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El poltergeist de Piura

26 Oct

En el año 1972 se dio un caso de actividad “poltergeist”en Piura (Perú) alrededor de “A”,una joven de 18 años de edad de familia humilde y analfabeta. “Al paso de esta muchacha se rompían cristales, volaban piedras y desaparecían objetos, sin que ella los tocara. Posteriormente fue trasladada a Lima para que los científicos estudiaran sus increíbles facultades”.

En el siguiente relato se aporta el memorial de una religiosa franciscana que fue testigo de los acontecimientos, además de la entrevista al sacerdote y psicólogo Ricardo Casagranda que estuvo con la muchacha durante días.

CRONOLOGÍA

Sábado 15 de abril 1972

Al pasar una señora frente a la cocina donde estaba “A” trabajando, salió un pedazo de vidrio puntiagudo que trató de clavarse en la cabeza del bebé que la señora llevaba en sus brazos y que, por una maniobra de la misma, fue a clavarse en el brazo de la hija mayor, que también acompañaba a la señora.

Disgustada la señora por el accidente ocurrido, entró al Hogar para reclamar. Habiéndose comprobado que nadie había arrojado el vidrio a la calle, las hermanas procedieron a curar la herida de la niña.

Domingo 16 de abril 1972

Habiendo llegado al Hogar la mamá de “A” para visitarla, ésta invitó a la Hermana Encargada de la cocina para que saliera a saludar a su mamá. Como la Hermana le pidió unos minutos de espera para terminar un trabajo urgente, la chica mostró cara de disgusto. En ese mismo momento, un frasco que no se explica de dónde procedía cayó partido en pedazos a los pies de la hermana. Inmediatamente se procedió a recoger todos los vidrios, los que pocos minutos después, misteriosamente, volvieron a aparecer en el suelo.

Lunes 24 de abril 1972

“A” estaba ayudando a lavar la ropa. Por inexperiencia en manejar la lavadora, la malogró. Las dos responsables le advirtieron que no manejara la máquina porque no sabía. Pasados algunos minutos, cayó a los pies de ellas una botella que hizo un ruido estruendoso y se partió en pedazos. El tarro de “baygon” que se hallaba colocado sobre un baño, empezó a esparcir el líquido sin que nadie lo tocara.

Por la tarde, la hermana encargada de la cocina le pidió que le ayudara a ejecutar un trabajo y en ese mismo momento cayó un frasco en la espalda de la hermana, golpeándola levemente.

A una de las niñas de la cocina que se encontraba sacando los tallarines del agua caliente le cayó un pedazo de baldosa que entró por la ventana y salpicó el agua caliente en la cara de la niña.

Más tarde, otros frascos cayeron a los pies de “A”. Uno de ellos contenía un remedio y se hizo pedazos.

Con lo sucedido en este día, “A” se mostró muy preocupada y prorrumpió en llanto, diciendo que un mal espíritu la persigue.

Martes 25 de abril 1972

En la madrugada de este día, a las 4 y media, mientras dormía “A”, cayó fuertemente una piedra cerca de su cama. Ella estaba durmiendo en compañía de otras señoritas, y éstas, al oír el golpe de la piedra, salieron unas fuera de la habitación y otras quedaron abismadas sin saber de dónde venía tal cosa.

Siendo las 8 y media Am, “A” fue a barrer el dormitorio. Ya se encontraba asustada y nerviosa por lo ocurrido antes; y dijo que sería bueno que alguien la acompañara. Una niña se fue con ella a barrer. Estaban las dos juntas cuando de repente se cayó un nochero (velador) que contenía ropa y otras cosas; éste cayó cerca de “A” sin haberlo tocado persona alguna.

Después de esto, “A” se dirigió a la cocina muy nerviosa y de repente voló un frasco y cayó fuertemente sin romperse.

A las 11 y media se encontraba “A” en la despensa ayudando a la Hna. Anicia y seguidamente cayó cerca de ella una botella. Apenas recogidos los vidrios, cayó la segunda botella, que era de vino de Misa. Se recogió estos vidrios y al rato cayó la tercera botella.

A la 1 y media Pm. al subir la grada con una señorita, cayó un pomo haciendo mucho ruido, sin quebrarse. Al recogerlo, estaba muy caliente.

A las 2 y media Pm., al salir de ducharse, le cayó a “A” una botella de kerosene sobre el brazo, y se rompió.

Miércoles 26 de abril 1972

Al mediodía, estando “A” con dos niñas en la cocina, cayó una piedra al suelo y lo mismo en la tarde.

