RSS

Las facultades de Gilbert Murray

27 Feb

Gilbert Murray (Sydney, 1866-Oxford, 1957), una de las más eminentes personalidades académicas de su época, descubrió que poseía esta facultad y la desarrolló a lo largo de los “juegos de adivinanzas” en los que se entretenía con su familia. Este juego deriva de un pasatiempo sumamente popular a finales de la época victoriana, que consistía en que a un jugador se le ordenaba salir de la habitación, donde los restantes seleccionaban un objeto que el primero tenía que adivinar por medio de las pistas que le ofrecían los segundos. Murray descubrió que era capaz de adivinar citas, escenas de novelas o episodios familiares. Al cabo de cierto tiempo, los temas seleccionados y las repuestas de Murray se anotaron y el informe fue posteriormente publicado por la SPR: durante un período aproximado de cincuenta años y a lo largo de millares de adivinanzas, los resultados fueron asombrosamente regulares; alrededor de un tercio de las respuestas de Murray eran correctas; un tercio, parcialmente correctas, y un tercio, equivocadas o no contestadas.
Murray salía de la habitación mientras sus familiares e invitados seleccionaban un tema, que se anotaba en un papel. A continuación, Murray regresaba y tenía que adivinar el tema seleccionado. He aquí dos ejemplos típicos de su forma de actuar:

Tema: El hundimiento del Lusitania.

Murray: Es algo violento. Tengo la horrible impresión de un desastre naval. Diría que es el lanzamiento de torpedos contra el Lusitania.

Tema: La escena de Marie Claire en la que la protagonista encuentra a la monja, la hermana Mane Aimée, llorando.

Murray: Se trata de una novela. No es inglesa ni rusa. Es más bien… Creo que salen monjas. Hay mucha gente: es un colegio o una lavandería. Una de las monjas está llorando. Creo que es francesa. Ah, es una escena de Marie Claire, hacia el principio. No la recuerdo bien, pero es algo así. Ocurre en el lugar al que ella se dirige. Una de las monjas llora. Tiene un nombre compuesto. No, no lo capto… Marie Thérése…

En el discurso presidencial que Murray dirigió a la SPR en 1915, intentaba explicar de qué modo recibía la información relativa a ejemplos como los anteriores. A menudo no era por medio de ninguna de las vías sensoriale-. procedía de «una especie de inconcreto sentido de la calidad o del ambiente». Frecuentemente, experimentaba una sensación relativa al país en que tenía lugar la escena o el episodio, y también una sensación que le indicaba si se trataba de una escena o incidente de la vida real o, por el contrario, procedía de un libro. Por último, a veces “veía” el tema en su mente u “oía” o percibía un olor que le revelaba de qué se trataba.
Durante cierto tiempo, Murray creyó que su facultad no era telepática sino producto de la hiperestesia, que en su caso consistía en una hiperagudeza auditiva inconsciente, pues generalmente no acertaba sus respuestas cuando los temas seleccionados se escribían pero no se pronunciaban. A veces, sus aciertos parciales parecían ser errores debidos a una confusión auditiva, como por ejemplo cuando dio como respuesta «Masefield» cuando la palabra clave de la frase seleccionada era «Mansfield», o bien cuando “oyó” correctamente pero equivocó la identidad del personaje: contestó Doughty, el autor de libros de viajes, cuando en realidad se trataba de Doughty, el marino de la época isabelina.
Hubo algunas ocasiones, sin embargo, en las que Murray acertó un tema exclusivamente escrito y otras en las que no sólo acertaba el episodio seleccionado como tema sino que, además, captaba lo que había en la mente del seleccionador (que podía ser un miembro de la familia, pero que generalmente se trataba de un visitante). Por ejemplo, en cierta ocasión el tema seleccionado era una escena de un libro de Alexandre Aksakov en la que unos niños iban con sus padres a visitar a sus abuelos; Murray, que no había leído el libro, dijo que se trataba de una escena en la que unos niños salían de viaje con sus padres y cruzaban el Volga para ir a ver a la abuela. Al seleccionar el objetivo, el Volga no se había mencionado, pero aparecía en el libro, en los viajes que la familia realizaba, y en ese río pensaba la hija de Murray cuando se seleccionó el tema. Ya en 1953, tras ser elegido por segunda vez presidente de la SPR, Murray dijo en su discurso que había llegado a la conclusión de que la telepatía era la explicación más verosímil de su facultad.

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en febrero 27, 2011 en Casuística

 

Etiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: