RSS

El caso de Gotenhafen.

04 Sep

Desde 1954, una actriz, la señora M. (Mady Rahl de unos 50 años de edad, casada y con tres hijos y residente en Hamburgo), enviaba regularmente relaciones de sus sueños al Instituto de Friburgo ( guardándose estos en sus archivos su estudio sobre fenómenos parapsíquicos). La percipiente tenía con mucha frecuencia sueños intensivos y empezando a notarlos desde su infancia. La concordancia de los sueños con hechos presentes o futuros le habían impresionado siempre. En el transcurso de diez años, se reunieron unos 1300 sueños de esta mujer.

Esto es un estudio especial de doce sueños, que forman lo que se llamó «el caso de Gotenhafen».

«Gotenhafen» es el nombre alemán de la ciudad de Gdynia (Polonia), cerca de Danzig. Es un puerto de mar que apareció citado repetidas veces en la segunda guerra mundial. La señora M. actuó en una película antibélica titulada «La noche cae sobre Gotenhafen»( Nacht fiel über Gotenhafen), producida en la segunda mitad del año 1959. Esta informó  de la probable relación de un cierto número de los sueños guardados en el archivo de Friburgo con hechos que tuvieron lugar en escenas del filme o durante su rodaje; otras escenas de los sueños presentan analogías con otra película, una comedia titulada «Trillizos a bordo», que se rodaba también por aquel tiempo y utilizaba en parte los mismos requisitos.
Antes de entrar en la descripción de esta parte de la investigación, se va a formular unas breves consideraciones metodológicas sobre la manera de comprobar el cumplimiento en la vida real de las precogniciones en casos espontáneos. Según Hans Bender, es conveniente referirse a un clásico trabajo sobre este tema: Report on Cases of Apparent Precognition, de H.F. Saltmarsh, publicado en 1934 en los «Proceedings of the Society for Psychical Research». Saltmarsh estableció un sistema de condiciones para el caso perfecto, ideal. Las expondré aquí resumidamente. Es necesario que:

1.° La precognición sea referida y anotada antes de su cumplimiento.

2.° Contenga un número de detalles suficiente para que pueda establecerse la realidad de su cumplimiento, de modo que sea improbable una coincidencia casual.

3.° Que no se hayan producido hechos o conocido cosas que puedan hacer prever la realización de lo que aparece en el sueño.

4.° Que no pueda el percipiente haber causado la realización de lo soñado.

5.° Que no pueda explicarse por una influencia telepática de otra persona, que puede ser, por ejemplo, alguien interesado en la realización del hecho contenido en el sueño.

Como en el experimento de Besterman con sueños precognitivos y en los experimentos de W.H.C. Tenhaeff con Mr. Kooy, se cumplieron la primera de estas condiciones reuniendo todos los sueños de la señora M. en un archivo. El registro de la precognición, del aspecto subjetivo, es sólo una parte del trabajo del investigador. La otra parte es la documentación relativa a los hechos que parecen coincidir con lo soñado. Se procuró obtener en cuanto fue posible una completa documentación sobre estos hechos. Entre las pruebas reunidas figuraron cintas magnetofónicas con las declaraciones de testigos (personas que intervinieron en la producción de la película), anotaciones en los libros de la sociedad productora de la cinta, fotografías tomadas en los lugares en que se rodó la película, un documental con escenas de ambas películas. Antes de presentar un resumen de las coincidencias entre los temas del sueño y situaciones ulteriores de la vida real, es conveniente exponer en líneas generales lo que ocurre en la película de Gotenhafen y cómo son los lugares en que fue rodada.
Narra la película la huida de unas campesinas que trabajaban en una finca agrícola de Prusia oriental. Guiadas por una propietaria rural, recorren dificultosamente, entre nieve y lluvias, el camino hasta Gotenhafen. La señora M. es una de estas mujeres y llevaba en la película consigo a su hijo recién nacido. Llegan las fugitivas al barco Wilhelm Gustloff, en el puerto de Gotenhafen. Este barco, con 6000 personas a bordo, es torpedeado y rápidamente hundido por los rusos en el Báltico. El punto culminante de la película es el pánico y las escenas de horror. Casi todas las fugitivas mueren. La señora M. es en la película la Sra. Raub, esposa de un labrador, que pierde a su hijo y, alocada, salta del bote salvavidas en el que se hallaba y se ahoga. Hay una historia de amor que no interesa para nuestro estudio.
Las escenas del naufragio fueron rodadas en las proximidades de Heligoland entre el 14 y el 17 de septiembre de 1959. Las circunstancias que interesan para la evaluación de las coincidencias con los temas soñados pueden resumirse en la forma siguiente:

La sociedad productora de la película alquiló un barco de pesca que todos los testigos concuerdan en calificar de «viejo y sucio». Había llevado poco antes un cargamento de carbón y no habían tenido tiempo de limpiarlo. Se tardó varias horas en hacerlo salir del puerto de Bremen. La tripulación era muy heterogénea y los que estaban fuera de servicio poco antes se habían reunido con un grupo de hombres y mujeres buceadores aficionados, contratados para las escenas del naufragio y todos ellos habían bebido tan copiosamente que el piloto hubo de ser reprendido por el capitán. Hacía mucho calor y los que habían de intervenir en la película se hallaban en cubierta, reclinados en sillas extensibles o tendidos sobre colchonetas. Encontró allí la señora M., que se hallaba al lado de un conocido suyo, a un actor, que le presentó al cocinero, con el que había trabado amistad durante el viaje. Este hombre fue después de gran ayuda para la señora M., cuando se encontraba casi agotada después de varias horas de nado y de zambullidas. El capitán y el principal actor de la película estaban en el puente superior, al que sólo se podía acceder subiendo por una empinada escala de cuerda. Invitaron a la señora M. a reunirse con ellos, pero no quiso subir.
El primer día de su llegada a Heligoland, habían probado los actores un nuevo tipo de vestido protector, insumergible. El grupo de buceadores aficionados lo había perfeccionado y ensayado previamente. Para ponerse este vestido era preciso utilizar polvos de talco. Los buceadores se entretuvieron cogiendo langostas y pudieron capturar un enorme ejemplar, de casi doce libras. Celebraron con esta langosta un banquete por la noche, al que asistió la señora M., que ayudó a preparar el manjar. La buceadora más atractiva era Evelín, cuya principal característica era su cabello ondulado. Fue elegida para la primera escena de la película, en la que aparece nadando, con el cabello suelto.

Veamos ahora la serie de sueños que nos había comunicado con anterioridad y que parecen corresponder a algunas de las escenas de la película o a episodios del rodaje. Se  hanpuesto títulos a los diversos sueños, con el objeto de facilitar las ulteriores referencias a ellos. El último sueño de la serie de Gotenhafen tuvo lugar el 21 de mayo de 1959 y se relaciona con el inicio de los trabajos de producción de la película, en septiembre del mismo año. Es el sueño del «Viejo vapor».
«Viajo en un viejo vapor, que apenas es maniobrable; se necesitan varias horas para que salga del puerto. Además, la tripulación está bastante atolondrada, bajo los efectos del alcohol.»
Más de un año antes, nos había comunicado la señora M. otro, sueño en el que intervenía un viaje en barco. Tuvo lugar este sueño el 29 de abril de 1958. Es el «Sueño del cocinero del barco».

«Me encuentro en un pequeño trasatlántico. Anochece. Hablo animadamente con uno de los tripulantes, un cocinero o un maquinista, alguien que trabaja en los bajos del buque. Luego, estoy sola, doy algunos pasos y me siento bien. Me gusta el aire fresco y digo: Voy al puente superior, en el que hay diversas personas que no distingo bien. Los pasajeros están reclinados en sillas extensibles o de pie, en la penumbra, formando pequeños grupos. Es casi de noche. He de pasar por encima de muchas piernas estiradas… Me gustaría subir al punto más alto, para contemplar el cielo sin obstáculos, pero todas las escalas que podrían conducirme a este puente están demasiado altas y no me es posible trepar por ellas. Hay una señora sola en el puente, separada por una puerta. La viene a buscar un joven oficial y sube por la única escala accesible, pero es un lugar reservado, que conduce al puente de mando. Yo no puedo ir allí.»

El día 5 de enero de 1959 tuvo el «Sueño del vestido aislante».

«Me propongo ir a una tienda de artículos deportivos, para comprar vestidos de amianto. Ya en la tienda, digo que también necesitamos un vestido para ir por los cráteres lunares. También está aquí Eva H., la pintora. Tiene en las manos un cuadro en el que se representa una mujer y una especie de cráter en el que hay una masa blanca, como de cal.»

Durante mucho tiempo persistieron a lo largo” de los muelles de Heligoland grandes hoyos (cráteres) en el mar, junto a los muelles, producidos por los bombardeos. En uno de estos cráteres se encontró la gran langosta. Eva H., una pintora de Hamburgo, tiene varios cuadros con muchachas que llevan tricots negros.

En febrero y en julio de 1958 refirió la señora M. dos sueños de langostas. En uno de ellos aparece «una gigantesca langosta, con grandes patas, que sirvieron en una cena a un numeroso grupo.»
Las primeras escenas en mar abierto en las que intervino la señora M. se realizaron en la noche del 14 al 15 de septiembre de 1959. En su diario, anotó ella el día 14:

«Hoy he tenido mi primera intervención, a las 18,30, en un escollo que hay frente a Heligoland. Hemos estado un buen rato en un bote de salvamento. Mar alborotada. Luego, me he tenido que tirar al mar. La escena ¿Dónde está mi hijo? ha sido rodada dos veces.»

