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Viajes fuera del cuerpo

14 May

por Robert A. Monroe.

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La vieja historia dice que a lo largo de nuestra vida realmente no cambiamos. Sólo nos convertimos en más de lo mismo. Mira a tu alrededor a medida que pasan los años y parecerá ser ésta una premisa válida. La gente no cambia. En realidad, muchos de nosotros resistimos los cambios fuertemente.
Sin embargo, el cambio es una cosa segura. La única variable es la proporción. Lenta,como la evolución, y rápido como la revolución.
Todo esto es una forma de introducirnos en el cambio que ocurrió en mi vida unos 30 años atrás. Definitivamente no fue más de lo mismo. Fue algo de lo que no me preocupé por una sencilla razón; no sabía que existía. Todavía hay discusiones acerca de si en mi caso, fue accidental o fue evolucionando. Con toda certeza para mi fue revolucionario. Hoy, después de muchos años de vivir con el cambio y de investigarlo,de lo que al menos puedo estar seguro es de que no me ha dañado. Lo máximo que puedo decir es que no conozco otra faceta de la existencia humana que pueda producir tan vasto alcance de conocimiento y experiencia. Aún así, en el contexto de nuestra actual cultura permanece relativamente ignorado.¿ Qué es? Estoy seguro que tu ya lo sabes. Lo llamamos estado “Fuera del Cuerpo”.

Allá por 1958, cuando comenzó a sucederme, se llamaba “proyección astral”. El nombre hacía le sentir incómodo tanto a un amigo psicólogo como a mi. Parecía demasiado oculto,demasiado del siglo XVI. Entonces comenzamos a llamarlo “experiencia fuera del cuerpo”, o EFC. Es más adecuado para el vocabulario del siglo XX. Ningún respetable investigador o científico podría estar cautivado perdiendo el tiempo con la proyección astral, pero tal vez con la experiencia fuera del cuerpo podía convencerse.

La experiencia fuera del cuerpo es un estado de conciencia durante la cuál eres distinto y separado de tu cuerpo físico. Esta separación puede ser de 2 dedos o más de 2000 millas. Puedes pensar, actuar y percibir en este estado tanto como lo haces físicamente con varias excepciones importantes. Con un poco de práctica tus cinco sentidos pueden ser reproducidos mientras estés en la EFC. Usamos la palabra reproducir porque no estás usando tus mecanismos sensoriales y tus órganos como lo haces físicamente. Lo que realmente estás usando, en su lugar, es algo que nadie conocido se ha tomado el trabajo de averiguarlo. En mi propia historia, primero he visto, no sé cuán preciso comencé a hacerlo en el estado fuera del cuerpo. Luego tras una considerable experimentación aprendí a escuchar, y luego a sentir. Nunca aprendí a oler o a saborear en este estado. No hay ninguna razón particular para ello, es sólo que nunca tuve la necesidad de hacerlo.