Jueves 27 de abril 1972

Se encontraban las niñas en la lavandería con “A”. Primeramente cayó una piedra. El ambiente fue bastante tenso y difícil. Seguidamente cayó una tina con ropa y lejía, poco después se volcaron la banca, una tina, ropa y un balde.

“A” aprovecha su poder para infundir miedo en las señoritas con el fin de conseguir lo que desea. Sus amenazas son:

“Las voy a matar”

“Las voy a capar”

Las dos señoritas no la dejaron manejar la lavadora y manifestó el deseo de dañarla. “Se les va a malograr”, dijo.

Estaba contrariada porque no se le complació en el almuerzo. Al cabo de un momento, cayó una piedra.

A las cinco de la tarde, estando ella en la cocina, cayó una pieza de metal con tal fuerza que se despostilló en varias partes.

Más o menos a las 7 de la noche le cayó una piedra en la cabeza que la hirió un poco.

Viernes 28 de abril 1972

Como a las 4 y media de la tarde, “A” se estaba duchando. Se le cayó un gancho de ropa.

A la salida del baño, según cuenta la niña que estaba en este momento allí presente, vio una botella en el aire, cayó hacia la pared y se quebró en mil pedazos. Muchos vidrios quedaron en el lavatorio y otros en el suelo. Pasado esto, se volteó la banca con la tina que contenía dos blusas, y las blusas las echó hasta la pared. Era un estruendo grande.

Como a las 7 y media p.m., estaba “A” con otras dos niñas grandes arreglando el comedor, cuando oyó la cadena del perro, la cual estaba afuera encima del armario.

A las 5 de la tarde, cuando una niña grande se estaba arreglando para salir a la calle, vio volar un pomo pequeño, el cual dio una vuelta en el aire, luego chocó contra la pared debajo del espejo, cayó al suelo, se levantó y cayó más allá.

Martes 9 de mayo 1972

A las 9 Am, cayó una piedra encima del armario en la cocina, seguido cayó encima de la tapa de una olla y por fin al suelo.

A las 9 y media cayó una botella en el corredor. Sólo se quebró el cuello.

Un poco más tarde se estrelló una botella de vino contra la pareded del baño y se hizo pedazos.

A las 12 y media Pm, cayó un frasco lleno de agua de colonia que pertenecía a una señorita y lo tenía guardado en el velador de la enfermería en el costurero. Lo interesante es que donde se derramó el perfume sólo había tres pedazos de vidrios. Buscando el resto, se los encontró detrás de la puerta. Todos estaban juntos en montón.

Por la tarde cayó otra piedra en el baño.

La señorita que trabaja en la cocina puso un vaso de cristal en el escurridor y colocó otras cosas encima, con todo esto se cayó al suelo y no se quebró.

Casi en el mismo momento cayó un frasco grande y se hizo pedazos.

A las 8 y media p.m. de nuevo cayó una piedra en la cocina.

Miércoles 10 de mayo 1972

A las 3 y media Am, durmiendo “A”, le cayó un pomo en la frente. Se lastimó un poco. En seguida cayó al suelo y rodó por el suelo hasta donde la otra señorita estaba durmiendo. Sólo se quebró un poco.

A las 10 y media Am, mientras “A” estaba lavando su ropa, cayeron sobre ella tres vestidos en un gancho que estaban colgados en la enfermería. La dueña estaba disgustada con “A”.

Por la tarde cayeron dos piedras en la cocina, encima del armario.

En los baños, mientras estaban tres niñas, cayó una lluvia de piedritas, pero sólo se encontró una sola. Las niñas salieron muy asustadas.

A las 8 y media Pm, estando en la enfermería, cayó el frasco de alcohol y se hizo pedazos.

A los pocos minutos, cayó en el mismo cuarto una piedra bastante grande, la cual olía a pescado.

Miércoles 17 de mayo 1972

Por la mañana cayó una piedra en la cocina.

Poco después se cayó una botella en el corredor, se deshizo en pedazos pequeños.

Dos camas en la enfermería se voltearon.

Por la tarde, estando sentada “A”, le cayó un platón de agua en la cabeza, en seguida, cayó al suelo y se apachurró bastante.

Al poco rato cayó una piedra en el mismo sitio. Entonces “A” [se puso] a llorar y dijo estas palabras: “mi cuerpo está muy liviano, me siento como sin peso”.

A las 9 Pm, cayó una piedra enorme en el costurero. Momentos después cayó una botella delante de la cocina.

La hemos tratado luego un poco duro y al acostarse lloró mucho y se portó como una histérica.