Exactamente dos años antes, el 15 de septiembre de 1957, había anotado el «Sueño de la niñita»:

«Nado junto con varias jóvenes que no conozco. Hay algunos niños pequeños. Viene una niñita muy linda, con dulces ojos. Es hija de la señora S. También esta niña nada y se sumerge durante mucho rato. Nos divertimos jugando a encontrarnos debajo del agua, pero la inmersión de la niña se prolonga demasiado tiempo y yo estoy llena de miedo. Me pregunto cuanto tiempo podrá resistir.»

En la época del sueño, la esposa del director teatral, S., esperaba el nacimiento de un hijo. S. había contribuido a que se contratara a la señora M. para la película.
Veinticinco días después del «sueño de la niñita», el 10 de octubre de 1957, anotó la señora M. un breve sueño, al que llamó «Sueño de la natación»:

«Estamos un rato nadando, divirtiéndonos. Alguien quiere fotografiarme, pero yo le indico por señas que no lo haga. No vale la pena.»

Pone ella este sueño en relación con la situación siguiente, que fue, naturalmente, objeto de una cuidadosa comprobación. Según el guión, la actriz debía perecer ahogada. El director había imaginado un truco especial, consistente en sumergir una cámara fotográfica submarina al mismo tiempo que se zambullía ella. Esto prometía ser bastante difícil y efectivamente lo resultó. Por tres veces sucesivas un buceador tuvo que arrastrar hacia el fondo a la nadadora, L, además, inútilmente. No se utilizó la escena en la película y ella se refugió, agotada, en la cabina del cocinero, que se ocupó de reanimarla.

El día 25 de junio de 1958 anotó la señora M. en su diario el siguiente sueño, al que hemos dado el título de «Paradoja climática»:

«Sentimiento muy positivo al despertarme. Hay en el sueño muy diversas escenas y personas y me es imposible describirlo con palabras. Se trata, evidentemente, de una expedición a África. No sé donde debe ser, porque no veo negros. Seguramente hace calor, pero hay un torbellino de nieve y un fondo que puede ser de paisaje nevado o de desierto de arena.»

Ésta es la primera parte del sueño. El director de producción de la compañía cinematográfica manifiesta lo siguiente (tomado en cinta magnetofónica):

«A mi entender, las palabras clave en esta parte del sueño son “tempestad de nieve” y “desierto de arena”. En la película de Gotenhafen, las fugitivas deben llegar a seguro en el barco “Gustloff”. Para ello, construimos en Góttingen un decorado del barco y utilizamos nieve artificial. Para la película de los trillizos se necesitaba un decorado de oasis. Nuestro arquitecto hizo uno, a 50 metros de distancia del decorado del barco. Por ello podía hablar de tempestad de nieve y de desierto de arena.»

Veamos ahora el resto del sueño, que tuvo lugar un año y medio antes de la producción de ambas películas y casi un año antes de la confección de los guiones:

«Dos gráciles y lindas bailarinas, con poca ropa encima, bailan una especie de danza popular. Deben ser gemelas y pienso para mí: si fueran tan bonitas como las hermanas Kessler, seguramente triunfarían en el mundo entero. Hay allí decorados que representan catacumbas, clubs de noche y otros edificios, como en los talleres de cine, muy próximos entre sí.»

Observaciones del director:

«Respecto a las catacumbas: Construimos una especie de refugio antiaéreo para una escena de la película de Gotenhafen.
Segundo: Clubs de noche. No hay películas sin clubs nocturnos. Muchachas que bailan. Es casi cierto, pero no del todo. Hay en las películas dos escenas de baile. Una en un club de noche en la película de Gotenhafen. Las bailarinas se llaman en la película “las gemelas Hoepfner”. Pero no llevan poca ropa.
La otra escena de baile fue en las “Trillizas”: una danza del vientre, con todos sus alicientes, de una mulata en una sala de fiestas.»

No necesita más comentarios este sueño realista. Si la señora M. lo hubiese tenido en la noche siguiente a la filmación de las escenas de baile relatadas, todo analista de sueños lo habría considerado sin vacilación como una mezcla de residuos de lo vivido durante el día.

Anuncios
 
3 comentarios

Publicado por en septiembre 4, 2011 en Casuística

 

Etiquetas: ,

3 Respuestas a “El caso de Gotenhafen.

  1. http://jeofizikkulubu.com {Geophysics|Geology|Geophysical}

    septiembre 5, 2011 at 5:46 am

    Good info. I reached on your website by accident, so thanks.

     
  2. The Blues

    septiembre 15, 2011 at 7:29 pm

    Nice post. Thanks for sharing.

     
  3. UK iPod Repairs

    septiembre 18, 2011 at 4:25 am

    Good info. I reached on your website by accident, so thanks.

     

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: