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El Efecto Colvin: ¿Evidencias medibles de actividad paranormal?

31 Ago

Por  Joaquín Abenza

-Artículo publicado en la revista Cuadernos de Bitácora nº 0 (Septiembre 2012)-

Hace dos años, la Sociedad de Investigaciones Psíquicas de Londres (1) hizo público un descubrimiento que podría revolucionar el universo de la parapsicología y también el de la ciencia convencional, porque podría abrir la puerta a una posible demostración de un fenómeno de origen paranormal: los golpes inexplicables –raps- (2) que suelen producirse en los casos de poltergeist.

Tanto los detractores más escépticos de la parapsicología, como los científicos más rigurosos, han esgrimido siempre un argumento muy sólido para poner en entredicho la objetividad de los denominados “fenómenos paranormales”: la falta de evidencias constatables, medibles e incuestionables sobre
la realidad de estos fenómenos.
Desde los albores de la investigación paranormal, el fenómeno de las “casas encantadas” o “poltergeist” ha interesado de una forma especial a los estudiosos, ya que reúne en un reducido espacio un elevado número de manifestaciones clasificadas por la parapsicología, de modo que para un investigador presenta un campo de estudio de extraordinario valor.
Sin embargo, la realidad del denominado “trabajo de campo” es bastante descorazonadora ya que los verdaderos casos de poltergeist son muy difíciles de encontrar. En la mayoría de las ocasiones los fenómenos tienen una explicación racional que se pone en evidencia tras un mínimo estudio por parte de un equipo de expertos. Corrientes de agua, defectos en las instalaciones eléctricas, de fontanería o de gas,
aislamientos acústicos deficientes, movimientos de pequeños animales, etc. pueden ser las múltiples causas que provoquen confusiones a los moradores de un inmueble, cuya imaginación (alentada muchas veces por la intervención desafortunada de charlatanes, fanáticos religiosos, o desaprensivos) puede desencadenar un episodio de poltergeist, sin que detrás de ello no exista mas que el desconocimiento de una causa muy “terrenal”.
Pero hay ocasiones en las que por más que los investigadores busquen cualquier explicación convincente a las manifestaciones que se están produciendo, esta no es fácil de obtener, presentándose entonces los verdaderos episodios de “casas encantadas”, cuya permanencia en el tiempo puede ser muy efímera o dilatarse por meses o incluso años. La casuística está llena de este tipo de episodios y la forma en que los diversos estudiosos afrontan cada caso puede determinar, posiblemente, la evolución y desenlace de muchos de estos casos.
No voy a hablar de aquellos individuos que enfocan las supuestas investigaciones desde postulados espiritistas o religiosos, vaya por delante mi respeto para todas las creencias, pero entiendo que no es posible avanzar en el conocimiento científico de un fenómeno si se parte de axiomas indemostrables.
Si quisiera decir algo acerca de quienes con supuestos métodos científicos de opereta y una estética de bata blanca o chaleco aventurero, pero sin conocimientos ni preparación, se atreven a hablar de conceptos que no comprenden aplicándolos de forma errónea a escenarios donde se manifiestan supuestos fenómenos extraños contaminando de forma irreparable cualquier posibilidad real de obtener resultados objetivos para el avance de la parapsicología. Por desgracia tenemos muchos ejemplos de estos “turistas del misterio” o “cazafantasmas” en nuestro país, cuya actividad ha echado a perder posibles yacimientos de
valor incalculable.

Por ello, a mediados del año 2010 quedé fascinado por la noticia que me trasmitió el psicólogo granadino Oscar Iborra, gran investigador y pionero en la difícil tarea de acercar al entorno universitario el estudio
científico de la Parapsicología, una información que procedía de la Sociedad de Investigaciones Psíquicas de Londres.

