. Si bien es cierto que con todo ello facilita la comprensión auditiva, el discurso se impregna de una cierta artificialidad” (sic).

Alucinaciones auditivas

La alucinación de sonidos, ruidos, palabras o frases que el paciente distingue con claridad de sus ideas, pensamientos, etc. son un signo de gravedad dentro del cuadro clínico, por ello vamos a subclasificarlas según el grado de gravedad.

Acoasmas (simples) es la percepción de sonidos o ruidos sin un mensaje específico. Suelen ser síntomas de tránsito a enfermedades más graves.

Fonemas (complejas) es la percepción de palabras o frases elaboradas que forman parte de un mensaje. Se clasifican en fonemas dialogados (cuando cree estar hablando con alguien pero no hay nadie, hablar con una pared), fonemas imperativos (órdenes: tírate por la ventana) y fonemas eco del pensamiento (oye su propio pensamiento y siente que se le escapan las ideas).

El operador en transcomunicación

Un oyente percibe correctamente un evento acústico o una señal como una entrada de fonemas específicos, sólo si el mecanismo está orientado en su” lengua“

                                                                                              Mark   Liberman

 

Desde que empecé hace décadas a escuchar, para posteriormente, experimentar y -en base a ello- procurar entender el proceso de la TCI aprecié rápidamente lo siguiente: Las “voces” captadas son curiosamente similares a la forma de expresarse del operador, tanto lingüísticamente como en su contexto (ideología, religión, pensamiento…). Esto se acentuaba muchísimo en las de Argumosa por tomar un ejemplo.

¿El operador interpreta sus propias respuestas?

Cuando iniciamos la búsqueda de cualquier elemento, tanto sea físico o etéreo, previamente imaginamos el resultado a encontrar según sean sus variantes. En una conversación pregunta-respuesta lo elemental es la afirmación o por el contrario la negación. De todos es sabida la célebre frase de  “El NO lo tengo seguro”. En ese momento nos hemos adelantado la respuesta a recibir.

La mecánica del cerebro suele actuar siempre sobre esos parámetros y así también se hace patente en la T.C.I.

Si busco fantasmas1 al final encontraré fantasmas, porque cualquier “mensaje” que capte lo interpretaré como tal.

Oímos lo que queremos oír.

Hay que ser imparcial y objetivo, y de ese modo alejarse de ideas preconcebidas”

                                                                                                  Juankar M.

Es muy conocido el uso de ruidos externos a modo de portadora para la captación  de psicofonías, un ruido por sí sólo no nos aporta un mensaje, a no ser que en esa portadora disponga de un ruido caótico engañándonos a modo de fonemas, pero ¿Hace falta grabar un ruido caótico para interpretar un mensaje? A mi modo de ver NO, todos alguna vez hemos oído el sonido del agua al caer (sea una cascada, de un grifo, etc.) creyendo escuchar expresiones2 o voces, esto es debido a la variabilidad tonal y rítmica de ese sonido.

Nunca desde una fuente artificial existe una lingüística como tal, pero se dan casos de que el oyente sí que la puede interpretar como fragmentos fonéticos. La facilidad y capacidad de esa percepción acústica suele ser debida (en la mayoría de los casos) a la disposición a creer que estamos recibiendo un mensaje, entrando en un modo involuntario de sugestión mediante el afán de una comunicación con quien cada cual se plantee.

Cuanto más se acentúe nuestro motivo (por ejemplo, la creencia de comunicarse con seres  desencarnados) más fácil es creer en el mensaje, y en contra, si somos personas que no partimos de una  creencia de peso sobre el origen del “fenómeno”, será fácil reconocer la naturaleza ambigua de estos eventos acústicos e incluso su carencia lingüística.

Un método común de reconocimiento del mensaje es re-escuchar infinitas veces el audio en cuestión, lo que nos lleva a buscar unas pautas lingüísticas reconocidas por la mente. (Se dan casos que incluso si no reconocemos el sonido en nuestra propia lengua, lo vinculamos a otra que más o menos se asemejan o hayamos oído).

Esta escucha incesante de fragmentos con características rítmicas y tonales que se “asimilen” a palabras, el cerebro directamente lo decodificará en un sentido lingüístico, y más aún ,cuando  con una grabadora tenemos la posibilidad de reproducirlo tantas veces como nos sea necesario. Cada repetición de un determinado evento acústico, hace formar el resultado en la memoria a corto plazo.

Todo ello lo  podríamos sintetizar como: Cada vez que se propone (o se auto propone) una interpretación, esto se refuerza en cada ensayo. Igual que paralelamente cuando una persona ofrece de antemano una interpretación de un “evento acústico “a un grupo de oyentes, estos tienden a seguir esa interpretación.

El cerebro tiene la capacidad para dar forma a un asunto aun fonéticamente sin forma, y organizarlo en una percepción lingüística verdaderamente asombrosa. Pero eso sí, se trata de un fenómeno de percepción, y no es objetivo.

El cerebro es de hecho capaz de crear una decodificación generalmente única y discreta de mensajes de ese nivel acústico si tienen una estructura continua y se puede cambiar con continuidad. Es evidente, que la capacidad de extraer un lenguaje de patrones fijados por la multiplicidad de formas en que podemos pronunciar una palabra, requiere una elasticidad y flexibilidad increíbles.

Desde la práctica experimental (3)

Una de las observaciones para dejar en cuarentena parte de las evidencias conocidas como “voces paranormales” es, que se hayan registrado bajo la carencia de ambientes controlados, en su mayoría, en condiciones sin apantallamientos acústicos o electromagnéticos. Cuando experimentamos de ese modo disminuye enormemente la frecuencia de entradas, tanto en calidad como en cantidad, por lo que podemos entender que muchos de los resultados obtenidos se deben a situaciones externas.

Cuando situamos el micrófono en un ambiente que creemos silencioso, las más de las veces se tratan de un falso silencio, e incluso cuando conectamos una grabadora a un receptor de radio sintonizada a una frecuencia intermedia estamos abiertos a elementos externos.

Sin embargo, gran cantidad de experimentadores o estudiosos del fenómeno hacen totalmente lo contrario divulgando la necesidad de introducir contaminación acústica o electromagnética para proporcionar energía o “crear” entradas de voces, y en consecuencia se podría tildar de falsos positivos y llevando a una interpretación fonética como se habló anteriormente.

Es de vital importancia hacer una valoración de lo que se denomina descodificación sonora de filtrado mediante una ecualización audiométrica superior a once octavas, con este componente electrónico podemos subdividir a cuchillo todas las frecuencias reconocidas por el oído humano y sobrepasando hasta cierto límite las frecuencias por debajo de los 20Hz denominadas Infrasonidos y superior a los 20 KHz o denominados Ultrasonidos, lógicamente estos dos extremos dentro de este espectro, hay que manipularlos con filtros pasa-bajos para los Infrasonidos y filtros pasa-altos para los Ultrasonidos, con esta instrumentación se pueden detectar por variación tonal dentro de un ancho de banda determinado y establecido por octavas reduciendo o aumentando ese ancho de banda hasta llegar a reconocer un sonido o frase, se eliminan sistemáticamente con el apoyo de un osciloscopio a ser posible de doble trazo para medir tanto los niveles graves y agudos independientemente con el fin de conocer el principio y final de las octavas en las que se mueve dicho tono o timbre de voz, las más irrelevantes con respecto a la frase a investigar eliminándolas a la vez que reducimos los rangos de frecuencias que mantienen dicha frase, con este procedimiento técnico, he llegado a limitarla al ancho de banda en el que realmente se encuentra la frase del estudio y curiosamente volvemos a la coincidencia de que está dentro del margen tolerante del reconocimiento a la voz humana, este resultado vuelve de lleno a dejarme bien claro que este espectro se mueve entre los 260Hz y los 5Kz.

Estas características del párrafo anterior relacionada con el susurro gutural grabado muy cerca del micrófono, quedan fuera de lugar a la hora de reconocer una psicofonías ya que el elemento base de estas características físicas si se recogen dentro de una posible psicofonías, esta, deja de serlo pasando a catalogarse como una grabación de alguien que sin pretenderlo se nos cuela en la grabación o simplemente se quiere quedar con el pueblo. El dar por válida o auténtica una psicofonía dentro de un registro de audio por el simple hecho de reconocer unos determinados golpes o “clics” entre frases, y de ese modo, dándolo como característico en el fenómeno psicofónico, no es una base precisa que avale y valide una supuesta paranormalidad.

  

Experimento de interpretación psicofónica.

Para hacer esta prueba se tomaron dos grupos de personas por separado (que llamaremos G1 y G2), en estos se dan las características especiales de que el G1 son mujeres y el G2 hombres, y ambos grupos dieron su particular interpretación del audio escuchado.

Se aportó un corte de audio (sin título) tal y como se grabó, es decir, sin editar de ninguna de las maneras.

Datos del corte:

Grabado con una Swissonic (Alesis) MDR-4, grabación en bicanal 48 Khz 24 bits Wav.

Duración: 5 seg.

El corte se alojó en la plataforma Goear bajo título: Realidad Transcendental–P3 (http://www.goear.com/listen/cf0f675/p-3-realidad-trascendental). Según MI criterio y tras varias audiciones del corte obtenido creí entender: ”Ya está aquí… Inculto”.

Para ser más exacto, y reitero, siempre bajo MI criterio, sería algo como: “Yastaquí” (dando el golpe de voz en el “QUÍ”),para posteriormente un espacio y un golpe(rap) y entrando de nuevo una voz que dice: “Inculto” (dando el golpe de voz en el “TO”).

El grupo G1 lo integraron 6 componentes de sexo femenino -en el que se omiten sus nombres- aportando sus respectivos comentarios e interpretaciones.

LV-(Se oyen dos  voces). En  hombre mueve  algo (una silla) y se entiende algo (impreciso), y una mujer dice CURT.

MP-Fresco…Pum Pum.

FC-Ya está  aquí…. es un inculto

MG-Y a esa… ¿Que le importa?

AC-Una voz de hombre (ininteligible) y seguido una de mujer: Liberta  Unatumpur.

GM-Ya está aquí… No me importa!!

El G2 lo integraron 6 componentes de sexo masculino -al igual que en el G1 se omiten sus nombres- aportando sus respectivos comentarios e interpretaciones.

AM-En la primera parte me parece oír una voz de mujer que dice “muerta” la segunda no lo comprendo o es una lengua que no entiendo y parece voz de hombre…..

VR– Muerta, me parece escuchar. Yo la segunda voz es la que más claramente escucho.

JMAMuerta por lo que yo creo entender

LF-En la primera inclusión la supuesta voz podría decir “muerta” o incluso “no está” (o cualquier otra cosa de sonoridad fonética semejante);la segunda voz no es discernible, al menos para mí.

MDT– La frase que es más audible me parece entender por mi culpa, voz femenina aunque la he oído sin cascos pero eso me parece: por mi culpa.

MM-Yo escucho dos voces la primera QUE COGISTE y la segunda mucho más clara dice POR MI CULPA la terminación “PA” se escucha perfectamente.

Diferencias en el Método entre G1 y G2.

Todos los comentarios e interpretaciones del G1 se dieron en mensajes privados, por lo cual, ninguno de los componentes estaba condicionado a una definición (de modo causal)por algún componente del grupo. Mientras que en el G2 se expusieron de modo abierto en un post, poniendo un comentario e identificación del contenido del audio.

Conclusiones

Tanto en G1 como en G2 parece quedar claro que hay dos voces espaciadas, las cuales aún sin llegar a entenderse en algunos casos, por tono y timbre todos las tratan de voces.

GRUPO 1

En el grupo G1 se dan curiosas casualidades de interpretación de modo independiente (pues nadie sabía del resultado de otro participante), tenemos a:

FC y GM (Ya está  aquí…. es un inculto y Ya está  aquí… No me importa!!) Identifican ambas en un 50% de igual modo y de forma similar con lo en su día yo entendí.

LV aporta que: “El hombre mueve algo” (una silla) y se entiende algo (impreciso), y una mujer dice CURT. El movimiento de “la silla” es lo que identifico como un golpe (tras la primera “voz”) y el término CURT podría tener cierta semejanza con lo definido como “Inculto”.