¿Por qué alguien querría salir de su cuerpo? Bueno, yo no tuve otra alternativa. Al principio lo único que quería hacer era evitar que me pasara, luego, cuando supe los potenciales envueltos, me excité, y trabajé en aprender cómo controlar esta actividad. Si todo esto les suena de loco, extraño o disparatado, están donde yo estaba hace 30 años, y no los culpo. Si alguien me hubiera dicho que ahora les estaría hablando a uds sobre estas cosas hubiera soplado de disgusto y descreimiento y les hubiera recomendado visitar a un psiquiatra. Pero esto existe ahora, y algunos de mis mejores amigos son psiquiatras,aunque no en la relación médico-paciente. Hoy hay más de 120 consultantes y asociados que van desde médicos, psicólogos, profesores, físicos, científicos, ingenieros y ejecutivos corporativos, todos activamente envueltos en la organización que llamamos
“El Instituto Monroe”, dedicado a la investigación y a la educación. Cada uno tiene un interés personal o profesional en el estado fuera del cuerpo. El Instituto es internacionalmente conocido por sus estudios en la conciencia humana, y el uso de patrones onda-sonido para facilitar cambios en los estados del ser. Uno de ellos, por supuesto, es el estado fuera del cuerpo. Investigaciones recientes, no nuestras, mostraron que un 25% de la población de nuestra nación recuerda el haber tenido al menos una experiencia espontánea fuera del cuerpo. Si piensas en ello, tal vez encontrarás que tu eres parte de ese 25 %. El sólo hecho que estés leyendo esto indica al menos que tienes interés, o que tal vez estás buscando respuestas.
Muchos casos de experiencias fuera del cuerpo han sido conectados con el estado del sueño, y descartados como simples sueños, excepto que ellos no encajaban en la confusa calidad de los sueños. Eran demasiado vívidos y reales para ser clasificados como tales. Otras EFC espontáneas han ocurrido bajo anestesia durante cirugías, durante las cuales el paciente se encontraba a sí mismo a unos 6 u 8 pies sobre la mesa de operaciones y más tarde contaba lo qué había visto y escuchado desde este ventajoso sitio, que hubiese sido físicamente imposible. Estos casos están ocurriendo todos los días, pero en su mayoría no son reportados.
Otras ocurren durante momentos de inconciencia causados por un accidente o por alguna situación similar. Muchos son relegados a un evento raro y apartados de la memoria como una anormalidad que nunca sucedió. Nuestro sistema de creencias no lo permitiría de otra manera. En mi propio caso, les repito, me llevó un año de excursiones fuera del cuerpo tanto voluntarias como espontáneas, con creciente validación y documentación, antes de que aceptara su veracidad. La más profunda de las experiencias espontáneas fuera del cuerpo se llama hoy día “experiencia cercana a la muerte”. Nuevamente, éstas ocurren diariamente,generalmente durante cirugía y bajo anestesia. Cada vez más casos son reportados debido al esfuerzo y la publicidad de varias organizaciones que han surgido para estudiar este fenómeno. La mayoría de las experiencias cercanas a la muerte tienen el efecto de cambiar por completo el sistema de creencias del paciente, y por ende sus vidas. Vuelven con el conocimiento de que son más que su cuerpo físico y que sin ninguna equivocación sobrevivirán a la muerte física. Entenderán lo que les digo más profundamente si piensan como tal conocimiento, no creencia, o esperanza, o fe, puede afectar vuestras vidas…que son realmente más que sus cuerpos físicos, que realmente sobreviven a la muerte física. Piensen solamente en saber esto… sólo estos dos cocimientos, sin condiciones ni complicaciones. La historia humana está llena de tales referencias que nosotros llamamos fuera del cuerpo, o fuera de sí, o volverse loco, o dormirse y despertarse, o desmayarse, y sigue sin parar. Incluso de brujas que vuelan sus escobas, mito o idea falsa? Cada era tiene su propia interpretación, y cuando el río suena, agua lleva…

Durante estos años de esfuerzo, los proyectos de investigación del Instituto Monroe han sido duros. No hemos usado ni drogas ni anestesia ni ningún otra técnica invasiva del cuerpo. Aún así hemos sido capaces de inducir y entrenar sujetos para alcanzar EFC de manera constante y objetiva. No sucede de la mañana a la noche, algunos aprenden el proceso en un mes, otros en varios años. También, hemos enseñado a gente con EFC espontáneas a controlarlas concientemente. Hemos aprendido mucho del testeo y de la experimentación que hemos hecho. Ahora asumimos que todos salen de su cuerpo durante el estado DELTA o de sueño profundo. El hecho de que no lo recuerdes, excepto posiblemente como un sueño, es tal vez sólo un rechazo o una censura de tu sistema de creencias.
Al principio de la actividad fuera del cuerpo, mantienes la forma de tu cuerpo físico; cabeza, hombros, pecho, brazos, piernas y demás. Nunca estuve consciente si tienes alguna reacción interna, como la reproducción del flujo sanguíneo y del corazón. Sin embargo, en base a mi experiencia personal, cuanto más familiar se convierta este estado y más lo uses, tu aspecto es cada vez menos el de una forma humanoide . Es como una gelatina sacada de un molde, por un tiempo mantiene la forma del molde.

