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Casos de Gerard Croiset (psicometría )

07 Nov

En una ocasión , se le presentó a Gerard Croiset un envoltorio en el que se hallaba el vestido de una joven asesinada. Abrió el envoltorio, enviado por el padre de la víctima, palpó el vestido cubierto en su mayor parte de restos de  sangre, y recibió una impresión inmediata, suspiró y señaló un lugar en el mapa que había sido adjuntado con el paquete y dictó al grabador. “Esta muchacha fue golpeada y asesinada en el preciso lugar en el que dibujo una X”. Seguidamente describió detalladamente al posible asesino y dió algunas características del victimario, capturado luego por la policía (Tenhaeff, 1957).
Hechos como el relatado anteriormente son frecuentes en la vida de este dotado. Cierta vez, la policía requirió su ayuda para encontrar a una niña desaparecida. Sucedió en la ciudad holandesa de Heeten, el 23 de julio de 1962. La niña desaparecida era Marijke Alfering de 18 meses de edad. Centenares de policías, bomberos y gente del lugar iniciaron la búsqueda rastreando zanjas, canales, así como campos cercanos de maíz, sin hallar rastro alguno de la pequeña. El alcalde A.J.Groteboom, de Raalte, telefoneó a Croiset y antes de que éste hubiera pronunciado una sola palabra Croiset le dijo la causa de su llamado: “La niña esta viva… está dormida cerca de una zanja”. Los buscadores reanudaron el registro, esta vez cerca de las zanjas, pero aún no se la encontraba. El alcalde, telefoneó entonces a otro clarividente, G.H.Groot Enserink, de Ruurlo, quien confirmó independientemente las impresiones de Croiset. Tratando de escuchar algún sonido que revelara la presencia de la niña, pues la oscuridad era total, los buscadores se dispersaron en diferentes sitios en la zona señalada por Croiset. Al cabo de una hora, uno de ellos oyó el llanto de una criatura y encontraron a la pequeña yaciendo en el fango de una zanja (Tenhaeff, 1962).
Es este otro caso típico de exactitud de la visión de este paragnosta. Otros antecedentes que podrían aumentar la cantidad de informes favorables a su acentuada capacidad, es el ocurrido el 4 de Agosto de 1954, el Sr. MvD, gerente de una fábrica, entregó a Croiset, en el Instituto de Parapsicología de Utrecht, una pequeña caja de cartón vacía en la que se había guardado con anterioridad, un relevador eléctrico. Este artefacto, apto para cambiar la corriente de circuítos eléctricos, había desaparecido de esa caja algunos meses atrás. Luego de concentrarse en el objeto, Croiset enunció estas diez impresiones: (1) Esta caja contenía un objeto color marrón, se lo utilizaba para medir o indicar diferencias de voltaje eléctrico, (2) Pasó a través de una puerta donde el control no era muy eficiente, (3) Veo un hombre vestido con un traje azul de trabajo, quien lleva una gorra perteneciente a algún uniforme. Se llevó el aparato en el bolsillo, (4) Este hombre tiene 45 años y es robusto, (5) Veo que vive en una casa ocupada por dos familias. A un lado de la casa hay una puerta que lleva a un pequeño taller. Hay agua y bosques en las inmediaciones de esta casa. Veo un camino ancho, (6) este hombre tiene algo que ver con un departamento de incendios, (7) Este hombre no se proponía robar el aparato. La curiosidad lo impulsó a llevárselo. Simplemente olvidó devolverlo, (8) Veo un hombre con un puñal clavado en el cuello. Se parece a esos cuadros que suelen encontrarse en las novelas sensacionalistas. ¿Lee este hombre muchas novelas? (9) ‘Oigo ahora el nombre de Johan, (10) El objeto tiene algo que ver con una antigua caja de radio.
Días después de esta experiencia, el Sr. MvD examinó las impresiones de Croiset con otros miembros de la empresa. Luego de estudiarlas sospecharon que el revelador perdido estaba en poder del Señor X. El Señor MvD halló una excusa para ingresar a la casa del sospechoso y descubrió el revelador en una vieja caja de radio (10) cerca de una pecera. El Señor X tenía 40 años pero aparentaba más y era de alta estatura (4). En la fábrica donde trabajaba llevaba ropa azul de trabajo. Es aficionado a la navegación y por esto llevaba una gorra de marino (3). Es miembro de la Brigada de Incendios de la fábrica y encargado de revisar los extinguidores de fuego (6). Su nombre oficial es Johan, aunque habitualmente lo llaman Joap (9). La descripción de su casa y los alrededores de esta corresponden a la impresión de Croiset (5). Los directores de la fábrica se preocuparon por el hecho que no existía una revisación a fondo de los empleados que salían luego de sus tareas, lo que originaba algunos robos (2).
Cuando el Sr. MvD preguntó al Señor X como el aparato había llegado a sus manos, este narró una detallada historia preocupado en como”probar” que no había robado el relevador. Se decidió no proseguir la investigación y de esta forma el caso se cerró legalmente. A pesar de las ocho impresiones correctas de Croiset, el Dr. Tenhaeff al examinar el caso señaló objetivamente dos errores:
“Hay razones para creer quo el Señor X robó el relevador, Croiset tiene una profunda adversión a proporcionar información que pueda inculpar a alguien y que ello sea motivo para que una persona sea despedida de su puesto de trabajo o se la someta a juicio. De manera que debemos considerar la posibilidad de que Croiset se frenó a si mismo cuando dió esta informaci6n (7). En cuanto a (8) el Señor X no lee novelas sensacionalistas, por lo tanto este dato esta referido a algo que ignoramos.”
Croiset no solo describía acontecimientos sucedidos en el presente a centenares de millas de distancia, sinó que a menudo se internaba en el pasado y el futuro: “Me resulta difícil separar pasado, presente y futuro -explicaba. Aunque Tenhaeff dedicó casi medio siglo a investigar tales fenómenos, no encontró ninguna razón valedera acerca de las causas de esas impresiones. “Probablemente tenga que ver con nuestro nuevo concepto del tiempo -señaló- y hoy debemos reexaminar no solamente los antiguos conceptos del espacio, sinó también las ideas sobre el tiempo.” (Pollack,1967, p.37).

