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Casos de dermoóptica

31 Oct

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Los estudios sobre la sensibilidad dermoóptica surgieron al estudiar a un grupo de personas que mostraban una capacidad excepcional en reconocer colores, patrones, dibujos y leer los signos y textos sin la ayuda de la vista. La recepción se obtiene a través de la piel, por medio del tacto.

Las personas más conocidas sobre este fenómeno son:

Róża Kuleszowa de Nizhny Tagilu (antigua URSS), Bogna Stefańska de Polonia, Patricia Stanley de Michigan (EE.UU.), María Wimberley de Los Angeles (EE.UU.) y Nadia Łobanowa de Sverdlovsk (antigua URSS)

Róża Kuleszowa trabajó en una escuela para invidentes y durante seis años asiduamente practicaba durante 6 horas al día el tener visión a través del tacto. Su capacidad dermoóptica se produjo después de una encefalitis y la aparición de la epilepsia. Sus habilidades fueron estudiadas por su neurólogo, Jozef Goldberg. Este podía vendarle los ojos, y solamente pasando el tercer y cuarto dedo de la mano derecha sobre la superficie identificaba los colores, la lectura de un texto impreso en periódicos y libros, o describir la apariencia de una persona en una fotografía. También reconocía los colores de trozos de papel colocados en sobres, bolas de hilo, ropa y diversos artículos. Sus extraordinarias habilidades fueron minuciosamente probadas bajo condiciones controladas. En primer lugar, en 1962. por el ya mencionado Dr. Goldberg, a continuación, por el neurólogo Dr. Szefer en la Clínica Psiquiátrica de Sverdlovsk, seguido por el Dr. Abrama Nowomiejskiego en el laboratorio de psicología del Instituto Pedagógico de Nižná Tagilu, para finalmente por los profesores M.Smirnowa y M. Bongard del Instituto de Biofísica de la Academia de Ciencias de la URSS en Moscú.

Bogna Stefańska mediante una evaluación clínica ocular, en de la Academia Médica Militar, se dictaminó el tener una vista excelente. Teniendo diez años mostró una alta sensibilidad dermoóptica. El desarrollo de su capacidad a través del ejercicio fue llevado por Lech Stefanski, el padre de la niña, quien inició una investigación experimental sobre la visión de la piel en Polonia. En 1973 se realizó con Bogna muchos tipos de pruebas, tanto en casa como en laboratorios y en forma de investigación médica, los resultados fueron presentados y demostrados en la Sociedad Polaca de Cibernética en Varsovia. La niña tras tocar cartas, damas y trozos de celofán de colores era capaz de distinguir matices rojos, de azul, y del verde. A medida que avanzaba su capacidad determinaba la ubicación, el color y la forma de figuras colocadas bajo un cristal. Después de tres meses de ejercicio regular leía textos inicialmente con letras rojas sobre un fondo azul para, a continuación, negro sobre un fondo blanco. Bogna sintió la diferencia de colores determinando las diferencias de temperatura como el “más caliente” a el “más frío” en este orden: negro, carmín, bermellón, amarillo, verde valle, azul, verde esmeralda y blanco. Durante su expresión de mayor desarrollo de la sensibilidad dermoóptica fue observada por Krzysztof Borun con el fin de determinar si, solamente con la impresión de la temperatura determinaba la precisión del diagnóstico. El desarrollo de la sensibilidad dermoóptica de Bogna Stefańska era extremadamente rápido y prometedor. Por desgracia, con la llegada de los síntomas fisiológicos de la pubertad, desapareció totalmente.

Patricia Stanley tenía la capacidad de sentir la luz mediante los dedos incluso a través de guantes de goma. En 1964, ya como una persona de edad avanzada, que fue “descubierta” y sometida a numerosos experimentos por el psicólogo estadounidense, Dr. Richard Youtza. Dijo que la señora Stanley tenía una capacidad dermoóptica también en la oscuridad y con luz infrarroja.

María Wimberley perdió la vista de niña después de muchas enfermedades y una cirugía oftalmológica. En 1971, Thelma Moss estaba en la Universidad de California en Los Angeles para enseñar a los niños a leer en Braille. La falta de fe de María en su propia capacidad para aprender se alargó durante largos meses hasta llegar los primeros éxitos. No obstante, aprendió a distinguir el color de los objetos de papel, cartón, plástico, y particularmente, tuvo muy buenos resultados diferenciando el color de bañadores de nylon. Llegó a dominar la capacidad de leer letras negras sobre un fondo dorado. A pesar de los difíciles comienzos, el resultado de una investigación presentada por la profesora Thelma Moss en el Congreso para la Investigación Psíquica en Edimburgo, tan de sólo un año después resultó ser muy satisfactorio. Estadisticamente, la probabilidad de obtener este resultado por casualidad era de 1 entre 5 millones.

Nadia Łobanowa tenía ocho años cuando comenzó a entrenar la sensibilidad dermoóptica bajo la dirección del Dr. Jakoba Fiszelewa del Laboratorio Tyflotechnicznym en Sverdlovsk, Nadia podía distinguir los colores de la luz con sus manos, en un principio sólo el rojo y el verde, y unas semanas más tarde, todos los colores del arco iris. Luego aprendió a reconocer los colores sólidos, aun cuando fueron colocados bajo el cristal. La mayor dificultad que tuvo fue el distinguir las formas de las letras. Sólo después de semanas de intentos fallidos pudo leer su primera palabra: Mir.

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Publicado por en octubre 31, 2016 en Casuística, parapsicologia

 

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