A las 11 y media de la noche, hubo un estruendo grande donde dormimos. La luna del botiquín resultó en pedazos, un pomo de desodorante en el suelo y no cayó ningún frasco del botiquín.

A las 12 de la noche botaron la mica (vaso de noche) que se encontraba debajo de la cuna al lado de la Hermana.

Viernes 19 de mayo 1972

A las 7 y media Pm, al sacar la ropa para ‘remojarla’, cayó una piedra como un metro de distancia de “A” estando la hermana Agustina presente. La piedra era muy grande.

Asimismo desapareció un juego de ropa interior y vestidos y un pantalón de una señorita que trabaja en la cocina, que la tenía lista para colgar. Buscándola se encontró unas piezas en la perrera que está cerrada con un candado, otra en la última ducha en el rincón. El pantalón no se encontró, aunque fue buscado por todas partes, hasta en la azotea. A la mañana siguiente apareció en la dicha azotea.

A las 9 de la noche, “A” se encontró en el segundo piso y por nada se quería acostar. Ella duerme en el primer piso. La hermana Agustina la llevó abajo donde la esperaba Leopoldina para acompañarla a su dormitorio. Al dar la vuelta cayó una cabeza de muñeca encima del armario, tumbó dos botellas, luego al suelo y rebotó de nuevo al suelo. Testigo es la hermana Agustina. La cabeza estaba en una carpeta del 2º piso.

Al quererse acostar y rezando el rosariocayó un vaso a distancia de un medio metro de “A” y se volvió pedazos. El vaso era del comedor de las hermanas. —Le pedí que me trajera el recogedor que estaba en el baño. Cuando quiso prender la luz, le cayó a los pies un macetero con su fierro, se lastimó bastante. El macetero estaba colocado afuera en el corredor y la puerta del cuarto estaba cerrada. De ninguna manera podía penetrar por las ventanas.

La que escribe esto, es testigo de todas estas cosas que sucedieron esta noche. Estando yo como un metro de distancia del botiquín y “A” detrás de mí, se rompió la luna del botiquín, mirando al suelo vi una piedra en dos partes y tres astillas debajo de mi cama.

Pocos minutos después conversando “A” con Leopoldina y la Madre Damiana en el baño con la puerta abierta cayó la mesita con todo lo que había encima al suelo sin que nadie la hubiera tocado.

Un poco más tarde “A” fue al baño y por miedo dejó la puerta abierta, le cayó de nuevo un pomo al lado de ella. Estaba sumamente nerviosa y angustiada. Todo hemos dejado tal cual como cayeron los objetos hasta la tarde del sábado y el Dr. Luis Ginocchio pudo ver todo.

Sábado 20 de mayo 1972

A las 7 y media Pm, entró por la puerta una piedra al lado de Leopoldina que se fue hasta el extremo del cuarto, casi rompiendo una botella. “A” estaba en el cuarto con la distancia de un medio metro.

Unos momentos después estando “A” con unas niñas en la enfermería cayó el nochero (velador) de ella al suelo sin que nadie lo hubiera tocado.

Acostada la Srta. Leopoldina, vio venir una piedra en el aire que se dio contra la pared y luego dio un salto contra la cabeza de ella, el cual le produjo un gran chichón tamaño de un huevo. Inmediatamente se le aplicó hielo. “A” estaba en el cuarto como 3 metros de distancia.

En seguida cayó un vaso, recogiendo los vidrios cayó al suelo la mesita estando la Madre Damiana con “A” con una distancia de un metro.

Miércoles 24 de mayo 1972

A las 6 y media Pm, se elevó la varilla de hierro. Quería salir por encima. Luego se regresa por la puerta del botiquín y quiebra el vidrio. (La varilla mide 1 metro 80 centímetros, sirve para abrir y cerrar las cortinas).

A las 7 Pm, cayó un frasco de colonia vacío. Cayó como a un metro de distancia de “A”.

A las 9 Pm, cayó un frasco pero sin quebrarse, en seguida otro frasco sin quebrarse, únicamente la tapa se quebró. (dos metros de distancia de “A”).

A las 11 Pm, cayó una botella sobre la cómoda y los pedazos de vidrio cayeron sobre la cama de Leopoldina, toda la cama estaba llena de vidrio que por poco le caen sobre la cara (Leopoldina tiene 22 años y trabaja en el Hogar y estudia al mismo tiempo). Se levantó a recoger los vidrios y terminando de barrer a las 11 y media de la noche, vio volar algo como una piedra. Se apartó para que no le cayera encima de la cabeza y sin embargo le tocó la cadera.- “A” estaba o se encontró a dos metros de distancia (No era una piedra, sino la tapa de metal del sifón de la ducha).