Luego, cuando se calienta se pone suave en los bordes y finalmente se convierte en líquido o en una forma más conveniente, como una lágrima, que es mi favorita. Por supuesto que puedes volver a tu forma física sólo con pensarlo.
Este segundo cuerpo es extremadamente plástico. Puedes darle la forma que quieras, puedes estirarlo como una banda elástica. Si lo sueltas se volverá a formar una masa.
Entonces tienes la tendencia a doblar o disolver los brazos, o piernas en una masa hasta que los necesites. Siempre puedes formarte nuevamente y hacerlo en un instante si sugiera la necesidad. Sin embargo, es importante recordar, que cualquiera sea la forma,sigues siendo tu mismo.
Este segundo cuerpo no físico parece tener poca o ninguna masa tal como lo conocemos. En un entorno completamente físico, la gravedad tiene un leve y perceptible efecto sobre él. También pareciera haber una relación con los campos eléctricos, por ser atraído a ellos. Por otro lado, la cuestión física como sillas o paredes de metal son como nubes que pueden ser atravesadas fácilmente. Y si vas a través de ellas lo suficientemente lento puedes identificar la textura de los materiales mientras los atraviesas.
Finalmente, sobre a dónde vas y qué haces, parece no haber limitaciones. Si las hay, no las hemos encontrado. En el estado fuera del cuerpo ya no estás atado al espacio tiempo. No eres parte de él. Tu estado no físico normal pertenece a otro sistema de la realidad. De esta manera, te sientes un visitante temporal haciéndote camino a través de una espesa nube gris. Es mucho más divertido y limpio estar arriba en el rayo del sol.
Tienes una gran sensación de libertad, aunque no lo estés. Eres como un globo o un barrilete atado a una cuerda. En la otra punta de la cuerda está tu cuerpo físico.

¿Cómo aprendes a salir del cuerpo? En este punto no puedo darte un método rápido e instantáneo para lograr el estado fuera del cuerpo. Ah, bueno, si puedo pero son muy permanentes, y estoy seguro que tu también puedes, como por ejemplo, conducir por una colina de mil metros de altura. Aunque estoy seguro que no estás listo para ello.
Sin embargo, hay métodos y técnicas para aprender lenta y cuidadosamente el proceso de salir fuera del cuerpo y de cómo controlarlo. Estoy seguro que aquellos que hemos desarrollado son sólo unos pocos de muchos. Sabemos que lleva tiempo y esfuerzo, un compromiso por parte del individuo, tan rígido y consistente como el requerido por cualquier otro esfuerzo humano importante. El mayor problema yace en modificar tu sistema de creencias y tu barrera del miedo. Pasar esto no es una tarea sencilla. A lo mejor podría ayudar si me pongo algo más personal. Tal vez puedan entender un poco mejor.

Allá en 1958 sin causa aparente, comencé a flotar fuera de mi cuerpo físico. No era durante el sueño, por eso no lo podía etiquetar como un simple sueño; tenía conciencia absoluta de lo que estaba ocurriendo…lo que obviamente lo hacía peor. Esto significaba para mí una forma de alucinación severa causada por algo peligroso, un tumor cerebral, o un golpe, o alguna enfermedad mental. En ese entonces tenía una buena salud, no tenía problemas o estrés, era sólo un tipo ordinario haciendo cosas ordinarias. Poseía varias estaciones de radio, tenía oficinas en Avda. Madison, New York, una casa en el condado de Westchester, y por sobre todo una esposa y dos niños pequeños. No tomaba ninguna medicación, ni consumía drogas, y tomaba muy poco alcohol. No estaba envuelto en ninguna actividad religiosa en particular, ni tampoco era un estudiante que profundizara en ninguna filosofía de disciplinas orientales.
El objetivo de todo esto es mostrarles que no estaba preparado para un cambio tan radical. Quizás la mejor manera de trasmitirles lo que significa la experiencia fuera del cuerpo sea describirles la primera vez que me pasó. Durante algunas semanas me encontré con una extraña sensación de vibración que sentía cuando me recostaba para dormir la siesta o a la noche para dormir. No sucedía siempre pero sí lo suficiente para preocuparme. Cuando sentía que empezaba la vibración, mi cuerpo se paralizaba y no podía moverme y me costaba mucho esfuerzo sentarme. Cuando lo hacía las vibraciones se desvanecían. Consulté a mi doctor con respecto a este tema y luego de examinarme no podía encontrar ninguna razón para ello. Me fui a casa con unas píldoras que me ayudarían a relajarme más.
Como la mayoría de nosotros, no las tomaba con regularidad. O me olvidaba o me hacían sentir amodorrado o me dormían. Finalmente, dejé de luchar con esa sensación, diciéndome a mi mismo, si va a matarme, dejemos que pase y acabemos con esto de una vez. Entonces, la siguiente vez que me recosté y que la vibración surgió, me quedé quieto y esperé a que algo pasara. La sensación simplemente desapareció luego de aproximadamente 5 minutos. Luego de eso esperé que las vibraciones terminaran su ciclo, y luego me dormía; dejé de preocuparme sobre ellas. Eran como el hipo, si no te concentras en ellos se van.