El efecto Colvin 

El comentario de Oscar decía: “Estudiando los patrones acústicos de los registros de supuestos poltergeists, el Dr. Colvin (3) ha identificado una señal de sonido inusual, presente sólo en los casos poltergeist”. Es un efecto similar a uno observado en otro caso en 1977, y el patrón de sonido es diferente al que se produce por un golpe normal (golpear una superficie por ejemplo)”. La fuente era el blog “EUROPARNORMAL”. (4) La información original se publicó en la primavera de 2010 en “Journal of the Society for Psychical Research” Vol 73.2 Nº 89, dentro de un artículo titulado “The Acoustic Properties of Unexplained Rapping Sounds”.

El Dr. Barrie G. Colvin, es un químico especialista en polímeros con una dilatada experiencia en la investigación. En la actualidad es Director-Gerente de una importante empresa del sector de la industria química con sede en el condado de Norfolk, en el este de Inglaterra, pero además compagina su actividad técnica y empresarial con la investigación parapsicológica en el marco de la Sociedad para la Investigación
Psíquica, en la que ingresó en 1973 y fue elegido miembro del Consejo de Gobierno en 2007. Ha participado activamente en la investigación de médiums físicos y mentales, incluyendo la voz directa, la transfiguración y los aportes. Entre sus trabajos se incluye la investigación de las casas encantadas, el aura humana, análisis con rayos X del supuesto cabello obtenido de un mechón de Katie King (el famoso fantasma investigado en su día por el premio Nobel W. Crookes, en la Inglaterra victoriana). Su principal interés y actividad en los últimos tiempos se ha centrado en la física de la actividad de los poltergeist, incluyendo el desarrollo de instrumentación para esta rama de la investigación paranormal. Su proyecto más reciente ha sido un estudio de las propiedades acústicas de los sonidos tipo “rap” que se producen en los casos de poltergeist.
Rápidamente me puse a recopilar información sobre tan interesante noticia y pude encontrar que el estudio de Colvin se basaba en la investigación de grabaciones sonoras de una decena de casos de poltergeist que se han producido en los últimos cuarenta años (desde 1960 hasta el año 2000) en diversas zonas del mundo: Sauchie, Escocia (1960), Thun, Suiza(1967), Schleswig , Suiza, (1967), Pursruck, Alemania (1971), Ipiranga, Brasil (1973), La Machine, Francia (1973), Enfield, Inglaterra (1977), Andover, Inglaterra (1981), Santa Rosa, Brasil (1988) y Euston Square, Inglaterra (2000); que reúnen el rigor necesario para ser considerados de alta credibilidad, el Dr. Barrie Colvin había encontrado un patrón común en los registros gráficos de los “raps” que parecen vislumbrar algo fuera de lo común.
Cuando se visualiza la gráfica que representa la amplitud de un sonido con respecto al tiempo, nos encontramos con una imagen que refleja la “huella” que la vibración dibuja al representar la evolución temporal del valor de la intensidad sonora.

Si utilizamos un programa informático de análisis de sonido (como por ejemplo el software “Audacity” (5)) y representamos gráficamente el efecto producido por un golpe sobre una superficie sólida, obtendremos una forma de onda semejante a la figura 1.

En ella se observa un cambio brusco desde el silencio (línea horizontal) a un valor de máxima intensidad sonora que va progresivamente atenuándose hasta alcanzar de nuevo el valor cero, en un intervalo de tiempo pequeño, apenas unos milisegundos.
Esto ocurre siempre que se registra el sonido de un golpe seco, como por ejemplo el de un martillo contra un clavo, el de los nudillos golpeando la superficie de una mesa, una palmada sobre un muro, una piedra sobre el suelo, etc.
Lo sorprendente del estudio está en el descubrimiento de raps registrados en los casos anteriormente enumerados, en los que la gráfica se asemeja a la reconstrucción que aparece en la figura 2