Lunes 5 de junio 1972

A las 8 de la noche la mandé al lavadero con una toalla, me fui detrás de ella con dos niñas grandes, al llegar una de las niñas me dice: Madre ¿qué es lo que allá en la ventana se mueve? Estaba medio oscuro y prendiendo la luz nos dimos cuenta que era la camisa de dormir de Leopoldina y el pañuelo. Lo recogimos y preguntamos a la Srta. si en verdad era de ella. Leopoldina se disgustó y lloró mucho. Le advertí esto a “A” y refirió: “Ah, es que ella también me molesta”. Traté de hacerla comprender que si la molestan un poquito debe aprender a soportar.

ENTREVISTA

                                      PADRE CASAGRANDA: “Puede ser una energía espiritual”

PREGUNTA: ¿Cómo puede explicarse el caso de “A”?

R.P. RICARDO CASAGRANDA (PSICÓLOGO): Es algo que no tiene explicación en la ciencia.

P.: ¿Han surgido de pronto esas facultades o las tenía desde temprano?

PSICÓLOGO: Empezaron a los doce años. Es por eso que nos deja un poco perplejos. Porque si fuera una energía que ha nacido con la persona, debería manifestarse por lo menos desde el uso de la razón. Por lo menos si es un fenómeno voluntario. Pero no es voluntario en absoluto. Porque lo curioso es que estas facultades dañan a la persona misma. Los objetos golpean a otras personas; pero también a ella.

P.: Según la relación de los hechos, el fenómeno parece producirse cuando tiene que realizar algún esfuerzo. ¿No será una manifestación de disgusto?

PSICÓLOGO: No. Ella dice que no depende de su voluntad. No es que antes esté nerviosa o algo parecido. No depende de un nerviosismo o una pérdida de control. Después del hecho, sí se desata un nerviosismo. Es claro, también si a uno le ocurriera algo parecido se pondría nervioso.

P.: ¿Se puede hablar de telekinesia en este caso?

PSICÓLOGO: No. En primer lugar hay que señalar que no son sólo objetos que vienen hacia ella. La hipótesis de un imán psiquico no funciona.

P.: ¿Cuál podría ser un intento de explicación desde el punto de vista de la psicología?

PSICÓLOGO: Sé que la ciencia da pasos enormes cada día. Creo que la ciencia puede formular hipótesis. Pero explicarlo… Explicarlo, no.

P.: ¿Quiere decir que está más allá de los alcances de la ciencia?

PSICÓLOGO: Actualmente. Puede ser que mañana lo expliquemos.

P.: ¿Ha conocido alguna manifestación parecida durante su vida como psicólogo?

PSICÓLOGO: Sí. Pero se ha explicado bajo la existencia de un espíritu. Efectivamente, se ha ejecutado un exorcismo, y luego los fenómenos desaparecieron. Ocurrió en Italia.

P.: ¿De qué tipo fue el exorcismo? ¿De tipo religioso?

PSICÓLOGO: Sí, religioso.

P.: ¿Qué ocurría con esa persona antes del exorcismo?

PSICÓLOGO: Tenía fenómenos extraños. Era una mujer con la capacidad de leer el pensamiento. Ya no la tiene. Adivinaba hechos que la persona había sufrido. Justamente, le decía su vida a una persona cuando se enojaba con ella.

P.: ¿En qué consistió el exorcismo?

PSICÓLOGO: Rezos del Obispo, generalmente, o de un sacerdote encargado por el Obispo, a través de fórmulas de la Iglesia. Eso puede durar cierto tiempo. Cada día hay un rezo.

P.: ¿Ningún otro caso?

PSICÓLOGO: Después encontré otro caso; ya dentro de lo que se puede llamar la normalidad. Fue el de un esquizofrénico. Escuchaba voces, etcétera. Pero esto es ya sugestión. Estamos en un campo que la ciencia conoce mucho. Que se explica por lo menos, aunque no siempre exista la cura. Pero evidentemente, el de “A” es un caso muy curioso. Para mí hay dos soluciones: la ciencia puede realizar un examen, tomar un encefalograma; yo espero la respuesta que darán los médicos del hospital donde ha estado. Allí ocurrieron fenómenos extraños. Pero acá, donde hemos estado dos horas con ella, no ha pasado nada. Ja, ja, ja, ja… ja, ja, gracias a Dios. Son cosas que lo dejan a uno perplejo. Porque ocurren en un lugar y no ocurren en otro. Porque en cierto momento ella se puso bien nerviosa. Bueno, busqué un poco ponerla nerviosa. Pero es una persona que inspira simpatía, tiene el ojo bien vivo, una mirada al mismo tiempo dulce pero fuerte. Para mí no hay nada de extraño en su personalidad.

