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El caso de Willi Schwanholz.

14 Ago

Willi Schwanholz había vuelto a Frankfurt, Alemania, en el mes de diciembre de 1975 para visitar a su familia y amigos. Pertenecía a una familia de artistas circenses y su número consistía en conducir una motocicleta sobre un cable suspendido. Durante el otoño se había encontrado muy enfermo y en una ocasión recordaba haber llegado a dormir hasta veinticinco horas seguidas.
En Frankfurt le mostraron una película de aficionado, de 8 milímetros, que sus amigos habían realizado mientras Willi se encontraba enfermo. Durante la proyección se quedó atónito al verse a sí mismo en la película, y no es necesario decir que este hecho le dejó totalmente confuso. Al comentar su experiencia, cuando volvió a Chicago, le dijeron que se pusiera en contacto con Ted Serios, que vivía en la misma ciudad.
Willi vio a Ted y le explicó lo que le había ocurrido con la película. Como respuesta, Ted le dejó la cámara polaroid de su madre y le dijo que «empezara a hacer fotos». Las fotos que se obtuvieron en esta sesión fueron tan asombrosas que Ted llamó a Curtís Fuller, editor de la revista Fate, y le dijo excitadamente: «¡Curt, no vas a creértelo, pero he encontrado a un tipo que consigue mejores fotos que yo!». Fuller preparó un encuentro con Schwanholz y Serios, en el que se produjeron más fotos extrañas que sirvieron de base para realizar un artículo sobre Willi, escrito por Fuller para Fate.
Ted y Willi pasaron un fin de semana (los días 6 y 7 de marzo de 1976)  intentando conseguir fotos paranormales. Ambos se encontraban ansiosos de demostrar la autenticidad de las facultades de Willi, y se obtuvieron suficientes fotos para convencerse de la necesidad de realizar una investigación.
El primer experimento de Willi con Fuller había producido un extraño efecto, que Willi llamaba «la piel de serpiente», pero que en realidad, y para sorpresa de Fuller, consistía en una serie de diminutas pero distinguibles «caras». Esas fotos de «piel de serpiente» fueron las predecesoras de una foto polaroid, obtenida alrededor de las ocho de la tarde en el otoño de 1976, cuando Schwanholz estaba a punto de dejar de producir fotos paranormales. Lo extraordinario de esta foto es la posibilidad de comprobar los detalles. Esta posibilidad proporciona algunas indicaciones de cómo se producen las fotos mentales.
En el lado inferior derecho de la fofo se puede percibir el busto de un hombre llevando unas gafas de montura oscura, con una camisa clara y una corbata oscura. Esta imagen se repite nueve veces bien enfocada y muchas veces más fuera de foco. Estando las imágenes parcialmente superpuestas a lo largo del lado superior y a la derecha de la foto, existen también doce escenas repetidas de un jugador de béisbol, con las piernas separadas, como suele verse en la pantalla de televisión cuando la cámara se aproxima a un determinado jugador.
Cuando al día siguiente Schwanholz pasó por los grandes almacenes First Distributors, en la Pulaski Street de Chicago, enseñó esta asombrosa foto al director del departamento de fotografía, Andy Bury. Bury examinó la foto y exclamó: «¡Oye, ése es Cari Greyson, el comentarista de deportes del Canal Nueve!».
Walter llamó al Canal Nueve y se aseguró primero de la existencia del comentarista, y a continuación preparó una entrevista con el mismo. Cuando nos encontramos con Greyson y le enseñamos la foto, al verla comentó pensativamente: «Desde luego soy yo, así es como aparece mi imagen en el monitor del estudio». La esposa de Greyson y un compañero de trabajo coincidieron en que realmente era él.
Cuando Willi realizó la foto no conocía a Greyson; sin embargo, más tarde recordó haber visto en la televisión a alguien que se le parecía. De no haber sido porque Andy Bury reconoció a Greyson, quizá no hubiéramos resuelto nunca el enigma.
Walter llevó la foto a varios fotógrafos profesionales para ver si ellos podían realizar una foto igual. Steve Agard, gerente de Eclipse Photo Equipment, de Madison, en Wisconsin, consideró que varias personas en Estados Unidos podían realizar esa foto «si tuvieran un sintetizador electrónico y un equipo por valor de muchos miles de dólares, pero cualquiera que pueda hacer una cosa así tendría un empleo en una cadena de televisión y no se molestaría en realizar un tipo de foto como ésta».
Willi, por supuesto, no tiene acceso a semejante equipo ni los fondos necesarios para realizar estas experiencias, de modo que nos encontrábamos de nuevo con un «efecto Serios» como explicación más probable. Sin embargo, que nosotros sepamos, Serios no ha conseguido nunca las imágenes múltiples producidas por Willi. ¿Acaso el cerebro de Willi registra lo que ve en la televisión y de alguna forma lo proyecta en la película fotográfica mediante una serie de impulsos que se registran en la misma como imágenes identificables?
Willi ha obtenido una gran variedad de fotos paranormales. En una ocasión, después de haber obtenido una foto borrosa de una chica en bikini, dijo dirigiéndose a la cámara: «Aparece como Dios te trajo al mundo», y la siguiente foto mostraba a la chica sin el bikini.

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Publicado por en agosto 14, 2011 en Casuística

 

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