Un viernes por la noche me fui a la cama temprano para estar fresco el sábado. Debía levantarme temprano por la mañana para ir a un lugar llamado Wertsborough en New York, para volar planeadores, o para ser más exactos, navegar aviones. Había llegado un frente frío lo que significaba que habría fuertes vientos del noroeste y un día claro, y eso significaba buen despegue para volar. Cuando me metí en la cama y me acomodé, las vibraciones vinieron y esperé que pasaran para poder dormir.
Mientras yacía allí, pensaba que bueno iba a ser el día siguiente, planeando, planeando y cuán bueno iba a ser sentir que un fuerte… me levantase hacia arriba, suave y fácilmente.
Yo yacía allí pensando en esta maravillosa perspectiva del vuelo sin motor. Luego de unos momentos de tal contemplación, sentí un golpe contra mi hombro, me di vuelta y al mirar vi mi hombro rebotando contra el suelo. Mi primer pensamiento fue que me había dormido y me había caído de la cama. Luego me di cuenta de repente, que no podía estar en el suelo, porque había una alfombra en el suelo de la habitación. Además, no muy lejos de mí había algo que se parecía a una fuente clavada en el suelo. Pensé que este era ciertamente un sueño extraño, luego noté que había algo familiar en la fuente, o era una fuente, era un accesorio de luz. Una lámpara, y si era una lámpara estaba al revés, y si me daba vuelta, podía ver de qué se trataba todo esto. Y así lo hice. Debajo mío estaba nuestra cama, y estaba mi esposa yaciendo en la cama dormida. Y había algo en la cama con ella, dormido también. Recuerdo que me resultaba divertido preguntarme con quién podría soñar que estuviera en la cama con mi esposa, luego me concentré en la cabeza del hombre y allí es cuando me dio un shock…era mi cara. Yo era el que estaba en la cama con mi esposa. Entonces, que era lo que estaba haciendo arriba en el techo?
Estaba absolutamente seguro de la respuesta. Me estaba muriendo, esto era morirse y yo no quería morirme, entré en pánico. Y con terror desesperado me zambullí y como pude me abrí el camino por el aire devuelta a mi cama y a mi cuerpo. Y de algún modo reaccioné, me senté en la cama y en la penumbra miré al techo y a la lámpara, y fui calmándome lentamente lo mejor que pude. Las vibraciones no volvieron durante el resto de la noche, ni tampoco el sueño. En la mañana no fui a planear, hice lo que estoy seguro uds hubieran hecho. Le pedí a mi amigo médico que me atendiera de urgencia.
El inmediatamente reconoció la seriedad de mi estado de ansiedad, y hasta recomendó que me hospitalizara, pero no pudo encontrar mal nada físico así que me dio más píldoras y me fui a casa. Esta vez tomé las píldoras.
Después de haber flotado sobre la cama, unas cuantas veces más totalmente descontrolado pastillas o no pastillas, volví al médico por ayuda. Estaba profundamente preocupado o profundamente asustado. Estaba seguro de dos cosas; una, que yo no era del tipo psicótico, y dos, que nuestra ciencia, incluida la medicina tenía las respuestas para todo. Tal vez no la cura, pero sí al menos una buena y sólida opinión. Debía ser algo físico el causante de las alucinaciones, como un tumor cerebral. Mi amigo médico vio en seguida la profundidad de mi temor, y me hizo un examen completo y extensivo.Analítica de sangre, rayos, etc. Los resultados eran negativos, para su sorpresa y la mía.