De lo referido por MG: Y a esa… ¿Que le importa?, podría considerarse la primera parte  dentro  de los parámetros  fonéticos del “Ya está…”, aunque quizás de forma  bastante forzada.

Del resto, tanto de MP: Fresco…Pum Pum y de AC: Una voz de hombre (ininteligible) y seguido una de mujer: Liberta Unatumpur  quedarían  excluidos dentro del campo de coincidencias entre las 6 exposiciones.

GRUPO 2

En el G2 se dan también ciertos paralelismos entre participantes:

Tanto AM (En la primera parte me parece oír una voz de mujer que dice “muerta” la segunda no lo comprendo o es una lengua que no entiendo y parece voz de hombre…..), VR (Muerta, me parece escuchar. Yo la segunda voz es la que más claramente escucho), JMA (Muerta por lo que yo creo entender) y LF (En la primera inclusión la supuesta voz podría decir “muerta” o incluso “no está” (o cualquier otra cosa de sonoridad fonética semejante); la segunda voz no es discernible, al menos para mí). Todos aportan la expresión “Muerta” en la primera parte o “voz”, a su vez, LF indica la posibilidad de identificarla también como “NO ESTÁ”, y que por semántica lo podríamos emparejar a varias de las identificaciones  de componentes  del G1 (he incluso de lo que creí yo entender bajo: “Ya está aquí”).

Por otro lado, MDT (La frase que es más audible me parece entender por mi culpa, voz femenina aunque la he oído sin cascos pero eso me parece: por mi culpa) y MM (Yo escucho dos voces la primera QUE COGISTE y la segunda mucho más clara dice POR MI CULPA la terminación “PA” se escucha perfectamente). Ambos coinciden con la interpretación de la segunda parte o voz como “Por mi Culpa”, matizando MM el golpe de voz en “PA”. En mi exposición inicial también deje reflejado el golpe de voz al final de la expresión, sin ser la misma en este caso pero con una más que curiosa semejanza fonética.

A rasgos generales.

Tomando los resultados de ambos grupos podemos decir que:

Tienen puntos coincidentes, aún sin ser en contenidos exactos si en la estructuración de lo interpretado. Es curioso como dentro del grupo G1 se dan coincidencias exactas sin tener un condicionante o una inducción a su resultado, cosa que por otro lado, si se puede dar en el G2 al ser este un foro de respuestas abierto. Esta situación de asociación puede barajarse cuando el primer sujeto aporta “Muerta” y automáticamente tres participantes más se suman a ello (aunque sea de forma involuntaria o inconsciente), de igual manera ocurre con la frase  “Por mi culpa”.

Un hecho diferencial en la interpretación de lo obtenido puede venir dado por el vínculo de cada grupo a la experimentación en el campo de la psicofonía, mientras que el grupo G1 no son personas que experimenten en estas materias, los sujetos del G2 sí. El fenómeno psicofónico está en la actualidad claramente asociado al campo espiritista (entes desencarnados, espíritus, demonios, etc.) por lo que no es una rareza el encontrarse en este aspecto una disposición (pre-concebida) de lo que se va a escuchar. El factor de no hacer mención a la expresión “muerta” por nadie del G1, o alguna palabra que se defina en esa situación deja un campo muy abierto sobre el “estar predispuesto a…” o incluso tener un cliché anticipado a lo que se quiere interpretar por parte de los experimentadores asiduos.

Con todo ello no digo que lo registrado sea una psicofonía, ni que lo que hay grabado se ciña a lo que yo en su día interpreté como: “Ya está aquí…Inculto”. Pero hay múltiples condicionantes que hacen que, tanto unilateralmente como grupalmente nos hagan identificar un mensaje de un modo u otro . Entrando en ello desde la ideología, religión-creencias, sexo y base cultural.

Notas:

1-He citado fantasmas, pero esto se puede trasladar a cualquier otro motivo.

2-En un famoso foro de misterio ya desaparecido, un experimentador refirió (varias veces) el escuchar algo similar a voces directas  por el mero hecho de realizar audiciones de ruido blanco.

3-Parte de este texto son fragmentos de artículos de Rafael Cabello Herrero

 
1 comentario

Publicado por en marzo 27, 2015 en Artículos, parapsicologia

 

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