P.: ¿Cómo anda de índice mental?

PSICÓLOGO: Parece normal. Yo quería hacerle un test; pero es un test un poco difícil. No está capacitada para eso. Esto me habría dado un índice de la normalidad de los estratos profundos de su psiquis. Así hablando, no manifiesta nada de extraño. Su vida afectiva ha sido bien rica. Quería a su mamá, a su papá. No hay en su vida afectiva algo que haga sospechar traumas.

P.: ¿De dónde es ella? ¿Es hija de campesinos, de obreros de la ciudad?

PSICÓLOGO: No, es de un pueblito.

P.: En la revista francesa “Planète” dieron una vez cuenta de una campesina italiana que con las manos diagnosticaba enfermedades, aunque no podía curarlas…

PSICÓLOGO: Bueno, eso sí es explicable. Es más sencilla la cosa, más circunscrita. Puede tener una explicación. Porque de igual manera hay quienes detectan si hay agua. No sé cómo se dice en castellano…

P-: Son los rabdomantes. Que detectan aguas profundas o también minerales.

PSICÓLOGO: Esto yo lo he visto. Es una sensibilidad especial que uno puede tener. Por ejemplo, la energía de una célula enferma está un poco alterada. Si uno tiene la capacidad de captar, capta.

P.: En número reciente de “Domenica della Sera” hay una información sobre el padre Pellegrino Ernetti, que con un equipo de físicos ha construido un aparato para recuperar voces e imágenes del pasado.

PSICÓLOGO: Hay acá en Lima un Padre que estudió en Roma, de quien el Padre Ernetti fue profesor. Ahora, eso se puede explicar, porque la emisión de la voz produce, como las emisiones radiales, ondas. Y no sabemos cuándo mueren esas ondas. Se pierden en la atmósfera. Si inventamos una máquina capaz de captar esas ondas, bueno… Lo interesante es encontrar la máquina que las capte como un receptor de radio que capta las emisiones en onda larga o corta. El principio podía llamarse re-captar imágenes y voces del pasado. Dicen también que captan el pensamiento de uno. A eso se puede llegar. También el pensamiento es energía. Y entonces explicamos la comunicación por medio de la telepatía. “A”, por ejemplo, no tiene facultades telepáticas. Yo le dije bromeando: “tú serías una buena hipnotizadora”.

P.: ¿Qué dijo?

PSICÓLOGO: Se rió.

P.: ¿Es pobre o rico el léxico de ella?

PSICÓLOGO: Bueno, no sabe escribir ni leer. Entonces, el léxico es algo reducido. Capta bastante, sin embargo. Tiene una inteligencia normal. Debería leer, escribir, aprender; sería un modo quizás de emplear su energía. Aunque en este momento se puede dudar de que sea una energía. Hubo padres que le preguntaron: “¿puedes hacer milagros?”

P.: ¿Cuál es en resumen el resultado de su observación de A.?

PSICÓLOGO: Desde el punto de vista de la ciencia rígida, es demasiado apresurado pronunciarse. Sería un juicio superficial. Desde el punto de vista espiritual, un punto de vista que no podemos excluir, puede tratarse de la presencia de una energía espiritual. Sería demasiado superficial rechazar ese aspecto. La ciencia me deja un poco perplejo. En Lima le han hecho todos los exámenes. Vamos a estudiarlos. Después de eso puede ir al extranjero.

P.: ¿A qué parte piensa enviarla?

PSICÓLOGO: A Italia, o a los Estados Unidos o Alemania, parece. En Alemania hay un instituto muy interesante que estudia los fenómenos psíquicos. Allí estudiaron, por ejemplo, los fenómenos de la capacidad de captación de los animales. El gato y el perro han sido muy estudiados. Esos hechos de la segunda guerra mundial, cuando los gatos y los perros ya sentían que la casa se venía abajo antes de que los aviones la bombardearan, antes de que ocurriera en realidad. Si estaban quietos, tranquilos, no pasaba nada. El día que el gato o el perro se ponía nervioso, que huía o tiraba del dueño o se iba a un refugio, entonces ocurría el derribamiento de la casa. Estos fenómenos son los que están estudiando en Alemania. De estos fenómenos hay muchos. No me constan que hayan sido explicados. Tanto, que se recurre siempre al espíritu.

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Publicado por en octubre 26, 2014 en Casuística

 

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