Finalmente me envió nuevamente a casa con otro repertorio de pastillas diciéndome que lo llamara si la cosa persistía. Por mi parte, yo estaba tremendamente desilusionado.
Estaba seguro que abría una respuesta razonable, o una buena opinión basada en investigaciones científicas previas o estudios. Pero no había ninguna. Ninguna autoridad reconocida y aceptable sobre el tema. La recomendación que recibí fue sólo la de hacer entre cinco y diez años de psicoterapia.
Es más, aquellos con los que hablaba estaban particularmente curiosos y amables, pero nada más. La civilización occidental de la cuál era un activo participante y creyente me había defraudado. Fue un momento de mucha soledad.
Después de la décima experiencia sin ningún otro efecto fuera de mi propio miedo y terror, me di cuenta de lo obvio. No iba a matarme. La cosa realmente no iba a matarme. Y sea lo que sea, yo no estaría alucinando. Porque tal como la perspectiva de la lámpara desde la perspectiva del techo, estaba teniendo pequeños trocitos de verificación que sólo eran útiles para mi. Desde es momento en adelante dejé de tener miedo de salirme del cuerpo.
Con esto no estoy diciendo que más tarde no me encontrara con situaciones de mucho temor, de hecho las encontré. Pero luego de eso había una simple necesidad de tener las cosas bajo control. De poder aprender primero a pararlo cuando quisiera, y luego de aprender a provocarlo cuando quisiera. El registro que mantengo me puede ayudar a rever lo que está sucediendo. Además, para obtener información que ayude en cierta
forma de prueba, montamos una división de investigación y desarrollo en una corporación privada de mi propiedad y de mi familia. Ésta, eventualmente se convirtió en el Instituto Monroe.
No debe haber malas interpretaciones, este esfuerzo organizativo y estos gastos no están dirigidos al mejoramiento de la humanidad. No fue montada para probar a la comunidad científica y al mundo entero que realmente existe el fenómeno de la experiencia fuera del cuerpo. Por lo tanto, ningún papel académico de nuestro trabajo aparece en revistas científicas. Se siguieron métodos científico-ortodoxos cuando era factible, pero no de un modo metódico. Hasta 1971 el proceso completo operaba tranquilamente, sino encubiertamente. Después de todo yo era la cabeza de un negocio muy convencional, y trataba con gente convencional. Estaba seguro que cualquier revelación pública de mi actividad “secreta” podría traer un efecto adverso a mi habilidad para dirigir tales negocios. En retrospectiva sigo pensando que ese era un buen razonamiento.