En febrero de 1961 cuando una niña de cuatro años, Edith Kiecorious, desaparece en Nueva York. La policía de la ciudad, que sospecha que ha sido raptada por una mujer que viajó enseguida a Chicago, solicita la venida del holandés. Pero él rehúsa y pide, en cambio, una foto de la niña y un plano de Nueva York. Por teléfono, les revela que la niña  esta  ya fallecida, describe con toda precisión el lugar en donde fue vista con vida por última vez, así como al asesino. Sobre esta base, confirmada por otras fuentes, la policía abandona la pista de Chicago y vuelve a buscar en Nueva York en el sitio descrito por Croiset. Finalmente encuentra el cuerpo torturado de la niña y también al asesino, que corresponde exactamente al retrato entregado por el vidente.Tenhaeff sugiere la posibilidad de que las imágenes de este dotado no están combinadas dentro de los límites del tiempo y espacio convencionales. Lo ocurrido en el villorio de Slikkerveer, a principios de 1962, puede de ser un ejemplo de ello. Cuando se pidió a Croiset su ayuda para hallar un niño desaparecido en las cercanías del lugar, Croiset dijo inmediatamente: “Hay un ancho puente y cerca de él esta ahora el niño …” se le contestó al paragnosta: “Imposible, no hay ningún puente por esta zona …” Pero al efectuar una más detallada investigación, un funcionario policial confirmó que un puente figuraba en los proyectos de construcción de ese lugar, y allí se dirigió la búsqueda. Desde luego, allí hallaron sano y salvo al niño desaparecido. El puente aún no había sido construído, sin embargo, Croiset recibió una clara imágen de él. Vió un puente en el presente, el puente que debía estar en ese sitio en el futuro. “La comprensión del presente y futuro posibilitó a Croiset irrumpir a través de la barrera del tiempo” (Pollack, 1967, p.153).En abril de 1963, un joven desaparece en La Haya, Croiset, consultado nuevamente por teléfono, dice que ha muerto ahogado y que se encuentra cerca de un puente. El 19 de abril, describe con mayor precisión el lugar en donde se ahogó, pero revela que el cuerpo ha derivado en las aguas y que será encontrado el martes siguiente dos puentes río abajo. Los diarios de La Haya publican esta información y el día señalado, el 23 de abril, se encuentra por fin el cuerpo en el sitio indicado por Croiset.

 

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1 comentario

Publicado por en noviembre 7, 2010 en Casuística

 

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Una respuesta a “Casos de Gerard Croiset (psicometría )

  1. alvaro u

    enero 12, 2016 at 6:00 am

    en 1972 carlos paez vilaro en desesperacion por el accidente donde su hijo carlitos estuvo presente en la tragedia de los andes vuelo 571 en avion farchild croiset estaba viejo y operado por medio de un fax y un mapa de los andes dijo ,, hay vida pero tambien hay muerte hizo un dibujo donde podria estar el avion y en efecto estaba alli pero nunca lo vieron por que era blanco y estaba enterrado en la nieve

     

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