la mayor amplitud no está justo al principio de la señal, sino un poco mas tarde, produciéndose un incremento rápido, pero no instantáneo, para posteriormente ir progresivamente atenuándose hasta llegar de nuevo al silencio. Esta es la diferencia significativa encontrada en los casos estudiados lo que lleva al Dr. Colvin a pensar que podemos estar ante un fenómeno de  difícil explicación.
Se ha buscado posibles explicaciones a la “anomalía” observada; el propio Dr. Barrie Colvin ha estado estudiando la posibilidad de que la tecnología de ciertos micrófonos pudiera producir un retardo en la conversión mecánico-eléctrica de la señal pero esta idea fue descartada ya que al menos tres de las grabaciones estudiadas incluyen registros en los que los investigadores grabaron el sonido de golpes provocados por ellos mismos, para compararlos con los producidos, supuestamente, de forma paranormal, y en estos casos la forma de la onda es semejante a la primera gráfica, mientras que los raps de origen desconocido presentaban gráficas del tipo de la segunda, lo que no tiene fácil explicación.
Podría teorizarse sobre si el origen del sonido estuviese en el interior de materia sólida con alto coeficiente de absorción, la morfología de la gráfica podría estar en consonancia con la obtenida para los raps de posible origen paranormal. Esto nos abre un camino interesante, porque todavía sería más inexplicable una situación en la que los golpes vienen desde dentro de los objetos.

Golpes en el interior de las paredes

En uno de los diez casos estudiados por el Dr. Colvin, concretamente el ocurrido en 1977 en la barriada londinense de Enfield (6), una noche de finales de agosto pudieron escucharse unos fuertes ruidos que procedían del suelo de uno de los dormitorios de la casa.
Ante el extraño suceso, los habitantes del inmueble, sobresaltados, encendieron las luces y los sonidos cesaron. Cuando las apagaron e intentaron volver a dormir, cuatro potentes “raps” hicieron resonar todas las paredes de la casa. Al encender nuevamente el alumbrado se encontraron con la inquietante sorpresa de que un pesado baúl se habia desplazado casi medio metro del lugar en que habitualmente se encontraba.
Los golpes en las paredes volvieron a escucharse en más ocasiones, siendo testigos los vecinos de la familia que habitaba la casa e incluso agentes de policía que fueron requeridos ante la gran extrañeza de los sucesos, así como diferentes medios de comunicación que acudieron a cubrir la extraña noticia.

También durante la investigación de un caso de poltergeist sucedido en una localidad de la Región de Murcia, en la década de los ochenta, los investigadores del CIFE (Centro Investigador de Fenómenos Extraños) (7) pudieron recoger un testimonio tremendamente curioso, los habitantes de la supuesta “casa encantada” afirmaban haber escuchado con absoluta claridad como por el interior de los muros de su casa se desplazaban piedras. Era como si una mano invisible dejase caer una piedra dentro de la pared y esta fuese golpeando el interior de los cerramientos del inmueble. Unos muros hechos de piedra y argamasa prensada, sin demasiadas posibilidades de albergar oquedades de dimensiones lo suficientemente grandes para constituirse en canales por donde pudieran desplazarse las supuestas piedras.
Vemos por tanto como la producción de sonidos desde el interior de la materia sólida no es un fenómeno extraño en los casos de poltergeist, otra cosa distinta es buscar explicación lógica al mecanismo que lo genera, como en el resto de fenómenos de supuesta etiología metapsíquica.