De esta manera, el propósito original fue solamente resolver mi problema personal y mis necesidades urgentes. Fue aprender a controlar y a entender qué era lo que me estaba pasando. Yo era el que necesitaba ayuda, entonces el motivo de aprender e investigar era personal y egoísta. No era ni profundo ni idealista o noble. No pido disculpas por ellos simplemente porque yo era el que pagaba las cuentas. Voy a admitir una cosa. Una vez que el miedo se fue, se reemplazó por algo igualmente demandante. La curiosidad y el no estar tan solo.
Las aventuras de aquellos tempranos días y los incidentes y actividades que se sucedieron aparecen en mi libro, Viajes fuera del cuerpo, publicado por primera vez en 1971 por Doubleday, y aún sigue en venta en librerías.
Pienso que tal vez debería familiarizarlos con nuestra posición a la hora de reportar mis actividades fuera del cuerpo y otros eventos, así como también las investigaciones relacionadas. Intentamos contar las cosas tal cuál son. Tratamos de quitar cualquier mito, creencia religiosa, convencionalismo ético-moral y otros factores que podrían distorsionar la idea. Intentamos empezar con una pizarra limpia, como era. De esta manera esperábamos descubrir nuevas visiones sobre vieja ideas que tenían sentido en la mentalidad occidental del siglo 20. Sobre todo, no emitíamos juicio de valor sobre ningún evento ni información. Hasta ahora, parece que funciona. A veces no tan fácilmente porque las improntas físicas son difíciles e eliminar.
Un ítem de interés podría ser uno de mis primeros y más evidentes viajes, y una parte peculiar que casi pasa desapercibida. Foster Bradhaw, un amigo psicólogo que vivía a unas cuantas millas comenzó a trabajar con nosotros como consultante. Teníamos un acuerdo por el cuál cuando yo lo sintiera podría intentar contactarlo durante una experiencia fuera del cuerpo. Un fin de semana, llamé a Brad, quien estaba en cama con un resfriado. Luego de cortar el teléfono decidí que era el momento ideal para probarlo ya que sabía donde estaba, sabía la dirección de la casa. Sería un blanco fácil.
Esa tarde pude finalmente salir de mi cuerpo y elevarme a través del techo de mi cabina-oficina de una habitación, y dirigirme por arriba de la copa de los árboles a la casa de Brad. Finalmente llegué atravesé la pared de su habitación, para mi sorpresa él no estaba en cama, ni en el baño. Fui fuera, atravesando la pared para asegurarme que era la habitación correcta. Cuando salí a la parte trasera de la casa, vi a su esposa saliendo por la puerta trasera, seguida de Brad. Luego se dirigieron al garaje. Traté de llamar la atención de la esposa de Brad, pero sin éxito. Luego me dirigí a Brad y traté de llamar su atención, después de dar mucho giros en el aire en frente de él mientras caminaba, respondió con un “bueno, veo que lo has logrado”.
Regresé a mi cuerpo muy satisfecho y excitado. Escribí lo que había visto y escuchado, y el tiempo real. Esa noche, chequeando con Brad lo sucedido me contó que realmente no estaba en la cama a esa hora, estaba aburrido y había decidido ir con su esposa al correo. Estaban caminando por el jardín trasero exactamente a la hora que le dije. Mi descripción de sus ropas coincidía perfectamente. Pero Brad no recordaba haber hablado conmigo. La parte extraña del evento? En mi camino a visitar a Brad, estando fuera del cuerpo, de repente sentí que no tenía suficiente energía para lograrlo, y comencé a caer hacia abajo entre los árboles. En ese momento, alguien me ayudó. Sentí una mano debajo de cada hombro elevándome y llevándome en la dirección de la casa de Brad. Cuando llegamos las manos me soltaron y desaparecieron. ¿Quienes eran estos ayudantes? Todavía no estoy seguro.

Otro incidente me viene a la mente de aquellos primeros tiempos. Cuando me estaba poniendo cómodo con la técnica que había aprendido para inducir el estado fuera del cuerpo, apareció una lección interesante. Supongo que así lo llamarían. Era de tarde y estaba recostado en mi cabina-oficina empezando el proceso de separación. Estaba preparado para salir del físico cuando sentí que alguien me cogía de atrás, podía sentir este extraño cuerpo pegado a mi espalda, y una cabeza metida sobre mi hombro. Los labios y la cabeza estaban cerca de mis oídos y escuchaba un jadeo fuerte y profundo dentro de ellos, lo escuchaba muy fuerte. Reaccioné inmediatamente, algún monstruo estaba tratando de entrar en mi cuerpo. Me di vuelta y entré en mi cuerpo físico lo más rápido que pude. Me senté y miré a mi alrededor pero no había nada inusual; todo estaba
igual, sin señales del monstruo.
Probé la técnica una segunda vez y tan pronto como comencé a salirme del cuerpo, estaba el monstruo nuevamente, cogiéndome de la espalda y jadeando en mi oído.
Rápidamente volví a mi cuerpo físico y decidí que era todo por hoy.
A la mañana siguiente, luego de intentar salir de mi cuerpo con este método tres veces más y aún encontrando el monstruo en mi espalda, me enojé. Quién era este personaje que pensaba que podía interferir en mi vida? Entonces, cuando salí de mi cuerpo otra vez y estaba allí,
sobre mis espaldas, gruñendo por arriba de mis hombros, lo alcancé y traté de quitarlo.
Mi mano tocó su cara, luego su pera y su mejilla, que tenía patillas. Patillas, eso significaba que un ser masculino y no me gustaba la idea de que un ser así estuviera colgándose de mi de esa manera. Volví a mi cuerpo y traté de ideármelas para deshacerme de él.
Mientras me sentaba allí, respirando fuerte por la excitación, pasé mi mano por mi barbilla. Luego todo se puso en su sitio. Me escuché a mi mismo jadeando, y froté las patillas de mi barbilla. Sentado en mi cuerpo físico, luego me reí, esa era paranoia real.
Tenía temor de mi propio cuerpo físico. Lo chequee; cuando alteraba el patrón de respiración de mi cuerpo físico justo al punto de separación, así lo hacía también mi monstruo. Finalmente para comprobarlo, subí al cuarto de baño, me afeité, luego volví, me recosté, salió de mi cuerpo y chequee. La barbilla de mi monstruo era suave, y se desvanecía al momento que me alejaba de mi cuerpo. Pues eso fue todo con mi peligroso monstruo.
En aquellos tempranos y alborotados días finalmente creamos una especie de programa que desarrollaba el control consciente del proceso de salir fuera del cuerpo. Si nadie sabía nada sobre él desde un aspecto causativo, comenzaríamos a investigar desde lo que teníamos primero, concretamente yo, y continuaríamos desde ahí. Con “nosotros” me refiero a un amigable psicólogo, un curioso médico y un indiferente ingeniero electrónico. Instalamos un laboratorio en las tierras de la parte trasera de mi casa en el condado de Westchester. Había treinta acres en donde esconderlo, así que los vecinos nunca supieron de su existencia. Como mi carrera estaba consolidada, la producción de la cadena de programas de radio y de música principalmente, comenzamos con esta base. Y fue en este laboratorio en los bosques de Wetchester donde empezamos a usar sonidos para cambiar patrones de ondas cerebrales en un humano, y de este modo su
conducta mental y emocional.
Aprendimos que podíamos ayudar a las personas a dormir o a mantenerse despiertos, por ejemplo. Nos enfocamos en el área del sueño porque el estado fuera del cuerpo parecía estar relacionado de alguna manera. Aprendimos qué frecuencias ayudan a producir estados de conciencia específicos, y las muchas que no hacen nada. Llamamos al patrón “respuesta de frecuencias continuas”o FFR y lo que hoy hacemos en nuestro laboratorio tanto a nivel educativo como de investigación es una extrapolación sofisticada y desarrollada de lo que comenzó por aquel entonces.
El resultado de nuestro esfuerzo trajo como resultado aplicaciones tales como: un medio para entrar en el sueño controlado sin drogas, mantenerse despierto, enfoque de la atención, aprendizaje acelerado de habilidades tanto mentales como motrices, autoadquisición de varios niveles individuales de conciencia, reducción de la tensión y del estrés y control del dolor, para nombrar algunos. Llamamos al proceso “Hemi Sync” o sincronización de hemisferios que es una descripción del patrón cerebral coherente EEG evocado por el método.
Entonces, después de treinta años de tener experiencias fuera del cuerpo, aquí hay algunos “NO” que les puedo decir:

Primero: Salir del cuerpo no les va a matar. Esta experiencia no es peligrosa para vuestra salud física y no habrá problemas mentales ni emocionales . La mayoría de mis amigos médicos coinciden que sigo operativo físicamente por mis actividades fuera del cuerpo, no a pesar de ellas.

Segundo: Estas experiencias no los llevarán a un desinterés por la vida física, no es necesario que se vaya a vivir a una cueva. Todo lo contrario, la visión diferente que desarrollarán realzará todo lo que hacen y piensan en este “aquí y ahora”.

Como resultado no se harán ricos en el sentido convencional, aunque no haya nada que se lo impida. Con respecto a otro tipo de riqueza, ese es otro tema.

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Publicado por en mayo 14, 2013 en Artículos

 

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