Un caso directo

En los últimos meses he estado realizando grabaciones de golpes variando la disposición de la fuente emisora y el micrófono, así como el tipo de aislante entre ambos, y la tecnología de funcionamiento del equipo de grabación, desde el micrófono hasta el dispositivo grabador. En todo momento la señal registrada se corresponde con la “delta” típica de la señal de máxima amplitud que decrece rápidamente en
unos pocos milisegundos. Sin embargo, a raíz de comentar el descubrimiento del Dr. Colvin en el programa de radio “El último peldaño” (8), un oyente llamado Jesús Penín nos envió un correo electrónico en el que nos decía que era aficionado a investigar sobre el fenómeno de las psicofonías y siempre que podía dedicaba algo de tiempo a grabar en lugares donde encontraba silencio absoluto.
Había oído que hay que desechar aquellas inclusiones que no son claras o son simples ruidos. Eso es lo que iba a hacer con el “golpe” que había grabado en uno de sus últimos experimentos, pero lo que escuchó en nuestro programa sobre el “efecto Colvin” le hizo cambiar de opinión, por lo que decidió enviarnos un fichero con audio obtenido.
La forma de la señal de la grabación que nos enviaba nuestro oyente se correspondía con los patrones que según Colvin distinguían las grabaciones de “raps” de supuesto origen paranormal.
Al oído el registro sonaba como un típico golpe seco. ¿Estábamos ante una manifestación del “efecto Colvin”?

Conclusiones

El mundo del escepticismo ha repetido por activa y por pasiva que los fenómenos paranormales no pueden ser considerados objeto de estudio ya que no existen evidencias que puedan ser medidas de ninguno de ellos. En realidad, desde la pura lógica, es cierto que la parapsicología se basa mas en indicios que en pruebas irrefutables, por ello es muy importante encontrar elementos que puedan someterse al estudio objetivo dentro de los parámetros del método científico.
Pues bien, si lo publicado en la revista de la Sociedad de Investigaciones Psíquicas se confirma, según los protocolos que el conocimiento científico establece, estaríamos ante un acontecimiento sin precedentes en los anales de la parapsicología y también de la ciencia.
Por fin se habría encontrado un camino para empezar a estudiar en serio unos fenómenos que son tan antiguos como la humanidad pero que a pesar de todo siguen aun hoy siendo puesta en tela de juicio la simple existencia de los mismos. Parafraseando a Armstrong, cuando pisó la Luna en 1969, este sería “un pequeño paso para un investigador… pero un gran paso para la Parapsicología”.

NOTAS y bibliografia

(1) Sociedad de Investigaciones Psíquicas (Society for Psychical Research) http://www.spr.ac.uk Fundada en 1882 en Londres, por personalidades de la talla de Edmund Gurney, Frederic William, Henry Myers, William F. Barret, Henry Sidwick y Edmund D. Rogers.
(2) Rap: Expresión usada en parapsicología. Término inglés que significa «golpe seco». Esta expresión suele emplearse en espiritismo, con la que se designa el fenómeno paranormal consistente en los golpes a modo de llamadas o respuestas que producen los supuestos espíritus al ser convocados.
(3) “The Acoustic Properties of Unexplained Rapping Sounds”, artículo publicado en Journal of the Society for Psychical Research Vol 73.2 Nº 899.
(4) http://www.europaranormal.com/scientific-evidence-or-poltergeist-knocking/
(5) Programa “Audacity”: Audacity ® es un software gratuito, de código abierto para grabar y editar sonidos. Está disponible para Mac OS X, Microsoft Windows, GNU / Linux y otros sistemas operativos. http://audacity.sourceforge.net/
(6) Caso Enfield: Suburban poltergeist: A 30-year silence is broken, de Danny Penman, publicado en Daily Mail el 5-3-07 http://www.dailymail.co.uk/news/article-440048/Suburban-poltergeist- A-30-year-silence-broken.html
(7) CIFE: Centro Investigador de Fenómenos Extraños. Asociación de estudio de la parapsicología
y los fenómenos no explicados por la ciencia, fundada en 1976 en la Región de Murcia. http://cife.tripod.com
(8) EL ULTIMO PELDAÑO, programa de radio dedicado a la “ciencia de frontera” que se emite los viernes, de 23:05 a 1:00 h en Onda Regional de Murcia (se escucha online a través de la web de la emisora) http://goo.gl/qJmS6 y http://www.joaquinabenza.com/peldano.html

 

Fuente.

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Publicado por en agosto 31, 2014 en Artículos

 

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